Miércoles, 20.03.2019 - 11:06 h
"Todos mis fracasos fueron una oportunidad"

Dejó Goldman Sachs para dibujar manga: ahora tiene la startup que arrasa en Japón

Se llama Akiko Naka, y su flamante empresa ya tiene un valor de mercado que ronda los 200 millones de euros. Esta es su historia.

La emprendedora Akiko Naka.
La emprendedora Akiko Naka.

Es japonesa, tiene 34 años y ya goza de una vida laboral más completa de lo que nadie espera a su edad. Se llama Akiko Naka y su flamante empresa ya tiene un valor de mercado que ronda los 200 millones de euros.

Akiko Naka siempre ha sido muy inquieta. Desde que acabo la universidad, su expresión y evolución profesional no ha dejado nada en el tintero. Siguiendo sus instintos ha llegado hasta donde está ahora, dirigiendo Wantedly Inc.: una red social de reclutamiento que parece ser el relevo millenial de LinkedIn.

“Todos mis fracasos fueron una oportunidad importante para aprender”, aseguró Naka en una entrevista en Tokio, para Bloomberg. Y parece ser que esta sentencia ha sido el leitmotiv de su comprimida y satisfactoria carrera laboral.

Naka se graduó en la Universidad de Kyoto en el 2008. Pero ya viviendo su etapa universitaria ayudó a establecer un periódico gratuito dentro del campus. Su labor en este periódico era vender espacios publicitarios a tiendas y restaurantes locales. “También trabajó en la creación de un concurso de belleza, que nunca se hizo realidad. Cuando era niña, sus padres, que eran académicos, la animaron a hacer cosas en lugar de jugar con videojuegos”, explican Keiko Ujikane y Shingo Kawamoto en Bloomberg.

Nada más acabar la carrera, Naka se unió a Goldman Sachs. Así que desde abril de 2008 y a lo largo de casi dos años de su vida, estuvo vendiendo acciones a inversionistas institucionales. Naka dijo que dejó la compañía porque no podía verse a sí misma trabajando en esa industria 10 años más.

Abandonó Goldman Sans con la idea de hacer realidad su sueño: ser una artista profesional de la industria del manga. Una experiencia que que duró tan solo 6 meses. Su sueño cayó ante sus pies al verse fuera de lugar en aquel universo. “Aprendí que no se trataba solo de ser bueno dibujando. Más allá de eso, está tu habilidad para crear historias, hacer composiciones y crear personajes”, dice la propia Naka.

Pero el azar la dejó a las puertas de Facebook y una vez dentro de la empresa, Wantedly comenzó a gestarse. Para 2011, la antecesora ya estaba en marcha: un sitio de preguntas y respuestas en línea.

Akiko Naka durante una conferencia. / TEDxKyoto
Akiko Naka durante una conferencia. / TEDxKyoto

El camino de Wantedly Inc.

Naka tenía muy claro lo que quería hacer. Ella misma escribió el código de lo que sería Wantedly sin ser lo más parecido a una experta. Para hacer realidad su proyecto se puso en contacto con Shogo Kawada, un famoso inversor japonés. Tres veces tentó al inversionista hasta que cayó rendido a su propuesta. “La tercera vez”, asegura Kawada, “ella cambió todo y creó el prototipo de los actuales servicios de Wantedly”. En estos instantes, Kawada es el tercer mayor accionista de la empresa.

Wantedly entró en la lista de nuevas empresas de la Tokyo Stock Exchange’s Mothers en septiembre del año pasado, y en la actualidad cotiza a más del doble de su precio de oferta pública inicial, con un valor de mercado de 221 millones de dólares.

“Las valoraciones se han adelantado a las ganancias. Las acciones cotizan a casi 240 veces sus ganancias y casi 40 veces su valor contable”, aseguran Kawamoto y Ujikane en su artículo.

Wantedly vs. LinkedIn

Wantedly, es considerado como una especie de LinkedIn destinado a los millennials en Japón. Se trata de un portal en línea que vincula a los solicitantes de empleo directamente con las empresas. “La plataforma, que también ofrece otros servicios, se basa en la combinación de usuarios y empresas que tienen las mismas motivaciones, y no permite que las ofertas de trabajo mencionen salarios o beneficios. El enfoque está destinado a lo que hacen las empresas, cómo lo hacen y, quizás lo más importante, por qué lo hacen”, explican Kawamoto y Ujikane.

Kana explica muy bien la direccionalidad de su red social en contraposición con LinkedIn: “LinkedIn es de hace unas dos décadas. Nació en la era del CV en papel, emparejando salarios y habilidades. Lo que pretendemos hacer es coincidir la dirección de una empresa con la dirección del usuario y hacer que trabajen juntos para que todos se beneficien".

Uno de los principales retos es la visibilidad constante de empresas y usuarios. De esta forma se ofertan diferentes rondas de entrevistas para verse y conocerse de una forma real. "Si tanto las compañías como los solicitantes de empleo se maquillan cuando están tratando de emparejar, ambos serán infelices finalmente", dice Naka; que cree fehacientemente en la necesidad de ser transparentes en estos trances.

“Encontrar personas con talento se está volviendo difícil en Japón. El mercado de servicios de información de reclutamiento creció cerca de 7 mil millones de dólares en el año fiscal de 2016, un aumento del 7,5 % respecto al año anterior, según la Asociación de Información de Empleo de Japón”, dicen Kawamoto y Ujikane.

El objetivo de la empresa es aumentar los usuarios activos mensuales a unos 10 millones en Japón dentro de 10 años, según Naka. Y aunque está muy lejos de ser algo parecido a LinkedIn (575 millones de miembros en 200 países) los números hablan por sí solos.

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