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Entrevista de trabajo: cómo conseguir un empleo tras haber sido descartado

Cualquier proceso de selección va encaminado a conseguir un puesto de trabajo inmediatamente, pero... ¿has pensado en que también puede servir para el largo plazo?

Acertar en las respuestas es clave en una entrevista de trabajo.
¿Y si ser descartado en un proceso de selección fuese el camino a tu próximo empleo?
Canva.

Para la gran mayoría, cualquier proceso de selección va encaminado a conseguir un puesto de trabajo inmediatamente: ya sea presencialmente o a través de plataformas como Zoom, cuando uno acude a una entrevista de trabajo su principal objetivo es pasarla y ponerse el mono de trabajo lo antes posible. En la situación actual, en la que la crisis del coronavirus ha provocado la destrucción de cientos de miles de empleos -bien por despido, bien mediante un ERTE-, hay a quienes les urge incluso más encontrar un nuevo trabajo. Pero, ¿un proceso de selección acaba en el momento en el que uno es descartado? ¿Has pensado en que también puede servir para lograr un empleo a largo plazo?

Sucede más a menudo de lo que pensamos, aunque no recibamos un contundente "no" por respuesta: acudimos a una entrevista y quedamos en que "ya nos llamarán" si nos dan el puesto; pasan los días y esa llamada nunca se produce, hasta que damos por hecho que no nos contratarán; y, de repente, ¡zas!, tenemos el empleo. ¿Qué ha pasado? Probablemente, la empresa haya decidido tenernos en la recámara como segunda opción por si fallaba la negociación con el candidato escogido. Menos experiencia, más expectativas salariales, quién sabe. Pero lo importante es que hemos conseguido el puesto.

En cambio, hay otras empresas que optan por parar nuestro proceso en cuanto empiezan a negociar con otro candidato. Se trata de una tendencia que se ha instalado en los últimos años en grandes empresas y que consiste en comunicar el "no" tan pronto como lo sepan, guardándose el perfil para el futuro. En ese momento, es fácil no saber si preferimos tanta sinceridad o una negativa edulcorada con un "ya te llamaremos". Pero, en cualquiera de las dos situaciones, el trasfondo es el mismo: ¿cómo debemos actuar cuando nos descartan en un proceso de selección?

J. T. O'Donnell, fundadora de Work It Daily, una plataforma online para ayudar a los desempleados a encontrar trabajo, expone en este reciente artículo de CNBC un caso práctico. "Hace poco, una candidata a un trabajo expresó su decepción después de no conseguir el puesto para el que fue entrevistada. A ella le gustó mucho la compañía", relata. "Es fácil sentirse decepcionado después de enterarse de que otra persona ha sido seleccionada para el puesto, especialmente cuando todo parecía ir bien, pero el mayor error que cometen muchos candidatos en esta situación es sentirse tan desanimados y molestos que destruyen las relaciones que han construido durante el proceso de selección".

Para O'Donnell, uno de los mantras más universales es el de cuidar las relaciones y redes profesionales: "Profundizar en el proceso de contratación de una empresa es un logro del que uno debe estar orgulloso, especialmente en momentos en los que el mercado laboral es tan competitivo". De hecho, la clave reside en que, a menos que hayas atentado contra los principios y valores de la empresa durante la entrevista, cuando te descartan nunca se usa la palabra "nunca". Normalmente, se expone del siguiente modo: "No, hoy no; acabamos de encontrar a alguien que encajaba mejor que tú para el puesto". O frases similares.

"Entonces, en lugar de agachar la cabeza, muestra tu voluntad de jugar a largo plazo. Envía al jefe de RRHH (y tal vez incluso a las personas con las que te has entrevistado) un correo electrónico expresando tu agradecimiento por su tiempo y consideración", sostiene O'Donnell. Si lo trasladásemos al mundo de las citas románticas, sería algo así como un mensaje por Whatsapp para hacerle saber a la otra persona que te lo has pasado bien aunque no haya terminado de saltar la chispa y que estás abierto a tener otra cita en el futuro. Incluso puedes tratar de indagar en qué podrías cambiar o mejorar de cara a esa próxima cita, algo que vale para ambos contextos: "¿prefieres ir a otro sitio?", "¿te gustaría que hablase más de mí?", "¿cómo puedo mejorar de cara a otro proceso de selección?", "¿me veis más como un perfil para otro puesto?".

Pero incluso en la propia cita las formas importan: al igual que nadie querría volver a salir con una persona que se marcha sin despedirse, ningún reclutador querrá volver a incluirte en un proceso de selección si no das buena impresión. "Extender la mano con amabilidad después de ser rechazado es un signo de carácter porque, lo creas o no, a los empleadores no les gusta dar malas noticias a los buenos candidatos. Entonces, cuando tomes el camino principal, te mantendrán en su radar", asegura O'Donell, que añade: "Tampoco tengas miedo de pedir consejos más específicos. El reclutador puede responderte con un valioso consejo sobre cómo puede reelaborar ciertas áreas de tu currículum para puestos futuros que saben que pueden aparecer".

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