Sábado, 25.05.2019 - 09:49 h
¿Por qué hacer en un día lo que puedes hacer en medio?

Media jornada para siempre: cómo lograr ser tan productivo en 4 horas como en 8

Sin reducir los sueldos, empresas y empleados pueden beneficiarse de semanas o jornadas laborales más cortas. Basta seguir ciertas claves

Se puede hacer más en menos tiempo. / Pexels
Se puede hacer más en menos tiempo. / Pexels

Muchos directivos están empezando a entender que trabajar menos horas no implica producir menos.

La investigación al respecto muestra que las personas que trabajan 35 horas por semana son la mitad de productivas que las que solo trabajan 20. Sin reducir los sueldos, empresas y empleados pueden beneficiarse de semanas o jornadas laborales más cortas, como ha ocurrido con la compañía neozelandesa Perpetual Guardian, en la que sus empleados trabajan solo de lunes a jueves, una medida con lo que se ha logrado aumentar la productividad de la compañía.

Aunque se trata de medidas complejas, en las que influyen muchos factores, como explican Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir en su libro Escasez. ¿Por qué tener muy poco significa tanto?, el acortamiento del tiempo disponible para realizar una tarea dada aumenta la eficiencia y la creatividad.

Normalmente, cuando tienes todo un día para realizar determinadas tareas impones un ritmo pausado, pero cuando tu tiempo es limitado estás más motivado para realizar el máximo posible, y esto aumenta la productividad.

La reducción de la jornada laboral provoca la eliminación de tareas poco productivas o directamente improductivas, concentra los esfuerzos y mejora el bienestar de los empleados, lo que a su vez reduce el absentismo.

Realizar en cuatro horas lo que harías en ocho

Por muy bien que suena la reducción de jornada, lo cierto es que no es fácil de aplicar en muchas profesiones, sobre todo aquellas que requieren de atención al público o actividades físicas cuyo acortamiento es imposible: oficios tan dispares como el de abogado, comercial, profesor o albañil.

Sin embargo, hacer más en menos tiempo es posible en lo que respecta a numerosos trabajos creativos o de oficina, no solo en lo que respecta a los autónomos (que muchas veces pueden organizarse su tiempo como buenamente quieran), sino también al personal asalariado con directivos dispuestos a innovar.

Ahora bien, para reducir la jornada laboral y hacer en ocho horas lo que antes hacías en ocho, es necesario una gran concentración, tanto mental como de tareas, para hacer lo máximo en el menor tiempo posible.

En este sentido, Brianna Wiest recomienda en Forbes seguir una serie de consejos:

1. Prioriza tareas

La mayor ventaja de una reducción de jornada, y la razón principal por la que aumenta la productividad por hora, es que tener menos tiempo nos obliga a priorizar el abordaje de las tareas más importantes.

Uno de los mayores problemas de la moderna organización del trabajo es el presentismo, esto es, básicamente, el pensar que trabajar es estar en el puesto de trabajo, una idea tan perniciosa como estúpida.

Muchos empleados pasan la jornada realizando tareas aleatorias según van encontrándolas, cuando no asuntos que nada tienen que ver con el trabajo, una actitud que fomenta el hecho de tener que estar en el centro laboral tantas horas.

Para trabajar menos tiempo basta con pensar qué tarea es posible completar en un tiempo dado y asegurarse de realizarla. Esto nos convierte en trabajadores mucho más productivos (y con más tiempo libre).

2. No hay que estar ocupado, hay que trabajar

Las personas productivas no son generalmente las que dicen estar más atareadas. Como apunta Wiest, los trabajadores que siempre están “ocupados” son en realidad personas que administran de forma ineficiente su tiempo y energía. Las personas productivas son todo lo contrario, pueden lograr mucho sin ser consumidas por el trabajo.

3. Delega y automatiza todas las tareas posibles.

Todo lo que pueda hacer una máquina debe hacerlo una máquina, y todas las tareas que puedan realizarse de una forma efectiva deben realizarse de forma más efectiva. Parece una perogrullada, pero hay cientos de trabajadores en el mundo transcribiendo textos que pueden escanearse o realizando tareas informáticas que puede realizar un sencillo script.

No estamos hablando de quitarle el trabajo a nadie, sino de racionalizar las tareas para que todo el mundo trabaje menos, pero mejor, cobrando lo mismo. Y en este sentido la automatización es un aliado, no un enemigo.

Los trabajos más creativos se benefician especialmente de jornadas más cortas. / Pexels
Los trabajos más creativos se benefician especialmente de jornadas más cortas. / Pexels

4. Evita distracciones

La clave para trabajar más en menos tiempo pasa por hacer que las horas de trabajo cundan lo máximo posible, y para ello es necesario evitar todo tipo de distracciones. Para lograrlo reduce al mínimo las notificaciones de tu móvil y ordenador y si trabajas rodeado de personas pide que exista un ambiente como el de una biblioteca (¿no es mejor comentar el partido de ayer al salir del trabajo?)

5. Conoce que tarea te agota más

El secreto para ser más productivo reside en aprender a gestionar bien el tiempo disponible, y para ello es importante abordar en primer lugar las tareas que más nos cuesta realizar. No malgaste las primeras horas del día, cuando estás más fresco, en realizar tareas repetitivas que puedes abordar cuando estás más cansado.

6. Organiza al máximo las tareas rutinarias

Todo el tiempo que malgastemos en tareas rutinarias es tiempo que perderemos para finalizar los productos por los que realmente nos pagan. Por ello, es importante planificar desde la ropa que vamos a llevar hasta el trayecto que vamos a realizar para ir al trabajo o el desayuno. Todo tiempo que ahorremos en este tipo de tareas hará que nos cunda más el tiempo que pasamos en la oficina (ya sea en casa o fuera).

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