Lunes, 23.09.2019 - 16:05 h
Cada vez más compañías ofrecen planes deportivos

Por qué todos deberíamos hacer algo de ejercicio en mitad de la jornada laboral

La práctica de deporte durante un descanso laboral, tiene importantes beneficios para la salud, pero también para el rendimiento de los trabajadores

Todo el mundo puede salir a correr un rato. / Pexels
Todo el mundo puede salir a correr un rato. / Pexels

Las evidencias científicas al respecto son abrumadoras: la práctica de actividad física tiene enormes beneficios para la salud. Bastan quince minutos de ejercicio moderado al día para prevenir la aparición de diversas enfermedades (como la diabetes y las patologías cardiovasculares), dormir mejor y ayudarnos a mantener un peso saludable. Pero la práctica de deporte a mitad del día, durante un descanso laboral, tiene además importantes beneficios para el rendimiento.

Un estudio de 2008, realizado con una muestra de más de 200 trabajadores británicos, constató que los empleados que acuden al gimnasio de la empresa –una posibilidad que ofrecen cada vez más grandes compañías– son más productivos, y los días en que practican deporte regresan a casa más satisfechos.

Cada vez más grandes compañías, también en España, están ofreciendo planes deportivos a sus trabajadores durante la jornada laboral, no solo como una política para mejorar su bienestar –algo que, como vimos recientemente, no siempre funciona–, sino también como una forma de reducir los riesgos laborales.

Además de los riesgos derivados del sedentarismo, las malas posturas y los movimientos repetitivos son una importante causa de absentismo. Según un estudio de 2008 de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, los trastornos musculoesqueléticos conllevan un gasto, a escala europea, de más de 205 millones de euros; en España, representan más del 82% de las bajas laborales entre los trabajadores de 44 a 55 años.

El dolor de espalda es, tras el resfriado común y la gripe, el mayor causante de absentismo laboral: se calcula que es responsable de 60.000 bajas al año y la pérdida de más de un millón de jornadas.

Muchas grandes empresas cuentan con gimnasio u ofrecen descuentos en instalaciones cercanas. / Pexels
Muchas grandes empresas cuentan con gimnasio u ofrecen descuentos en instalaciones cercanas. / Pexels

Beneficios para los trabajadores españoles

Aunque nuestro país está menos avanzado en materia de programas de actividad física en las empresas que otros países, hay grandes compañías que llevan años aplicándolos, y han logrado comprobar su eficacia.

Ya en 2012, el Consejo Superior de Deportes publicó un estudio con los resultados de una evaluación de dos años del programa de promoción de la actividad física para los trabajadores de Mahou-San Miguel. El estudio se hizo en la fábrica de Alovera (Guadalajara) y en la sede administrativa del grupo en Madrid, con la participación de 773 trabajadores en 2009 y de 730 en 2010, lo que supuso un 90% de la plantilla.

Los resultados no pudieron ser mejores: los días de baja por contingencias comunes y la duración de éstas se redujeron, al mismo tiempo que se aumentó la productividad y satisfacción de los empleados, y se mejoraron sus parámetros de salud. En 2010 el coste económico del programa para la empresa fue de 220.842 euros, y los beneficios de 635.891 euros.

Incrementar el sentimiento de pertenencia

La práctica deportiva en el entorno laboral no solo tiene beneficios sobre la salud de los trabajadores, sino también sobre su motivación.

Según explican las profesoras de los Estudios de Salud de la Universitat Oberta de Catalunya Anna Bach y Laura Esquius, cuando el deporte se hace con los compañeros de trabajo; por ejemplo, en torneos de fútbol o de baloncesto instigados por las empresas o las administraciones, se produce un “incremento del sentimiento de pertenencia a la empresa” y también mejoran las relaciones interpersonales.

Como explica en la ‘BBC’ Peter Antonio, entrenador personal y nutricionista de la Universidad de Birmighan, aprovechar el descanso de la comida para hacer ejercicio es una “oportunidad de oro”, pues además de mejorar la forma física de los trabajadores les aporta una sensación de éxito que dura todo el día. Esto aumenta la productividad, pero a la vez protege contra el estrés.

Estos son los argumentos que utilizan, también, los defensores de mantener las clases diarias de educación física, tanto en primaria como en secundaria. Un estudio publicado en la revista ‘Pediatrics’ asegura que tomar un descanso de las tareas repetitivas y alejarse de la rutina del aula ayuda a los alumnos a prestar atención y rendir mejor.

La práctica deportiva en grupo mejora también el sentimiento de pertenencia. / Pexels
La práctica deportiva en grupo mejora también el sentimiento de pertenencia. / Pexels

SI tu empresa no ayuda, ayúdate tú

Aunque las empresas pueden facilitar más o menos la práctica de ejercicio físico, ninguna impide que sus trabajadores lo realicen en sus descansos, y basta ejercitar entre 15 y 30 minutos durante el descanso de la comida (dejando el resto de la hora para comer) para notar beneficios.

También es importante reducir el sedentarismo durante las horas de trabajo. Como explican Bach y Esquius, es recomendable celebrar reuniones itinerantes al aire libre, desplazarse al trabajo andando o en bicicleta o promover pausas activas, momentos en los que los trabajadores se levanten de la silla para hacer fotocopias, hablar con un compañero de trabajo en vez de llamarlo o subir por las escaleras en vez de utilizar el ascensor.

Para evitar el dolor de espalda, además de mantener una correcta postura corporal y evitar en la medida de lo posible el sedentarismo (levantándonos de la silla aunque sea para hacer un pequeño desplazamiento cada 45 minutos), es conveniente hacer estiramientos.

El doctor Tony Delitto, decano de la Escuela de Ciencias de la Salud y la Rehabilitación de la Universidad de Pittsburgh, recomienda en 'The Wall Street Journal' hacer un pequeño ejercicio de estiramiento cada una o dos horas: debes levantarte, poner las manos en la cadera y doblarte hacia atrás, manteniendo la posición durante tres segundos. Bastan cinco repeticiones del ejercicio para evitar la mayor parte de los dolores de espalda leves causados por el sedentarismo.

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