Domingo, 24.03.2019 - 17:34 h
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Papá Noel y CEO: “Los reyes magos se contratan menos porque son más caros”

Manuel Menéndez, CEO, fundador y propietario de Animaciones Aeiou explica cómo es el trabajo de Rey Mago o Santa Claus: “Lo decisivo es la peluca”

Manuel Menendez comanda una legión de papa noeles por toda España / M. A.
Manuel Menéndez comanda una legión de papa noeles por toda España / M. A.

¿Cuánto cuesta que Papá Noel vaya a tu casa un 24 de diciembre a las 21 de la noche? 120 euros una visita de media hora. Pero podría ser más. “Pagan lo que les pidas”, asegura Manuel Menéndez, CEO, fundador y propietario de Animaciones Aeiou. “Podríamos cobrar más, pero tenemos una cierta ética”.

Si buscas en Google “contratar Papa Noel” o “visita Reyes Magos”, la empresa de Menéndez sale siempre en la primera posición del buscador. Con 60 animadores en plantilla, Aeiou Animaciones es el verdadero Polo Norte de España. También su Oriente. Pero menos.

Traer a Gaspar, Melchor y Baltasar cuesta 250 euros, frente a los 120 del viejo Santa Claus (una hora, menos en los días más señalados, que van solo media). “Fácilmente podemos hacer 50 visitas de Papá Noel en Navidad”, apunta. “De reyes magos unas 30 y cada vez menos. Los reyes magos son tres, son más caros. Podemos ir un solo rey mago, pero es raro, para que vaya uno prefieren que venga Papa Noel”.

La empresa trabaja con todo tipo de personajes navideños: pajes, duendes, carboneros… “En Euskadi se pide más el Olentzero que cualquier otro”, explica Menéndez. “El caga tió no nos lo piden tanto, aunque algún tronco hemos montado. Yo creo que es una costumbre más familiar”.

Visita de los reyes magos en el centro comercial Isla Azul / Isla Azul
Visita de los reyes magos en el centro comercial Isla Azul / Isla Azul

Visitas personalizadas y centros comerciales

En Navidad el teléfono de Animaciones Aeiou no para de sonar. Su servicio a particulares es siempre parecido. “Lo que nos pide el particular es llegarle disfrazado a casa, que es un pequeño handicap porque los trajes son bastante aparatosos; más los de Papa Noel que los de Rey Mago, por el montaje de la barriga y demás”, explica Menéndez. “Te toca prepararte en el coche. No es demasiado cómodo y la gente en la calle te puedes imaginar... Según en qué sitios te toca hacer algún trayecto con el saco y todo”.

Antes de llegar a la casa los animadores hablan con los padres, para personalizar la visita. “Le decimos al niño ‘este año a tu hermana la tienes un poco frita’ y se queda flipando”, explica el empresario. “También tiramos de inventiva, en plan ‘has sido revoltoso este año’. Eso siempre funciona. A veces nos piden que contemos algún cuento, pero normalmente hacemos una pequeña entrada, nos sentamos con los niños, les damos los regalos que nos dan y nos hacemos fotos. Como suele haber varias seguidas, cogemos los trastos y vamos a las siguientes casas”.

Menéndez tiene claro que, aunque los disfraces son importantes –cuestan en torno a 300 el de Papá Noel y más de 100 el de cada Rey Mago–, lo decisivo para dar el pego es la peluca y la barba. “Es lo que te delata”, apunta. “Pese a ello, si se ponen a mirar bien…”.

Por suerte, explica el empresario, la mayoría de los niños están muy cortados, pues les da mucho respeto saludar a Papa Noel o los Reyes Magos: “Los que son tímidos están calladísimos, alguno se pone a llorar, y los mayores hacen alguna pregunta extraña, como qué comen los camellos, que es muy habitual”.

El disfraz de Papa Noel es más aparatoso debido a la barriga / Art DiNo
El disfraz de Papa Noel es más aparatoso debido a la barriga / Art DiNo

Lo peor: los centros comerciales
Como explica Menéndez, durante navidades los particulares representan el 60% del trabajo. El 40% se reparte entre fiestas de empresas y centros comerciales.

“Hay muchas fiestas de hijos de empleados”, explica el empresario. “Para los papás hay catering y sus cosas y para los niños una animación. También hay regalos y va un Papá Noel. Es todo un poco más caótico menos personalizado. Básicamente, si hay 30 niños, pues 1 minuto por niño. Tienes un paje o un duende que te ayuda, va llamando a los niños, se sienta contigo, se hace la foto y te da tiempo a decir dos palabras”.

Animaciones Aeiou también hace bolos en centros comerciales. “Suele ser más tedioso porque estás siete días durante cuatro horas con las típicas colas”, apunta Menéndez. “El disfraz es incómodo. Es más aparatoso el de Papá Noel, por la barriga, pero es verdad que la corona y la peluca del rey mago se sujetan peor. Hay sustos. Hay niños que te quieren tirar de la peluca, de la barba, te la quitan y gritan ‘es mentira’. Los típicos niños de entre 6 y 8 años que empiezan a ser un poco críticos. De cerca notan que no eres viejo”.

Pese a esto, el empresario tiene claro qué tipo de trabajadores quiere en plantilla: “No buscamos gente específica, gente gorda y mayor, para hacer personajes navideños. Nuestro trabajo no es solo llegar y hacernos fotos. No somos figurantes. Lo que hacemos es dinamizar. Mucho mejor un animador que un señor mayor que se puede quedar en blanco en determinada situación. Necesitamos a una persona que se meta a los niños en el bolsillo”.

El trabajo, además, no acaba en Navidad, que de hecho no es ni siquiera la mejor fecha del año. “Es mejor mayo y junio”, asegura Menéndez. “Las comuniones duran más tiempo, te dan más volumen y son más fáciles. En los coles además hay eventos con magos, payasos, catering, decoración... Y pueden trabajar chicas. Este es un pequeño nicho de mercado que hay que tener, pero no me parece decisivo”.

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