Sábado, 26.05.2018 - 02:26 h
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Cómo lograr que tu producto arrase en Amazon sin gastar un duro en publicidad

La olla eléctrica Instant Pot se ha convertido en uno de los últimos fenómenos de internet, con una estrategia de 'marketing' enormemente exitosa

El creador de Instant Pot, Robert Wang / Instant Pot
El creador de Instant Pot, Robert Wang / Instant Pot

Aunque en España no hemos oído hablar mucho de ello, la olla eléctrica Instant Pot se ha convertido en uno de los últimos fenómenos de internet. El aparato es, en resumidas cuentas, una olla a presión programable, que permite además realizar cocciones a baja temperatura.

Es, en definitiva, un nuevo robot de cocina, como hay cientos, pero ha creado una legión de fans que, gracias al boca a boca, han hecho que se convierta en uno de los productos más vendidos de Amazon a nivel global.

No cabe duda de que se trata de un buen producto. Las críticas de los expertos son inmejorables y los fans del aparato –que se hacen llamar a sí mismos potheads– aseguran poder hacer prácticamente de todo con el mismo: salteados, guisos, alimentos al vapor… Incluso yogur casero. Pero el fenómeno no puede explicarse solo por la calidad del invento, ni siquiera por un ambiente favorable a este tipo de robots de cocina, en un mundo donde cada vez hay menos tiempo para preparar las comidas. Es, como muchos especialistas están apuntando, un caso de éxito de libro de lo que es ya una nueva era del marketing.

Como apunta Kevin Roose en The New York Times, Instant Pot “es un ejemplo notable de una nueva generación de empresas del siglo XXI: un negocio de hardware local, con solo 50 empleados, que no ha recaudado financiación de ningún fondo de capital de riesgo, no ha gastado casi nada en publicidad y ha logrado un enorme tamaño principalmente mediante el boca a boca en internet. También es un testimonio del enorme poder de Amazon y su capacidad para convertir a las pequeñas empresas en grandes imperios casi de la noche a la mañana”.

Esto es hacer una buena campaña de marketing

El inventor del Instat Pot, Robert Wang, tiene 53 años y es originario de Harbin (China), pero desde hace décadas reside en Otawa (Canadá). Es doctor en informática y especialista en sistemas de inteligencia artificial. Pasó por varios trabajos en compañías de comunicaciones y tecnología, pero con el estallido de la crisis perdió su empleo.

Tras un intento frustrado de crear su propia compañía de tecnología, Wang pensó en fabricar un artilugio que le permitiera tener tiempo para hacer la comida a su mujer y sus dos hijos. Contrato a dos ingenieros y empleó 18 meses y 350.000 dólares de sus ahorros para desarrollar la primera versión de Instant Pot.

Hasta aquí, la historia más o menos normal del nacimiento de una empresa. Pero, en 2010, después de varios meses de vender lentamente el robot de cocina en Ontario y sus alrededores, Wang colocó Instant Pot en Amazon. Fue entonces cuando comenzó a pensar cómo promocionar el producto y la compañía optó por centrarse en los grupos de Facebook, después de considerar y rechazar una estrategia de marketing por correo electrónico.

Como ha explicado Wang a Inc., el momento fue perfecto. Los grupos languidecían como una función residual de Facebook, pero Zuckerberg había anunciado su intención de promocionarlos e Instant Pot aprovechó la oportunidad.

Actualmente, el grupo primigenio de Instant Pot, que se creó hace solo tres años, tiene más de un millón de seguidores. Y es tremendamente activo: se publican más de 10.000 publicaciones nuevas al día. Pero, además, Wang permitió que cualquier usuario creara sus propios grupos, blogs o libros de recetas.

Hay casi 200 grupos sobre el aparato, con todo tipo de temáticas: desde recetas para una u otra intolerancia alimentaria a gastronomías regionales de absolutamente todas partes. Los grupos no tienen ninguna afiliación a la compañía. Tampoco se intenta sacar tajada de los libros de recetas que se han escrito sobre el invento: más de 1.500, algunos superventas.

Otras compañías tratarían de tomar medidas enérgicas contra otras personas que usan su marca registrada para crear grupos, pero Wang prefiere promocionarlos. Sabe que es marketing gratuito y, solo en Facebook, 3,4 millones de personas participan en grupos sobre su invento.

“Creo que es mejor tener a los clientes hablando entre ellos, en lugar de simplemente hablar con nuestros clientes”, ha explicado Wang a Inc. “Resultó ser una gran elección. Si hubiéramos escogido el marketing por correo electrónico, Dios sabe dónde estaríamos ahora”.

Primero Facebook, después Amazon, luego el mundo

Para promocionar estos grupos de Facebook y, en general, todas las comunidades de cocinillas que pudieran interesarse por el invento, la compañía envió 200 Instant Pot a determinados chefs, profesores de cocina y blogueros. Las críticas sobre el invento se multiplicaron en la red, y también en Amazon, donde las ventas comenzaron a crecer.

La compañía de Jeff Bezos ha jugado un papel decisivo en el éxito de Instant Pot. Desde el principio, la empresa se unió al programa Fulfillment by Amazon, un acuerdo por el que el gigante de internet se encarga del embalaje y envío de los productos de un vendedor a cambio de un descuento por cada artículo vendido. Eventualmente, Instant Pot empezó a enviar los pedidos al por mayor de Amazon directamente desde las fábricas en China, y Amazon comenzó a promocionar las máquinas en sus principales eventos anuales, como el Black Friday. En un momento dado, más del 90 por ciento de las ventas de Instant Pot provenían de esta plataforma.

Dado el éxito del producto, varias grandes marcas de electrodomésticos han imitado el invento de Wang –y en Europa, de hecho, están bien posicionadas– pero él cree que no podrán competir contra su legión de fans, que no deja de crecer. En realidad, el único problema con el que tienen que lidiar es la enorme demanda: hoy es imposible adquirir una desde España, pues está completamente agotada.

Pero, pese a su enorme éxito, Wang es modesto respecto a su estrategia de marketing. “No creo que haya mucho secreto”, asegura en Inc. “Obtenga el producto correcto, trate bien a los clientes y hágales hablar entre ellos. Eso es todo”.

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