Martes, 16.10.2018 - 09:39 h
Limpia un poco

Ocho cosas que nunca debes tener encima de tu mesa de trabajo en la oficina

Aunque hay personas a las que no les molesta tener un escritorio desordenado, hay elementos que minan el rendimiento y pueden molestar a los colegas

El desorden puede acabar siendo un gran estorbo. / Noliv O
El desorden puede acabar siendo un gran estorbo. / Noliv O

El sentido de la limpieza y el orden es tremendamente variable entre una y otra persona. Hay gente que sufre cuando los bolígrafos no están perfectamente alineados sobre el escritorio, los papeles en su sitio y la mesa impoluta y otros que acumulan tazas de café usadas, montañas de libros y todo tipo de basura sin que les moleste lo más mínimo.

Evidentemente, mantener un espacio de trabajo ordenado y, sobre todo, limpio, facilita la convivencia, pero, aunque trabajes solo en casa y no molestes a nadie, hay ciertas cosas que es mejor no tener sobre la mesa de trabajo, pues afectan a la productividad.

Un estudio de las investigadoras Boyoun Chae y Rui Zhu, publicado en el Journal of Consumer Research, aseguraba que las personas que se sientan en escritorios desordenados son menos eficientes, menos persistentes y están más frustradas y cansadas que las personas que trabajan en escritorios limpios.

Aunque ciertamente hay personas a las que no les molesta tener un escritorio desordenado –y, de hecho, hay otros estudios que apuntan a que los ambientes desordenados pueden fomentar la creatividad–, lo cierto es que este caos es realmente un obstáculo a la hora de abordar una tarea, pues genera distracciones y limita el espacio de trabajo.

Objetos prohibidos sobre un escritorio

Al margen de lo negativo que resulta el desorden general, hay ciertos elementos que deberíamos mantener siempre alejados de nuestro escritorio, ya sea porque distraen especialmente, porque manchan o porque no son adecuados en un espacio público, como es una oficina. Son estos.

1. Comida

Hay quién puede pensar que comer en la mesa de trabajo aumenta la productividad –al fin y al cabo no estás tomando siquiera un descanso–, pero en realidad el efecto es el contrario. El momento de la comida, por pequeño que sea, es perfecto para desconectar y, sobre todo, cambiar de localización, lo que según algunos estudios permite fomentar la creatividad.

La comida, además, desprende olores que pueden ser desagradables para la gente que trabaja alrededor tuyo y pueden manchar (aún más) tu escritorio. Aunque no huelan, tampoco es recomendable tener cerca cualquier tipo de dulce, algo que no va a hacer más que afectar a tu salud.

2. Tazas de café vacías

Un clásico de los escritorios de las personas desordenadas: los cadáveres de tazas, que se acumulan hasta que, un buen día, decides fregarlas. Ni que decir tiene que es una costumbre que da mala imagen y no ayuda en nada a que seamos productivos.

3. Las pilas de libros y papeles

Para las personas que trabajamos con libros y documentos es muy difícil no acumular estos en el escritorio, pero acabar con el despacho rodeado de papeles no ayuda en nada a la productividad: pierdes el tiempo buscando lo que necesitas y tienes cada vez menos espacio.

Es lógico tener encima de la mesa los libros y documentos con los que estés trabajando en ese momento, pero una vez se hayan utilizado es necesario archivarlos: todas las oficinas tienen armarios para este fin. Utilízalos.

Trabajar en una mesa ordenada aumenta la productividad. / Pexels
Trabajar en una mesa ordenada aumenta la productividad. / Pexels

4. El móvil

Dependiendo del tipo de trabajo que tengas es posible que debas tener tu móvil encima (sobre todo si este es, valga la renuncia, del trabajo), pero en el resto de los casos es mejor no tenerlo cerca, al menos no a la vista.

Como hemos hablado en repetidas ocasiones, el móvil es una fuente inagotable de distracciones que mina enormemente nuestra productividad. Lo mejor es que mientras estemos trabajando obviemos los servicios de mensajería instantánea –desactivando las notificaciones– ya atendamos solo las llamadas. Si es algo importante seguro que no te mandan un WhatsApp.

5. Documentos legales o personales

Si trabajamos en una oficina compartida, es mejor que no dejemos nunca sobre la mesa cualquier documentación sobre procesos legales en curso, ya sean personales o profesionales. Tampoco es conveniente tener a la vista otros documentos que incluyan información personal o o confidencial: hablamos de currículum, historiales médicos o cualquier información protegida.

Estos documentos no deben compartirse por razones obvias y, aunque ningún compañero vaya a utilizarlo de forma maliciosa tenerlos a la vista además de imprudente es muy poco profesional.

6. Elementos ideológicos o políticamente incorrectos

En el trabajo es mejor evitar compartir afiliaciones políticas, religiosas o ideológicas, que pueden llevar a una tensión y conflictos innecesarios. Mención aparte merece la afiliación sindical, que debe respetarse por ley en el trabajo, pero ir más allá, ya sea colocando propaganda política o imágenes abiertamente sexistas, como puede ser fotografías más o menos eróticas, te puede traer problemas.

7. Ambientadores

Está muy bien que uses un ambientador en tu casa, pero en un espacio común el abuso de estas fragancias puede molestar enormemente a tus compañeros. Gracias al servicio de limpieza de tu oficina, y si la gente no come en su mesa, no tiene porque haber malos olores.

8. Artículos de higiene personal

No es malo tener sobre el escritorio un paquete de pañuelos desechables, pero hay personas que tienen cosméticos, cepillos de dientes y hasta cortaúñas. No está mal tener estas cosas en el trabajo, pero es mejor no mantenerlas a la vista y guardarlas en un cajón. No solo da mala imagen, también pueden distraerte.

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