Jueves, 13.12.2018 - 08:34 h
Crecer, crecer, crecer

Los correos internos que revelan la que ha sido siempre la estrategia de Facebook

Los correos han sido publicados por el Parlamento británico y muestran como la red social actuó para obtener todos los datos posibles

Zuckerberg vive uno de sus años más negros al frente de Zuckerberg
Zuckerberg vive uno de sus años más negros al frente de Zuckerberg. / EFE

El Parlamento Británico ha publicado 250 páginas de correos internos de Facebook, en los que los directivos de la red social discuten sobre cómo fastidiar a sus competidores, qué deben hacer para mantener oculta la forma en que están captando datos de los usuarios y, sobre todo, cuáles deben ser las estrategias para que la red siga creciendo.

Los correos, fechados ente 2012 y 2015, han sido obtenidos a través de la ahora desaparecida empresa de software Six4Three, quien mantuvo un juicio contra la empresa de Mark Zuckerberg. El diputado conservador Damian Collins, presidente del comité de Asuntos Digitales, Cultura, Medios de Comunicación y Deportes, ha sido quien ha dado acceso a estos papeles por considerarlos de interés público.

Y ahora todo el mundo sabe lo que siempre ha sabido: que Facebook solo busca maximizar su beneficio y, por mucho que su fundador lo haya repetido hasta la saciedad, hacer el bien no está entre sus prioridades.

No debería sorprender que Facebook haya actuado en defensa de sus propios intereses, pero estos correos, una filtración sin precedentes que muestra el verdadero funcionamiento de la compañía, muestra que la imagen que la red ha promovido durante años –la de una empresa idealista, empeñada en “acercar al mundo”– era solo una cortina de humo cuidadosamente diseñada para ocultar su sistemática invasión de la privacidad y la venta de datos al mejor postor.

Los correos revelan que en los años claves del crecimiento de Facebook, los ejecutivos de la compañía fueron despiadados en su ambición de recopilar más datos de los usuarios, extraer concesiones de los desarrolladores y eliminar a posibles competidores.

Tres revelaciones que dejan muy claras sus intenciones

En un comunicado, la compañía asegura que “estos documentos solo cuentan una parte de la historia y omiten un importante contexto”. Pero cualquiera puede bucear los correos y sacar sus propias conclusiones.

En las 250 página de archivos encontramos de todo, pero hay tres cuestiones que son especialmente relevantes. Son estas.

1. Obtener datos sin avisar a los usuarios

En febrero de 2015, Facebook tuvo un dilema de privacidad. El equipo de crecimiento de la compañía quería lanzar una actualización de la aplicación para teléfonos Android que recopilaría continuamente el historial completo de mensajes de texto y el registro de llamadas de los usuarios. Estos datos se subirían a los servidores de Facebook y ayudarían a la empresa a hacer mejores recomendaciones, como sugerir nuevos amigos en función de las personas con las que habían contactado recientemente. Pero había un problema: las políticas de privacidad de Android obligaban a Facebook a pedir a los usuarios permiso para utilizar estos datos.

Los correos muestran que lo único que preocupaba a la compañía era la publicidad negativa que pudiera surgir de la medida, pero al final, era más importante ganar usuarios. “Esto es algo de muy alto riesgo desde una perspectiva de relaciones públicas, pero parece que el equipo de crecimiento lo hará de todas formas”, escribió un ejecutivo, Michael LeBeau.

En última instancia, Facebook encontró una solución. Yul Kwon, jefe del programa de privacidad de Facebook, escribió en uno de los correos publicados que el equipo de crecimiento había descubierto que al actualizar la aplicación solo se solicitaba leer los registros de llamadas de los usuarios de Android, y no otros tipos de datos, no se les mostraría a los usuarios una ventana emergente de permiso. Y así lo hicieron.

“Según sus pruebas iniciales, parece que esto nos permitiría actualizar sin pedir nuevos permisos a los usuarios”, escribió Kwon.

Mark Zuckerberk, CEO y fundador de Facebook, en un discurso ante los graduados de la Universidad de Harvad (Lisa Hornak/EFE)
Mark Zuckerberk, en un discurso en la Universidad de Harvad (Lisa Hornak/EFE)

2. Aplastar a la competencia

Zuckerberg escribió personalmente al equipo de Facebook para impedir que Vine, el extinto servicio para compartir vídeos de Twitter, permitiera a sus usuarios encontrar nuevos amigos a través de Facebook. Y lo hizo el mismo día que el servicio se puso en marcha.

Facebook impedía así que sus competidores usaran una funcionalidad que a la empresa le estaba permitiendo crecer a través de muchas otras aplicaciones: las conocidas como API (interfaz de programación de aplicaciones, por sus siglas en inglés), que permiten que se conecten distintos programas para intercambiar información.

“A menos que alguien presente objeciones, cerraremos el acceso a la API de sus amigos hoy”, escribió Justin Osofsky, ahora vicepresidente de Facebook. Zuckerberg respondió con un escueto: “Sí, adelante”.

La decisión de Facebook de cerrar el acceso a la API de Vine resultó fatídica para Twitter. Meses después, Instagram lanzó su propia función de vídeo de formato corto. EL intento de Twitter de competir en el mercado del vídeo cerró en 2016.

Curiosamente, o no tan curiosamente, el pasado martes Facebook cambió sus políticas de desarrollador, poniendo fin a la prohibición de aplicaciones que competían con las características propias de la empresa. ¿Miedo a una demanda de competencia?

Vine vivió su momento, pero Facebook se encargó de que fracasara.
Vine vivió su momento, pero Facebook se encargó de que fracasara.

3. Usar una aplicación de privacidad para obtener más datos

En 2013, Facebook adquirió Onavo, una compañía analítica israelí. Se anunció que las herramientas de Onavo “nos ayudaríam a ofrecer productos móviles mejores y más eficientes”. Para la red social así fue.

Una de esas herramientas, una aplicación llamada Onavo Protect, fue especialmente útil para ayudar a Facebook a detectar posibles competidores. La aplicación, que se vendió a los usuarios como una forma de mantener la privacidad de su navegación en Internet, también recopiló datos sobre las aplicaciones que más utilizaban esas personas, incluidas las que no eran de Facebook, y enviaba esa información a Facebook.

Según los correos electrónicos publicados el miércoles, los ejecutivos de Facebook recibieron informes sobre el rendimiento de aplicaciones rivales, utilizando datos obtenidos a través de Onavo.

A principios de este año, un informe alertó que los datos de Onavo ayudaron a Facebook a tomar la decisión de comprar WhatsApp –al descubrir que la gente mandaba con la aplicación 8.200 millones de mensajes al día, frente a los 3.200 que se mandaban en Facebook– y clonar una aplicación de chat en grupo.

En agosto, Facebook retiró Onavo Protect de la App Store, después de que Apple informara que violaba las reglas de privacidad de la compañía. La aplicación aún se puede instalar en Android.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios