Ahorro de costes

¿Sin cena de empresa? Por qué tienes menos probabilidades de ser despedido

Con las reuniones sociales vetadas a raíz de la Covid, los empleados pierden la oportunidad de oro de cada año para meter la pata con sus jefes y compañeros.

Fiesta navidad the office.
¿Sin cena de empresa? Por qué tienes menos probabilidades de ser despedido. Michael Scott y su equipo en 'The Office'.
NBC

En el calendario de la gran mayoría de las empresas, la tradicional cena de Navidad se sustituirá por un breve briefing para evaluar este año tan convulso o una simple tarjeta. No en vano, el Gobierno ya prepara un borrador para limitar todas las reuniones a un máximo de seis personas y un toque de queda hasta la una de la madrugada los días 24 y 31 de diciembre. A este veto se suma la necesidad de apretarse el cinturón ante la crisis económica derivada del coronavirus, se trata de evitar un gasto que, además, aumentaría el riesgo de contagio entre la plantilla, tirando por tierra casi nueve meses de flexibilización laboral y teletrabajo. ¿La buena noticia? Que, al mismo tiempo, los empleados pierden esa oportunidad de oro que tienen cada año para meter la pata con sus jefes y compañeros. 

De hecho, la ausencia de cenas de empresa este año puede ser sinónimo de mayor estabilidad laboral para la plantilla. En primer lugar, precisamente porque ese ahorro de costes permite a cualquier empresa -especialmente si hablamos de grandes compañías- disponer de más presupuesto para salvar el año, a pesar de las pérdidas acumuladas desde marzo. No hay que olvidar que, de media, en este tipo de eventos las empresas invierten 90 euros por empleado e, incluso, cuando hablamos de grandes fiestas, ese gasto se puede llegar a elevar a entre 150 euros y 200 euros por persona invitada. Al menos, así sucedía antes de la crisis del coronavirus.

Solo hay que pensar en una empresa de más de 50 empleados para imaginar el enorme esfuerzo económico que puede suponer una cena de empresa en una época de contención como la actual. Pero la estabilidad laboral no una simple cuestión de presupuesto: esa misma fiesta con decenas o cientos de compañeros y jefes es el caldo de cultivo perfecto para que un empleado cometa alguno de los errores más comunes, a menudo fatales. No hay que olvidar que se trata de un lugar de trabajo en el que quizás no se trabaje, pero en el que se sigue respetando la privacidad de lo que se habla y ocurre, así como los códigos de conducta que se exigen habitualmente. Por todo ello, recopilamos siete cosas que (por tu bien) no podrás hacer o decir en cualquier cena de empresa.

1. No abusarás del alcohol

Un fotograma de 'Fiesta de empresa'
Si llegas al punto de querer llevar dos renos a la fiesta de empresa, es el momento de dejar de beber. Un fotograma de 'Fiesta de empresa'.
Paramount Pictures

Parece una obviedad, pero resulta que tomarse unas copas de más durante la cena de empresa es más habitual de lo que parece. El problema es que, aunque creas que 'controlas', tu conducta puede cambiar radicalmente respecto a la que muestras en la oficina. No tiene por qué pasar nada, pero hay quien saca su lado más extrovertido cuando bebe... y no siempre es agradable. La buena noticia es que este año no serás recordado por atormentar a los demás con actuaciones lamentables de karaoke, confesiones sentimentales o montando el drama de última hora que acaba con la fiesta.

2. No tendrás que arrepentirte por declarar tu amor

Chandler Bing, en Friends
Aprovecharse de que Mónica está a 1.800 kilómetros de Chandler para declararte en la cena de empresa tampoco es buena idea.
'Friends'/Warner Bros

Otro error común es confundir una cena de empresa con un paseo en góndola por Venecia: definitivamente, por mucho que haya buena sintonía con esa otra persona (incluso si hay cierto flirteo mutuo en la oficina), una cena de empresa es el peor lugar para armarse de valor (o de un par de chupitos de tequila) y declararle tu amor a otra persona. Ni siquiera para dar rienda suelta a una pasión puntual, no solo porque tu jefe pueda estar contemplando una escena legalmente censurable (dependiendo de la actitud de ambos), sino porque realmente la otra persona puede sentirse acosada. Y puede resultar realmente incómodo la vuelta al trabajo. Este año, no tendrás que arrepentirte de nada de eso.

3. Ni por declarar tu odio por tu jefe

Jack Nicholson y Adam Sandler en 'Ejecutivo Agresivo'
Aunque sueñes con liarte a puñetazos con tu jefe, una fiesta de empresa no es el lugar. Jack Nicholson y Adam Sandler en 'Ejecutivo Agresivo'.
Columbia Pictures

El estrés del fin de año, cuando se cierran cuentas y proyectos de cara al año siguiente, suele desatar más tensiones de las habituales en cualquier empresa. Puede que incluso tengamos algún roce reciente con nuestro jefe directo. Sin embargo, una cena de empresa no debe ser la excusa para criticar a tu jefe abiertamente ante los demás. Para empezar, porque entra dentro del ámbito privado de tu relación con él. Pero, sobre todo, porque no sabes quién está escuchando ni qué puede escuchar. Por suerte, este año no te arriesgas a desvelar información confidencial o que pueda comprometer tu futuro en la empresa.

4. Podrás seguir sin revelarte ante tu enemigo

Cómo conocí a vuestra madre duelo
Menos aún, si hay espadas en la sala. / 'Cómo conocí a vuestra madre'.
CBS

La cena de empresa tampoco es un lugar para saldar cuentas pendientes con ese compañero al que no soportas, que no hace nada más que vaguear, que hace que el ambiente en la oficina sea tóxico o que, directamente, te hace la vida imposible. Por mucho que su falta de profesionalidad afecte a tu trabajo (y que tengas que echar más horas para equilibrar la balanza), el lugar para resolver esas cuitas pendientes no es la fiesta de empresa. Siempre es mejor esperar a un ambiente más sosegado, sin alcohol de por medio y en el que se pueda mantener una conversación sana sobre vuestros problemas. Y este año es la ocasión perfecta para hacerlo.

5. No preguntarás por un ascenso en la cena

Jefe directivo ascenso
Presentarle un informe de méritos a tu jefe con un cubata en la mano no ayuda.
Pexels

Tampoco parece que sea la mejor idea aprovechar la cena de empresa para discutir tu situación en la empresa con tu jefe. Aspectos como una subida salarial o un ascenso, por mucho que estén pendientes de resolverse, no deben sacarse en medio de este tipo de reuniones. Puede que sentarte al lado de ese compañero que gana más que tú sin dar un palo al agua no ayude, pero es preferible reunirse con tu superior en la oficina, en un ambiente de trabajo en el que puedas hacerle ver tu valor para la empresa sin estar ebrio. Algo que podrás hacer este año.

6. No harás el ridículo en el karaoke

Karaoke en una cena de empresa
Cantar un tema de Def Con Dos dedicado a tu jefe puede que no sea la mejor idea.
Pixabay

Cuando te mencionan o eres galardonado con algún tipo de premio u obsequio durante una cena de empresa, sueles dirigir unas palabras de agradecimiento desde el púlpito a tus compañeros y superiores. Pero si nadie te pide unas palabras, no conviene que te apropies del micrófono en el karaoke o para ofrecer un discurso espontáneo. Podrías lamentar después lo que salga de tu boca. Por eso, la gran ventaja de este año es que no tendrás que arrepentirte por haber hecho el ridículo.

7. No podrás tomar decisiones drásticas

Fiesta DJ
Cuando el DJ pone Mago de Oz, lo mejor que puedes hacer es irte a casa.
Pixabay

Las cenas de empresa también pueden ser el contexto ideal para tomar decisiones drásticas o sin remedio: desde mandar a paseo de malas formas a un compañero por un asunto menor, hasta anunciar que dejas el trabajo. Con esto último conviene tener cuidado, ya que estás hablando con jefes que tal vez sean compañeros en tu empresa, pero que el lunes tendrán que comunicar a Recursos Humanos tu salida. Este año, sin cena de empresa, no tendrás que marcharte con una mano delante y otra detrás de la compañía tras haber comunicado tu cese después de haberte tomado unas copas de más.

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