Sábado, 23.03.2019 - 00:18 h
No solo debes contar contigo

Cómo saber si merece la pena mudarse a un nuevo trabajo en otra ciudad

Las nuevas oportunidades laborales pueden salir a unos pocos kilómetros de casa o a varios miles. ¿Cómo saber si nos conviene aceptar la oferta?

Dejar tu hogar nunca es sencillo. / Pexels
Dejar tu hogar nunca es sencillo. / Pexels

Cambiar de ciudad por un nuevo trabajo es una decisión muy difícil. En ocasiones pueden ser unos kilómetros. En otras supone cruzar océanos. ¿Cómo enfrentarse a una decisión de este calibre?

Rebecca Knight, explica en un artículo para 'Harvard Business Review' las claves a tener en cuenta a la hora de enfrentarse a esta decisión. Hay que revisarlo todo: la oportunidad, el dinero, la ocasión, el impacto en la familia… No es fácil y sin embargo es una situación que se repite bastante en estos tiempos.

Como explica Jennifer Petriglieri, profesora asistente de INSEAD hay muchos factores a considerar: "¿Cuánto hay de oportunidad? ¿Cuál es la duración del trabajo? Y, ¿cuál es la situación familiar?". Porque una decisión así afecta a toda tu familia, especialmente si tienes pareja e hijos.

Por eso Matthew Bidwell, profesor asociado de Wharton, cuya investigación se centra en los patrones de trabajo y empleo, dice: "No es solo qué puede significar esto para tu carrera; sino, qué significa esto para tu familia". Y apela al riesgo por el salto a lo desconocido.

A través de estos dos expertos, ofrecemos una serie de ideas que te pueden ayudar a decidir si este cambio de trabajo y localización es adecuado para ti y tu momento.

Pensamiento holístico

Debes de pensarlo todo. Todo lo que toca este tema es importante a la hora de tomar la decisión. No debes dejarte nada sin sopesar. "Cuando eliges una vida sobre otra ya forjada, se convierte en una elección de identidad: ¿en quién quieres convertirme? ¿Qué tipo de familia quieres ser?", dice Petriglieri. Porque el trabajo es solo una pieza del rompecabezas. Por eso ella insiste en sopesar tu "felicidad y satisfacción holística".

Debes pensar si quieres la ciudad o el pueblo que te brinda el nuevo trabajo. O si este nuevo curro te va a suponer viajar constantemente. Y si tienes familia, escuchar su opinión con respecto a esto. "Cuando es una elección tan difícil, esto significa que ninguna opción es claramente mejor que la otra. Intenta pensar más allá del movimiento inmediato", sugiere Bidwell. "Pregúntate: ¿Qué es lo mejor para nosotros a largo plazo?".

No puedes obviar a tu familia en una decisión de este tipo. / Pexels
No puedes obviar a tu familia en una decisión de este tipo. / Pexels

Habla con tu pareja. Escucha a tu pareja

"El gran problema es ¿qué supone este cambio en la carrera de tu compañero?" ¿Podrá él o ella encontrar un buen trabajo en el nuevo lugar? Hay bastantes investigaciones que muestran que las personas sufren al dejar su carrera en suspenso", dice Bidwell. Si tu pareja no tiene un nuevo trabajo en la nueva ubicación, esta decisión plantea otros problemas porque estás alejando a tu pareja de su red de apoyo y confort.

Arrastrar a tu compañero de vida a una nueva ubicación en la que no se va a sentir realizado es un terrible error. De hecho Petriglieri sentencia: "La investigación sobre por qué fracasan las reubicaciones siempre apunta a la infelicidad final del cónyuge".

El tema de los hijos

"Es posible moverse en cualquier momento con los niños, pero ciertas edades son más difíciles que otras", dice Petriglieri. La adolescencia es muy difícil. Pero aunque es importante consultarles, no lo hagas demasiado. Los hijos son más adaptables. Es importante repetirles los premios y las bondades de empezar una nueva vida. "Los niños pueden quejarse, pero se adaptarán", dice Bidwell. Y asegura que la reubicación "es una experiencia potencialmente enriquecedora y estimulante para ellos".

Ten en consideración tu desarrollo y qué es lo siguiente

Mudarse a un nuevo trabajo en una nueva ciudad es una manera segura de ayudar a completar tus habilidades y experiencia, asegura Bidwell. "Conocerás a personas de diferentes partes de la compañía; estarás expuesto a nuevas ideas; podrás construir una red más amplia ". Y si el cambio es en un país diferente, el enriquecimiento será mayor.

Debes considerar también si este gran paso que estás dando tiene un nivel más. Es decir, si este cambio es momentáneo o con aspiraciones mayores y estables. Pero no es demasiado bueno centrarse mucho en esto. Este tipo de cambios suelen venir de decisiones aleatorias. No te obsesiones.

¿Implica el nuevo trabajo demasiados viajes? / Pexels
¿Implica el nuevo trabajo demasiados viajes? / Pexels

Una válvula de escape

Es bueno tener siempre una ventanilla por la que escapar si tú o tu familia no encajáis en la nueva ubicación. Para esto, lo ideal es huir de la especialización. "Existe el riesgo de que si permaneces en un cargo demasiado tiempo te conviertas en un especialista en esa región", dice Bidwell. Él recomienda "hablar con tu compañero de antemano sobre el tiempo que está y acordar un plan de salida".

Buenos consejeros

Debes hablar con personas que no tienen nada que ver con el tema. O al menos no estén demasiado cerca. Es decir, busca consejo fuera de la oficina y de tu familia. En estos casos los intereses te van a llevar a un lado o al otro. Según Petriglieri, lo mejor es “hablar con un grupo de compañeros de confianza, de amigos, que tengan problemas familiares similares y aspiraciones profesionales similares".

Probar antes de aceptar

"Las mudanzas son extremadamente costosas. Las reubicaciones fallidas son aún peores. Las compañías están cada vez más dispuestas a permitir que los empleados realicen reubicaciones o cesiones a corto plazo", dice Petriglieri. De esta forma maximizan la probabilidad de éxito. En esencia, tu jefe te puede dar la oportunidad "de probar antes de comprar".

No analizar demasiado

"Una carrera es larga", dice Petriglieri. "Todos podemos permitirnos algunas aventuras, y tenemos mucho tiempo para experimentar y explorar". No hay que asumir que esta es tu única oportunidad de probar algo nuevo. No hay que olvidar que nada es para siempre. “Si no eres feliz, puedes corregir el curso”, dice Bidwell. "Tienes que tomar riesgos en tu carrera. A veces no funciona, y por lo tanto, averiguas qué hacer a continuación".

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