No te dejes engañar

Cómo se aprovechan de las ofertas de empleo en LinkedIn los portales 'fake'

Ante la escasez de ofertas de trabajo, desde el pasado marzo se ha extendido una práctica fraudulenta: publicar puestos obsoletos o ya cubiertos para generar tráfico en las webs.

Oferta de trabajo por no hacer nada
Portales de empleo 'fake' en LinkedIn, los únicos ganadores durante la crisis.
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La crisis del empleo derivada del coronavirus ha provocado que, por un lado, se produzca una avalancha de ERTE en las empresas -que han engordado el volumen de desempleados hasta los 3,8 millones de españoles- y, por otro, que las ofertas de empleo escaseen en la mayoría de los sectores. Tampoco son buenos tiempos para cambiar de compañía, habida cuenta de la previsión del Banco de España de que los salarios habrán caído de media en torno a un 15% cuando acabe este año. Ante ese panorama, ha surgido un fenómeno que antes era prácticamente residual: Ante la escasez de ofertas de trabajo, muchas webs de empleo se han dedicado desde marzo a publicar puestos obsoletos o ya cubiertos de redes como LinkedIn para generar artificialmente el tráfico perdido.

"Hasta ahora, era inimaginable que pudiera pasar esto", explica Marta Rodríguez, SR Talent Acquisition en Idea Ingeniería, a 'La Información'. Desde su departamento de RRHH, ha sido una de las primeras en percatarse del fraude de las ofertas de empleo 'fake': "Un día me llamó un candidato preguntando por una oferta que no teníamos actualmente por las características que me comentaba. Me explicó que había visto en LinkedIn dicha oferta y que claramente era IDEA Ingeniería quien publicaba, aunque al inscribirte te redirigiera a una segunda web que no era la nuestra. Le llamó la atención porque al intentar participar en dicha oportunidad le daba error y se puso en contacto conmigo directamente para enviar su candidatura".

"Tras una breve investigación nos dimos cuenta que en la página de empresa de IDEA ingeniería en LinkedIn aparecían más de 50 ofertas de empleo y en ese momento solo teníamos siete. Tras pinchar en dichas ofertas obsoletas vimos que siempre redirigían a los mismos portales webs, que eran aglutinadores/agregadores de ofertas", relata Rodríguez, añadiendo que, "para entender un poco más como funcionan esas páginas, debo comentar que son webs que recogen todas las ofertas de empleo que existen actualmente en el mercado y las publican en una única web para que sea más accesible a todo el mundo".

"Las diferencias entre estas webs y los distintos portales de empleo que existen es que en estos últimos somos las empresas las que decidimos publicar y por tanto tenemos la potestad y obligatoriedad de publicar, modificar y cerrar las posiciones a tiempo real según sea necesario. Hay empresas, como por ejemplo la nuestra, que utilizamos un ATS que realiza un multiposting en varios portales de empleo pero siempre lo elegimos nosotros para cada oferta y siempre que haya modificación, cancelación o cierre de la oferta aparece reflejado en dichos portales. Las aglutinadoras, sin embargo, recogen de esos portales web las ofertas que consideran para publicarlas en sus webs: cuantas más ofertas tengan, más tráfico tiene la página y más éxito tienen", explica.

El problema es que la crisis del coronavirus ha cambiado por completo el panorama del mercado laboral en estos momentos. "Hay pocas ofertas de empleo debido a los momentos que estamos viviendo. Por eso, es difícil de entender cómo o cuándo han comenzado a publicar ofertas de empleo pasadas (alguna incluso de hace dos años) y estas a su vez en LinkedIn, que finalmente es la red social para buscar empleo más grande". Pero, aunque Rodríguez no es capaz de fechar exactamente cuándo comenzó este fenómeno, está convencida de que es consecuencia directa de esa escasez generalizada de ofertas. "El problema de todo este asunto radica en las falsas expectativas que le crean a los que buscan empleo y la mala reputación que le genera a la empresa que supuestamente se publicita, solo por generar más leads de forma fraudulenta".

¿Qué pueden hacer las empresas?

En este sentido, ¿qué se puede hacer para frenar a esas webs que recopilan ofertas antiguas para generar tráfico? "Inmediatamente intentamos solucionar el problema que teníamos entre manos. Hablé con el responsable de cuenta de mi ATS y me comentó que actualmente había muchos casos como el nuestro. Me explicó que ellos no habían publicado en nuestro nombre exceptuando en los portales de empleo que nosotros indicamos y para resolverlo nos teníamos que poner en contacto directo con esas aglutinadoras de ofertas", relata Rodríguez.

"Y ahí comenzó otra odisea: casi todas estas webs tienen un centro de ayuda y no puedes ponerte en contacto directo con ellos, por lo que mi demanda se hizo esperar; además, casi todas las sedes principales de estos agregadores están en países del este de Europa, por lo que la comunicación también es más difícil y pueden llegar a escaparse de la legalidad española", reflexiona. Por eso, a base de insistir, descubrió que "la única forma de que estas empresas eliminaran las publicaciones era enviando un escrito que expone que atentan contra nuestro nombre, vulneran nuestros derechos de propiedad intelectual e industrial, además de nuestro derecho de competencia". Tras cinco días se eliminaron todas las ofertas fraudulentas.

"Por último, intentamos hablar con LinkedIn para que no volviera a pasar más este caso. Nos explicaron que estas publicaciones se trataban de 'limited listings' o anuncios limitados como ellos denominan", explica Rodríguez. Se trata de anuncios de terceras páginas web, las cuales aparecen en LinkedIn debido a una función mediante la cual se incluyen ofertas de diferentes portales en línea y se presentan en la página de la empresa. Esto se realiza para disponer de todas las ofertas en un mismo portal y que facilite al candidato solicitarlo si está buscando empleo en tu organización, según explicaron a la empresa desde LinkedIn, añadiendo que como es un sistema automatizado, a veces suceden discrepancias, esto puede deberse a parámetros incompletos de los datos recibidos de terceros.

"Para que no volviera a ocurrir más, nos propusieron si queríamos bloquear este servicio o que solo se recogiera la información de un único lugar de origen como por ejemplo nuestra 'Career site' o el lugar donde publicamos", comenta Rodríguez. "Elegimos este último como mejor opción para poder publicitar de forma fiable y veraz las ofertas de empleo que tenemos", añade. El problema es que, ante la proliferación de este tipo de ofertas fraudulentas, aquellas empresas que no hayan contactado con LinkedIn para solucionarlo, seguirán siendo víctimas de este tipo de portales de empleo 'fake'.

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