Jueves, 21.11.2019 - 01:17 h
La verdadera estrategia de la red social

Facebook no ha aprendido nada: su único objetivo es seguir creciendo a toda costa

A la red social le siguen creciendo los enanos, pero Zuckerberg solo ve una salida: llevar Facebook a todo el mundo, sin importar las consecuencias

Mark Zuckerberg ha vivido un 'annus horribilis' al frente de Facebook
Mark Zuckerberg ha vivido un 'annus horribilis' al frente de Facebook / EFE

A principios de año, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, aseguró en una carta abierta que se esforzaría en “arreglar” la red social, para evitar las interferencias de los estados y defender a los usuarios. Solo unos meses después, en marzo, estallaba el mayor escándalo que había vivido la compañía e su historia: una empresa de análisis de datos, Cambridge Analytica, había utilizado sin permiso la información privada de cerca de 50 millones de usuarios.

El escándalo fue mayúsculo y Zuckerberg tuvo que comparecer incluso ante las autoridades estadounidenses y europeas para explicar lo sucedido. El líder de Facebook no ha parado desde entonces de pedir perdón y asegurar que cambiaría la forma en que opera su empresa, pero tras recibir una multa ridícula, los cambios no han pasado del maquillaje estético. Sencillamente, piensa seguir con la estrategia que ha utilizado hasta ahora: seguir aumentando el número de usuarios cueste lo que cueste.

Como cuentan Sarah Frier y Thomas Seal en Bloomberg, la pasada semana Facebook organizó un simposio en Londres el que no se mencionó ni uno solo de los problemas a las que se enfrenta la red social en su expansión por el mundo. Y no son pocos.

En Myanmar, el Gobierno ha utilizado las cuentas de Facebook para difundir propaganda que aumenta la tensión entre la mayoría budista y la minoría musulmana rohingya, que está sufriendo una oleada de violencia desatada. En Filipinas, un ejército de troles amenaza violentamente a los críticos del presidente Rodrigo Duterte. Y en Brasil, donde se celebran pronto la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, una combinación de publicaciones virales en Facebook y mensajes cifrados en WhatsApp llevó a uno de los candidatos a solicitar una investigación federal sobre el uso de noticias falsas por parte de otro de los contendientes.

No se mencionó ninguno de estos problemas, y en un comunicado la compañía se limitó a informar de que “está centrada en que la plataforma sea segura en los mercados emergentes y maduros”.

Su única salvación es crecer y crecer

Zuckerberg ha insistido en que la misión de Facebook ya no es “conectar al mundo”, sino “acercar al mundo” – ‘bring the world closer together’–. Pero este mantra no está alineado con sus necesidades de negocio reales.

Su aplicación principal, que tiene más de 2.000 millones de usuarios, está dejando de captar nuevos públicos. A los adolescentes ya no les interesa esta red social y aunque se han volcado en el otro gran pilar de la compañía, Instagram, el desaceleramiento de Facebook y sus continuos escándalos están pasando factura: las acciones de la compañía cayeron más del 20 por ciento después de que predijera una caída de los ingresos en julio.

En opinión de Frier y Seal, para mantener contentos a los inversores Zuckerberg solo tiene una salida: seguir creciendo, para lo que necesita que la red llegue a lugares donde hace unos años ni siquiera había internet.

Fotografía Facebook
¿Puede Facebook garantizar la neutralidad? / EFE

Los proveedores de banda ancha también necesitan a Facebook. Llevar internet a la gran parte del mundo que queda sin conexión es extremadamente costoso, por lo que reciben con regocijo cualquier ahorro que la ingeniería de Facebook pueda traer.

Este es una parte fundamental del negocio de Facebook que resulta desconocida para el gran público. Durante años, Facebook ha lanzado su red social como un internet minimalista para mercados emergentes. Free Basics, nacido de asociaciones entre operadores y el proyecto Internet.org de Facebook, ha sido prohibido en India por violar la neutralidad de la red. En otros lugares, proporciona un mundo en línea con muy pocas fuentes de información más allá de lo que se está haciendo viral en Facebook. Las consecuencias son evidentes: los actores políticos están usando la red para hacer propaganda.

Una plataforma muy útil para los gobiernos

Lo que está ocurriendo en Brasil, Myanmar o Filipinas es solo la punta del iceberg: la omnipresencia de Facebook en los países en desarrollo puede dar lugar a enormes disfunciones que a la compañía, sencillamente, le importan un pimiento. Aunque la empresa ha anunciado la contratación de un ejército de moderadores destinado a atajar las fake news, aún no existe esta figura en muchos de los lenguajes que soporta la red social y, en general, estos solo actúan cuando reciben una alerta, mucho después de que se haya producido el daño.

En el simposio de Londres Facebook anunció sus últimos acuerdos con operadores móviles para llevar internet a países con regiones que siguen ampliamente desconectadas: Uganda, donde el Gobierno está arrestando a los líderes de la oposición, e Indonesia, que tiene un enorme problema con las fake news que, es de esperar, aumente con la llegada masiva de Facebook.

“En la conferencia de Londres, había pocas evidencias de que la compañía haya aprendido la lección”, concluyen Frier y Seal. “Parecía estar descansando en su antigua suposición de que puede resolver cualquier problema después de que todos estén en Facebook”. Y como ya hemos visto, esto dista mucho de ser cierto.

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