Jueves, 21.02.2019 - 17:55 h
El fuego llega a las puertas de las casas como nunca

Los incendios no son cosa del campo: estas zonas urbanas están en riesgo

Desde Gerona hasta Alicante. Málaga, Mallorca, Ibiza, Gerona, Madrid, Avila, Orense, Coruña y Pontevedra presentan alto riesgo.

El incendio de Cualedro, el primer gran fuego del verano en Galicia, alcanza los montes de Portugal
Los fuegos llegan a las puertas de las casas.

"Aquí no llegan los bomberos, nos han dejado solos". Ha sido una de las frases, entre llantos, que han quedado en la retina de todos tras los fuegos en Galicia. Gente con su vida perdida, pueblos salvados 'in extremis'... Ante los grandes incendios interfaz (así se llaman los que llegan a núcleos urbanos), la extinción tiene sus normas y los expertos advierten: la naturaleza gana terreno y no hacemos nada.

El fuego urbano-forestal, que ya se empieza a ver, genera complicaciones muy distintas a las provocadas por los incendios puramente forestales o urbanos. Los medios de extinción se ven forzados a cambiar de estrategia: dejan de atacar el frente del incendio forestal para pasar a defender las propiedades. Las prioridades de protección varían: primero las personas, luego los bienes y, por último, el monte. Obvio.

Javier Madrigal, experto en incendios del INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) considera que este orden podría cambiar en el futuro para atacar directamente los focos de los incendios, que cada día apuntan a ser más devastadores. Lo esencial sería ir a los focos para evitar la extención, pero para ello "se necesitaría una educación de emergencias que empezara desde el colegio, porque eso aseguraría más a las zonas urbanas, que estarían adecuadas para enfrentarse al fuego". Hoy no es factible.

Si algo ha sorprendido a Madrigal de los últimos incendios en Galicia es que, pese a la tremenda solidaridad, "se ha vivido la emergencia en estado de pánico, y en esas condiciones cometer errores es más fácil. Si hubiera una educación al respecto, los ciudadanos sabrían cómo reaccionar, sus vías de escape, sabrían si confinar o evacuar al instante...".

Porque como WWF explica de forma detallada en uno de sus últimos informes en el que da la voz de alarma: el fuego ya no es solo cosas de los campos. Los núcleos urbanos, en pueblos, pero también en ciudades, empiezan también a tener riesgos en los macroincendios. En Galicia hubo que lamentar la pérdida de cuatro vidas.

El informe de WWF presenta un mapa de los riesgos más graves de que un incendio afecte a casas aisladas y urbanizaciones. Estos se localizan en el Mediterráneo, desde Gerona hasta Alicante, y en Málaga, Mallorca e Ibiza. Gerona y Madrid presentan un riesgo extremo debido a la presencia de numerosas urbanizaciones en zonas de arbolado adulto y muy denso, generando una interfaz especialmente peligrosa. También en Cáceres. O en Ávila, que presenta un riesgo alto debido a su desmesurada expansión urbanística, por su cercanía a Madrid, y por los recurrentes episodios de incendios forestales en las últimas décadas, especialmente en el Valle del Tiétar. Las provincias gallegas de Orense, Coruña y Pontevedra presentan un riesgo alto por la elevadísima incidencia de los incendios en la región. En estas zonas la dispersión de la población aumenta el riesgo. Es importante remarcar la peligrosa combinación turismo-riesgo que afecta a zonas como Mallorca, Ibiza y Tenerife, así como la Costa Brava, toda la Costa Valenciana y la Costa del Sol. En este caso las negligencias son un factor importante.

¿Se ha pensado en ello a la hora de construir? No. Cada vez hay más urbanizaciones rodeadas de vegetación y con vistas, otro punto es el nivel de seguridad que poseen. "Estamos enfrentándonos al fuego con métodos de hace 40 años, con gente en los pueblos y sin cambio climático. Ahora hay incendios en octubre, si aparecen en 300 puntos a la vez son imposibles de controlar. Es normal que la gente diga eso de por aquí no pasó ni un bombero", señalan desde Greenpeace. "No lo tomamos en serio y es una amenaza global. Solo hay que mirar Portugal, California, y en breve, Australia. En Europa se han triplicado los incendios y ya suponen un riesgo extremo, pero seguimos haciendo urbanizaciones rodeadas de vegetación o camping imposibles de proteger", comentan los expertos.

Madrigal considera que "el bosque está ganando terreno en las zonas agrícolas en las que la despoblación y la falta de trabajo de la tierra ha sido evidente", y "el bosque quiere recuperar su sitio por lo que cada vez está más cerca de las zonas urbanas, o de los pequeños pueblos rodeados".

Un 40% más de evacuaciones

Un dato: En el año 2015 se produjeron un 40% más de evacuaciones en relación al número de siniestros que en 2005. Y no se tiene en cuenta. El 90% de las urbanizaciones no disponen de plan de prevención o autoprotección, a pesar de que la normativa lo exige. "El objetivo debe ser que la llama no llegue a la edificación", señala Magrigal. Pero está llegando. "La sociedad debe acostumbrarse al fuego, porque seguirá, pero Ayuntamientos y CCAA deben hacer programas a largo plazo para enfrentarlos. Hay urbanizaciones diseñadas para que el fuego pueda pasar a lo largo de ellas y extenderse sin problemas y hay que reeducar en la cultura del fuego, pero ello llevará tiempo".

Los expertos no solo alertan del peligro. También dan consejos prácticos como utilizar materiales no combustibles en puertas, ventanas, tejados y fachadas, "instalar doble acristalamiento en ventanas y puertas o mantener limpios los tejados de hojas, ramas y demás restos vegetales secos", incide Madrigal. Mantener franjas libres de vegetación alrededor de la fachada y del perímetro de la parcela es vital, así como asegurar que las ramas de los árboles no están en contacto con la vivienda e impedir el contacto entre las copas de los árboles. En todo momento se debe evitar apostar por las coníferas, arizónicas o cipreses para la vegetación del jardín. Desbrozar, tener una red de abastecimiento de agua y disponer de vías de evacuación bien diseñadas y señalizadas son básicos.

La población, según los expertos, debe contratar seguros privados que les garanticen la reparación de daños en caso de incendio. Las administraciones únicamente establecen compensaciones económicas a los afectados por un incendio forestal en caso de que el área sea declarada como “zona catastrófica”, lo que sucede en menos del 1% de los supuestos. Es el cambio que señalan los expertos.

El mapa de los riesgos de fuego en zonas urbanas
El mapa de los riesgos de fuego en zonas urbanas / Nerea de Bilbao/WWF

Cada año un país o una ciudad sobre los envites del fuego sin piedad. Grecia, Portugal, California. En Doñana se evacuaron en 12 horas a 4.000 personas de un camping de forma preventiva. Solo 12 horas despúes quedó arrasado. El clima también ha cambiado, con más huracanes, vientos... y todo complica el escenario. Los incendios se han convertido en una emergencia a la que hay que tener muy en cuenta. Y no solo en el campo. Cada vez más, en la ciudad. El fuego llega ya a las puertas de nuestras casas.

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