Lunes, 09.12.2019 - 03:08 h
Presupuestos de hasta 200 millones

¿Por qué Netflix produce películas tan malas si se gasta más que Hollywood?

La última producción española de la plataforma, 'A pesar de todo', resume a la perfección la pobre calidad del cine en 'streaming'.

Un momento de la película 'A pesar de todo'
'A pesar de todo', el cine español sigue siendo de calidad. / Bambú/Cinephile/Netflix

La gran pregunta que provocaba pavor el año pasado en los círculos más selectos de Hollywood (¿podrá algún día una plataforma en 'streaming' producir una película capaz de rivalizar en calidad con las nuestras?) ha dado paso a una cuestión con una respuesta más esquiva: ¿por qué Netflix produce películas tan malas si se gasta más que Hollywood? Al margen de filmes galardonados y reconocidos por la crítica como 'Roma', parece evidente que, a día de hoy, Netflix tiene la capacidad económica, pero no los medios técnicos y artísticos para plantarle cara al cine 'convencional'. Y esto es un problema.

Para muestra, un botón. Netflix lanza en estos días 'A pesar de todo', una producción española (de la mano de Bambú), con una directora argentina (Gabriela Tagliavini), un guion nacido de tres mentes estadounidenses y el mejor elenco del cine español que se recuerda en los últimos años (Blanca Suárez, Macarena García, Belén Cuesta, Amaia Salamanca, Marisa Paredes, Juan Diego, Emilio Gutiérrez Cava, Tito Valverde, Carlos Bardem, Maxi Iglesias). Sin embargo, según las críticas hasta ahora publicadas, el resultado de este proyecto que apuesta por lo mejor de lo mejor de tres países, es mejorable. Por falta de talento o de presupuesto no será...

Netflix ha puesto toda la carne en el asador para este 2019, en el que tiene previsto producir o coproducir 55 películas, que contarán con presupuestos de hasta 200 millones de euros en algunos casos. Una cantidad que hace que, a día de hoy, cualquier cinta con esa inversión máxima entre directamente entre las 40 más caras de toda la historia. Para hacerse una idea del poder de Netflix actualmente, Universal Pictures tiene previstas unas 30 películas para este año. Y solo alguna que otra de sus superproducciones tendrá más presupuesto que las de Netflix; para la gran mayoría de las productoras de Hollywood, competir con la plataforma es imposible.

Netflix se gastó en 2018 en torno a 13.000 millones de dólares en producciones propias y de cara a 2022 podría llegar a un presupuesto de 22.500 millones, según Goldman Sachs. Esa última cifra representa aproximadamente todo lo que a día de hoy se gastan todas las productoras, grandes, pequeñas y medianas, de Hollywood. Aún peor: lo que más preocupa a la industria de Hollywood es que la plataforma en 'streaming' ha pasado de ser un mero distribuidor online a competir directamente con el comodín de controlar precisamente el canal en el que más se empieza a consumir contenido audiovisual. El resultado es que Netflix ya es más rentable que Hollywood.

Aunque en 2019 ninguna vaya a entrar en el top 10 de películas más caras de todos los tiempos, Netflix puede presumir de contar con presupuesto suficiente para rivalizar en producción con cintas tan famosas como 'Titanic', 'Spiderman 2', '007: Quantum of Solace', 'Toy Story 3', 'Iron Man 3', 'El Hobbit' o 'Black Panther'. Todas ellas costaron alrededor de 200 millones de dólares, algo lejos de las que copan los primeros puestos: 'Piratas del Caribe: en mareas misteriosas' (379 millones), 'Los Vengadores: la era de Ultron' (365 millones) y 'Los Vengadores: Endgame' (356 millones). A día de hoy, solo ciertos universos (como Marvel), sagas o productoras titánicas tienen más presupuesto que Netflix.

Mayores producciones en la historia del cine
Mayores producciones en la historia del cine. / Nerea de Bilbao

Pocos éxitos y rotundos fracasos

Eso sí, la mayor apuesta de Netflix para dar el golpe definitivo a la industria tradicional y, por fin, birlarle el Óscar a la mejor película a Hollywood, le salió algo rana a la plataforma. En 2018 se estrenó de manera casi simultánea en cines y en Netflix 'Roma', dirigida por Alfonso Cuarón, como requisito indispensable para poder participar en los galardones. Sin embargo, aunque la cinta logró tres estatuillas (mejor película de habla extranjera, mejor director y mejor fotografía) el pasado febrero, el premio gordo se lo llevó 'Greenbook', en una decisión que, de algún modo, supuso un portazo al avance de Netflix: "Sí, podéis hacer buenas películas, pero nunca mejores que las de Hollywood".

Entre las películas originales de Netflix del último año con peor valoración por parte de los usuarios en la web especializada Filmaffinity, 'A pesar de todo' ocupa uno de los primeros puestos, con un 3,9 sobre 10. Aunque las hay peores o que también suspenden: 'Death Note' tiene una valoración media de 3,5; 'De caza con papá' (4,2), 'IO' (4,1), 'Paradox' (3,6), 'Sandy Wexler' (3,9), 'La peor semana' (4,0), 'El final de todo' (4,1), 'Mi primer beso' (4,7), '¡Game over, tío!' (4,2), 'The Cloverfield Paradox' (4,8), 'Pequeño demonio' (4,5) o 'Special Correspondents' (4,7).

En todas ellas, intervienen notables intérpretes como Ricky Gervais, Eric Bana, Adam Sandler, Chris Rock, Mads Mikkelsen, Paul Rudd, Justin Theroux, Daniel Brühl e, incluso, el músico Neil Young. Sin embargo, su mera presencia no ha bastado para conquistar a la audiencia. Entonces, ¿cuál es el problema? El año pasado, el director Steven Spielberg daba una pista cuando le preguntaron si una película de Netflix podría ganar un Óscar: "Cuando te adaptas al formato televisivo, te conviertes en una película para televisión. Y, realmente, si eres una buena película, mereces un Emmy, pero no un Óscar".

Sí, probablemente el formato influya, precisamente porque los productores y los guionistas crean una película que va a ser consumida en los hogares, sin grandes pantallas de cine ni equipos de sonido envolvente. Por eso, la mayoría de sus recursos los destinan a fichar a estrellas y directores con caché procedentes de la gran pantalla. Un ejemplo es el idilio que mantienen en los últimos años Woody Allen y Amazon, o que algunos actores consagrados como Adam Sandler hayan decidido participar en todas y cada una de las comedias pseudohistriónicas que produce Netflix.

En cambio, lo que los espectadores no perdonamos es que a nadie en este tipo de plataformas se le haya ocurrido que no vale simplemente con tener un reparto estelar; un guion sólido y un equipo artístico capaz de transmitir el alma de la película son tan necesarios como contar con caras conocidas. Y, por el momento, Hollywood sigue siendo Hollywood.

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