Lunes, 18.06.2018 - 23:23 h
“No podemos vivir para siempre en una cuna”

La hoja de ruta de Jeff Bezos para colonizar la Luna y conquistar el espacio

La empresa de Bezos Blue Origin pretende trabajar estrechamente junto a la NASA y la ESA para fundar el primer asentamiento humano en la Luna.

Jeff Bezos posa junto a uno de sus cohetes. / Blue Origin
Jeff Bezos posa junto a uno de sus cohetes. / Blue Origin

“La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no podemos vivir para siempre en una cuna”. Estas palabras, que bien podrían haber sido pronunciadas por el magnate y fundador de Amazon, Jeff Bezos, en realidad pertenecen a Konstantín Tsiolkovski, un científico ruso que ya en el siglo XIX propuso la colonización de la luna, siguiendo la estela de las proféticas visiones de hombres como Julio Verne. Un viejo sueño que, siglo y medio después de la publicación de De la Tierra a la Luna, ha rescatado Bezos. Su plan es conquistar nuestro satélite y dar el salto a otros planetas en los próximos 100 años, tal y como recoge Geekwire.

Así lo anunció la semana pasada durante la Conferencia Internacional de Desarrollo Espacial, remarcando que su proyecto, Blue Origin, pretende trabajar en los próximos años estrechamente junto a la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) para fundar el primer asentamiento humano en la Luna. Pero, incluso si Bezos no logra acuerdos entre el sector público y el privado, el magnate seguirá adelante por su cuenta y riesgo: el objetivo es abaratar los costes para poner en órbita su aeronave con pasajeros, llamada New Glenn, durante la próxima década.

Millones de personas viviendo en estaciones espaciales

A largo plazo, Bezos pretende establecer una red espacial en la que millones de personas puedan vivir y trabajar lejos de la Tierra en hábitats basados en el denominado Toro de Stanford -una suerte de rueda gigante, concebida durante los años 70, que gira una vez por minuto para lograr una gravedad artificial de 1g debido a la fuerza centrífuga y que teóricamente podría albergar a entre 10.000 y 140.000 personas-. Para Bezos, este es el único modo de lidiar con los problemas que generarán en las próximas décadas la superpoblación de nuestro planeta y la escasez de alimentos y energía.

“Tenemos que abandonar este planeta. Vamos a abandonarlo y eso va a hacer mejor a este planeta. Vendremos y nos iremos, y la gente que quiera quedarse, podrá hacerlo”, resume Bezos en la citada entrevista. Es más, su idea supone una auténtica revolución industrial: “La Tierra no es un lugar muy bueno para las grandes industrias. Nos conviene ahora mismo, pero en un futuro no tan distante -hablo de décadas, quizás 100 años- empezará a ser más fácil hacer muchas de las cosas que ahora mismo hacemos aquí en el espacio, porque tendremos mucha más energía”.

Vista exterior e interior de un Toro de Stanford / Donald E. Davis.
Vista exterior e interior de un Toro de Stanford / Donald E. Davis.

La luna, el primer paso para la conquista espacial

Pero antes de llegar a establecerse en 'elíseos' como los de la película protagonizada por Matt Damon, el primer paso para la conquista espacial es la luna: primero, porque se encontrará a una distancia de un par de días cuando las aeronaves con las que Bezos sueña se hagan realidad; y, en segundo lugar, porque las reservas de hielo -e incluso géiseres- que los científicos han concluido que existen en los polos del satélite, lo convierten en un potencial nuevo hogar para la raza humana, con agua potable y aire respirable. “Es como si alguien lo hubiese puesto ahí para nosotros”, especula Bezos.

Por eso, el proyecto Blue Origin pretende volver a la luna -donde ningún ser humano ha estado desde 1972- con una aeronave capaz de entregar hasta 5 toneladas de carga sobre la superficie lunar, incluyendo a personas. La idea es que a mediados de 2020 empiecen los vuelos y contar con la NASA y la ESA para construir su módulo de aterrizaje permanente, denominado Blue Moon, “incluso sin la NASA”.

Una comunidad en la luna

En este sentido, Bezos se decanta más por el enfoque de la agencia europea a la hora de construir el primer asentamiento permanente: "El concepto de Moon Village tiene una buena cualidad, ya que básicamente dice: 'Mira, todos construyen su propio puesto lunar, pero hagámoslo cerca el uno del otro'. De esa manera, puedes ir al puesto lunar de la Unión Europea y decir: 'Me he quedado sin huevos, ¿tienes?'. Obviamente, estoy simplificando, pero hablaríamos de problemas reales, como: '¿Podrías darme algo de oxígeno?'”.

Bezos, que cuenta con un patrimonio de más de 130.000 millones de dólares, se ha propuesto construir desde las aeronaves y plataformas de lanzamiento hasta los vehículos lunares y hábitats necesarios para posibilitar la vida humana. Y no piensa echarse atrás en su empeño por conquistar la luna: “Una de dos: u otras personas se suman a esta visión o me quedaré sin dinero. Esas son las dos posibilidades”.

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