Miércoles, 20.06.2018 - 15:11 h
Nec Otium

“Las acciones de bajo riesgo te hacen rico, las de alto riesgo te hacen pobre”

Los brokers holandeses Pim Van Vliet y Jan de Koning explican en su nuevo libro esta gran paradoja del mercado de inversión.

El inversor Jan de Koning
El inversor Jan de Koning

A la hora de invertir, todos damos por hecho que al hacer apuestas más arriesgadas se pueden obtener mayores ganancias. Pero no es cierto.
Como explican los profesores holandeses Pim Van Vliet y Jan de Koning en El pequeño libro de los altos rendimientos con bajo riesgo (Deusto) invertir en una cartera de baja volatilidad es, a la larga, más rentable que hacerla en una de alto riesgo. Y es algo que, aseguran, han comprobado tras años y años de estudios cuantitativos.

De Koning, que trabaja junto a Van Vliet en el fondo de inversión Robeco, ha contestado a las preguntas de La Información.

En su libro habla de una gran paradoja del mercado de valores. ¿En qué consiste?

“Es la gran paradoja de que las acciones de bajo riesgo te hagan rico y las acciones de alto riesgo te hagan pobre. Es una paradoja dado que la mayoría de los inversores cree que se debe correr un gran riesgo para obtener un alto rendimiento. En las universidades las personas todavía enseñan un modelo a los estudiantes que establece que el riesgo se recompensa con altos rendimientos. Hicimos una comprobación de los hechos observando 90 años de datos bursátiles. Resultado: se obtiene el rendimiento más alto al invertir en acciones de bajo riesgo”.

¿Hubo resistencia en su entorno al presentar esta paradoja?

Sí, ¡todavía hoy! La gente piensa que debemos tener datos incorrectos o que cometimos un error. Bueno, hoy incluso administramos fondos de acciones, Robeco Conservative Equities, que solo invierten en las mejores acciones de bajo riesgo que podemos encontrar. Comenzamos en 2006 y desde entonces hemos obtenido mejores retornos para los clientes con un menor riesgo. Hemos convencido a la mayoría de inversores en los fondos, pero cada vez que hablo con un nuevo inversor en algún lugar del mundo, tiende a hacer la misma pregunta: si esta paradoja es cierta, ¿por qué no todos están invirtiendo de esta forma?

Y ¿por qué no lo hacen?

Las acciones de bajo riesgo tienden a ser un poco aburridas. Piense en compañías que funcionan bien durante muchos años: tienen flujos de caja estables y no aparecen en las noticias porque no hacen cosas fantasiosas como poner un coche deportivo en órbita... La gente más bien invierte en acciones que tienen historias lujosas y emocionantes a su alrededor y tienen unos precios por acción que se mueven mucho. No nos importa, porque las acciones aburridas funcionan bien a largo plazo, mientras que las acciones emocionantes solo funcionan en el corto plazo.

¿Puede la inversión en el mercado de valores realmente hacerse con un enfoque científico?

Estamos haciendo lo mismo que cualquier otro administrador de fondos: buscamos grandes compañías. La diferencia es que nosotros no ponemos las emociones a trabajar, porque pueden ser perjudiciales para los retornos; solo miramos las características o detalles de la empresa que han probado ser variables exitosas que observar; y analizamos con la ayuda de ordenadores miles de estas acciones. Pero al final del día, todavía tenemos que dar nuestro veredicto sobre sí comprar una acción o no. Simplemente compara nuestro método con un piloto automático en un avión: hace que volar sea más seguro, más suave y permite tener menos turbulencias.

Siempre se dice que no deberíamos invertir en el mercado de valores el dinero que necesitemos, suponiendo que podemos perderlo. ¿Tenemos que tener esto en cuenta?

Sí, siempre. Incluso las acciones de bajo riesgo pueden ser volátiles y se puede perder cuando los mercados bajan. Simplemente bajan menos y, cuando los mercados se recuperan, terminas obteniendo mayores ganancias. Por lo tanto, se prudente, invierte solo el dinero que pueda perder durante los próximos años.

¿Se puede invertir con poco dinero?

Sí. En el libro, presentamos una fórmula para invertir con éxito y que las personas puedan buscar estas acciones ellos mismos. Y si te gusta la estrategia, señalamos ETF o fondos que te ahorran la molestia de elegir las acciones tú mismo. En nuestros fondos tenemos clientes con mil millones, pero también con 100 euros invertidos. Apreciamos la confianza de ambos inversionistas.

¿Se necesitas algún tipo de entrenamiento para invertir de una manera “sensata”?

No es necesario ir a la universidad o tomar clases especiales, aunque ayuda un poco. Lo mejor es tener sentido común, comprender tus propias emociones y ser un poco escéptico. Me gusta cuando los inversores son escépticos, porque significa que están pensando. Y cuando estas pensando, en general, no actúas según tus emociones, que es lo ideal para invertir. Alentamos a las personas a ser escépticas. Ya sabes: en nuestro sitio web incluso entregamos el conjunto de datos a los lectores para que puedan probar nuestras ideas. Solo requiere un programa de Excel.

Asegura que las ideas filosóficas de la antigüedad son mejores que cualquier libro para ser un buen inversor, incluido el suyo. ¿Por qué?

Empecé a invertir cuando tenía doce años y he leído más de 150 libros diferentes sobre inversión. Todos estos libros fueron útiles o al menos entretenidos, pero después de ser inversor durante 25 años, me doy cuenta de que el carácter es quizás más importante que el conocimiento. Y he encontrado mucha inspiración en el trabajo de los filósofos, que puedes aplicar al trabajo para convertirte en una persona más equilibrada y así resistir la turbulencia del mercado de valores.

Ahora en portada

Comentarios