Martes, 10.12.2019 - 21:39 h
Que tu vida no gire en torno al 'like'

Las razones de un influencer con 10.000 seguidores para dejar de usar Instagram

La red social de moda puede derivar en una presión constante, te hace perder tiempo y no aporta absolutamente nada a tu carrera, según Bosco Soler.

Las razones de un influencer con 10.000 seguidores para dejar de usar Instagram
Las razones de un influencer con 10.000 seguidores para dejar de usar Instagram. / Pixabay

Con Instagram sucede como con Master Chef: una vez te enganchas, ya no vale con subir fotos de tu gato en el sofá o, el equivalente culinario, 'tunear' una pizza precocinada añadiendo una lata de atún. La red social de moda premia con seguidores y 'likes' a quienes publican fotos de todos y cada uno de sus viajes, cenas, bautizos, comuniones y momentos de reflexión que la mayoría de la humanidad prefiere disfrutar en soledad. Es tal la presión que no es extraño ver a gente que deja de disfrutar de un concierto en directo para inmortalizarlo en su cuenta. Y es que la adicción a Instagram puede derivar en una presión constante, te hace perder tiempo y no aporta absolutamente nada a tu carrera profesional.

Esa es, al menos, parte de la reflexión que realiza Bosco Soler, un 'influencer' con más de 10.000 seguidores en Instagram y que la semana pasada explicaba en su blog por qué ha decidido dejar de usar esta red social. Entre otras cosas, recuerda que Instagram es la red social más depresión y ansiedad genera entre sus usuarios, tal y como señala un reciente estudio. "Toda la perfección fingida que se muestra incita a pensar que todo el mundo es feliz y exitoso… menos tú. Tú eres un/a pringado/a que está en el sofá de su casa mirando el móvil mientras los demás están viviendo la vida de sus sueños", comenta.

Instagram, una visión alterada de la realidad

El principal problema de buena parte de esa ansiedad de los usuarios de Instagram reside en que no se termina de comprender que se trata de una visión alterada de la realidad. Nuestro día a día no es, ni de lejos, lo que aparece en nuestras 'stories' o en las fotos que publicamos. Evidentemente, hay ciertos momentos que todos (absolutamente todos) los mortales hacemos a diario, pero que no son dignos de Instagram.

Hay varias formas de describir este tipo de negación de la realidad, pero es especialmente destacable esta de 1984, en la que Milan Kundera describía en su obra maestra 'La insportable levedad del ser' esa tendencia a magnificar el ideal estético, omitiendo sus aspectos negativos, con la ocupación soviética de Praga como contexto: "El ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo donde la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch. El kitsch es la negación absoluta de la mierda; en sentido literal y figurativo. El Kitsch elimina desde su punto de vista todo lo que en la existencia humana pudiera considerarse inaceptable".

En este sentido, Soler reflexiona no solo sobre su percepción de los contenidos de Instagram, sino de que contribuye a esta visión alterada de la realidad con sus publicaciones.  "No quiero que me afecte lo que hagan los demás pero, sobre todo, no quiero que mis publicaciones afecten a otros e inciten a pensar que todo lo que hago es viajar y divertirme. La realidad es bien distinta: desde agosto del año pasado hasta marzo de este año estuve trabajando 12 horas al día, 7 días a la semana para sacar adelante SinOficina.com. Eso no aparece en mi Instagram y, sin embargo, ese soy yo. Viajo mucho, pero también trabajo como un cabrón; me apasiona lo que hago, pero también tengo momentos de dudas e inseguridad. No me envidies. Odio que Instagram muestre solo una cara de la moneda y yo no haya hecho nada por mostrar las dos", comenta.

De hecho, en su opinión, el gran problema es centrarse en mostrar solo la 'cara buena', algo que puede hacer incluso que no disfrutes de tu ocio. Y pone un ejemplo: "En abril estuve un mes viajando por Estados Unidos, pero no publiqué nada en Instagram. Qué locura, ¿no? Para algunos habría sido como no haber hecho el viaje. Tomé la decisión porque durante mi último viaje a Colombia me di cuenta de que había momentos en los que no estaba 'absorbiendo' lo que sucedía a mi alrededor, sino que estaba pendiente de si eso o aquello era 'instagrameable'. Pensando en cuántas 'views' iba a tener esa 'story' [...]. A partir de entonces, decidí que mis viajes iban a ser para mí primero y para mi familia después. Podría compartir algunas reflexiones con mis conocidos y seguidores, pero nunca a costa de sacrificar el momento".

Instagram no aporta nada profesionalmente

Pero, quizás, lo peor de todo es que Instagram no aporta nada profesionalmente. De hecho, tienes más que perder que ganar: según un reciente estudio de Infojobs, una de cada cinco empresas ya descarta candidatos por su uso de las redes sociales, con especial importancia de Instagram. "Tal vez tú, si tu profesión se basa en inspirarte con imágenes (diseño, ilustración, fotografía, arte…) encuentres en Instagram una buena herramienta para seguir los trabajos de tus referentes", reflexiona en este sentido Soler. 

"En mi caso, Instagram no me aporta nada. Hay otras maneras mejores de mantenerse informado (newsletters, RSS) y mantener conversaciones con otros profesionales (Twitter) sin tantas distracciones ni tener que ir al 'link en la bio'", apunta, al tiempo que destaca la tremenda ganancia de tiempo que supone dejar una red social como Instagram: "Fliparías en colores si te dijese el tiempo que de repente apareció en mi vida cuando dejé de usar Facebook, Instagram o ver las noticias y los periódicos digitales. El 'scroll' infinito y los vídeos en 'autoplay' son tan adictivos que hasta ha habido propuestas para prohibirlos". Por eso, considera que hay que considerar salir de Instagram: "No digo que no lo uses, pero al menos sé consciente del tiempo que pasas usando cada 'app'".

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