Lunes, 23.09.2019 - 18:42 h
Claves del triunfo empresarial

La razón del éxito de los Beatles: ¿por qué no basta con juntar genios en el trabajo?

Algunas compañías apuestan por 'reclutar' mentes brillantes y esperar a que la magia fluya... el CEO de Nexient afirma que esto dirige al fracaso

The Beatles
La razón del éxito de los Beatles: ¿por qué no basta con juntar genios en el trabajo? / EP

Reclutar mentes brillantes, juntarlas en una habitación y esperar que la magia fluya es una de las estrategias que cualquier directivo podría adoptar como un primer paso hacia el triunfo... pero Mark Orttung, CEO de Nexient, asegura que esto rara vez es un buen presagio y recomienda a los empresarios a mirar a través del espejo de los Beatles.

Orttung, con más de treinta años de experiencia en la gestión de equipos, explica que ha observado algunos patrones de éxito, pero que la suma de 'genios' pocas veces ha entado entre ellos. Para el CEO, estas mentes brillantes crean desequilibrios en los equipos que pueden provocar resultados "catastróficos". Sin embargo, reconoce que el "culto al genio" sigue siendo una de las máximas en los departamentos de recursos humanos y, más allá, de la propia dirección de las empresas.

Para este consejero e inventor estadounidense -tiene más de treinta patentes bajo su nombre- los reclutadores buscan 'unicornios', es decir, trabajadores con "una habilidad y concentración asombrosas, que los conviertan en empleados diez veces más productivos que la media". Muchas veces, este interés se observa desde las mismas solicitudes de empleo lanzadas por las compañías, siendo frecuentes fórmulas como: "Se buscan ninjas de la informática / súperingenieros / estrellas de la programación...". Con lo que la empresa corre el riesgo de perder la oportunidad de conocer a aquel profesional que, al no considerarse dentro de estos cánones de 'genialidad', se abstiene de enviar el currículum.

¿Beatles o SuperHeavy?

Mark Orttung sostiene su teoría en el recorrido de dos grandes bandas: 'The Beatles' y 'SuperHeavy'. La segunda se formó con grandes talentos acostumbrados a sostener la fama sobre sus hombros y a encabezar las listas de los 'grandes éxitos'... pero "¿alguien recuerda a la banda?". El peso individual de Mick Jagger, Dave Stewart, Joss Stone, Damian Marley y A.R. Rahman, no logró dar con las sinergias a las que los productores esperaban: su único álbum y sus solo dos años de recorrido son la evidencia de que aquello no funcionó.

Para Orttung, esta es la encarnación de un equipo de trabajo a base de genios: "El modelo de 'SuperHeavy', aunque aparentemente debería convertirse en el atajo hacia la grandeza, conlleva el riesgo de desembocar en una inutilidad repleta de estrellas". Para el CEO, la clave que debería perseguir cualquier estrategia de selección de personal está en la colaboración, y esta queda en un segundo plano cuando en el equipo todos son genios, pues este tipo de perfiles suele sentir que lo tiene todo ganado.

Los integrantes de los Beatles, por el contrario, eran músicos con gran talento pero cuya 'genialidad' nacía de la combinación. La forma en que se complementaban fue el secreto de su éxito ya que, mientras unos obtuvieron mayor presencia mediática, otros ejecutaron un papel menos visible. La suma de sus integrantes dotó de brillantez al equipo, mientras que, si todos hubieran buscado ser la estrella, probablemente se hubieran estrellado al poco tiempo de arrancar.

Preparar el escenario del éxito

La conclusión de Orttung es clara: si como directivo buscas que tu empresa progrese, debes entenderla como un equipo y no solo como una suma de grandes componentes. El empresario asegura que "de nada sirve requerir una larga lista de habilidades a los nuevos trabajadores si no tenemos en cuenta el papel potencial que jugarán en la empresa" 

Considera que contar con candidatos "recién salidos de las escuelas" es otro punto a favor del éxito, ya que estos aterrizan más abiertos al aprendizaje y su interacción con los trabajadores más antiguos ayuda a ambos perfiles a superar barreras: "Los primeros aseguran ese punto de innovación y frescura, los segundos enseñan no solo el cómo sino el por qué hacemos las cosas".

Independientemente del camino que se escoja para elegir a los profesionales que formarán parte de nuestro equipo de trabajo, es conveniente tener clara la meta: que la suma de las partes sea mejor que el engranaje por separado. Por ello, más allá de la brillantez de las mentes, Orttung recomienda fijarse en las habilidades sociales de los candidatos, algo que no pueden comprobarse con un único test. 

El secreto del CEO es tajante y fija la vista en el largo plazo: "Formar un gran equipo lleva tiempo, la química lleva tiempo y establecer el flujo lleva tiempo. De la misma manera que una banda de rock necesita un baterista, un guitarrista principal, un bajista y alguien que responda su correo electrónico, una empresa necesita asegurar todos los elementos del equipo de sus sueños antes de que se convierta en realidad".

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