Domingo, 24.03.2019 - 04:48 h
Entrevista con Luis Perez-Breva

¿Qué es innovar? “Las ideas empiezan mal siempre, el trabajo es mejorarlas”

El barcelonés Luis Perez-Breva es director de la MIT Innovation Initiative y asegura que existe una gran confusión en torno a lo que significa innovar

Luis Perez-Breva.
Luis Perez-Breva / M. A.

El ingeniero barcelonés Luis Perez-Breva dirige el programa estrella del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en innovación aplicada, el MIT Innovation Teams: un programa y un curso conjunto de la Escuela de Ingeniería y la Escuela de Negocio de la prestigiosa universidad cuyo objetivo es que los avances tecnológicos tengan un impacto en la sociedad y resuelvan los problemas del mundo. Casi nada.

Pero es que innovar consiste precisamente en resolver problemas, algo que pocos tienen claro. En su libro Innovar (Deusto), Perez-Breva pone negro sobre blanco la experiencia aprendida en el MIT, donde ha guiado, asesorado y educado a más de 200 equipos de innovadores de todo el mundo. Y tiene algo claro: innovar tiene poco que ver con tener una idea visionaria.

Charlamos largo y tendido con Perez-Breva en la Fundación Rafael del Pino, donde ha impartido una conferencia. 

Se nos suele vender la idea de que, para emprender, solo hace falta tener una buena idea y luchar por ella. ¿Qué hay de cierto en esta afirmación?

Eso describe bien el espíritu con el que la gente empieza. No es tan malo como arenga, para decir a la gente “no tengas miedo”. El consejo ha tenido un valor importante para animar a la gente a lanzarse, pero no es verdad. Como proceso operativo no es buena idea, porque el tiempo es valioso. “Ten una idea, lánzate y si la idea es buena funcionara” pone todo el peso en la idea. El problema es que las ideas empiezan mal siempre. Tu trabajo es mejorarla. Las ideas nacen a medida que se van ejecutando otras y te das cuenta de que hay pasos que no se están dando en la dirección correcta. El consejo que le doy a la gente es que no tenga miedo a lanzarse pero que lo haga con proyectos que sean valiosos, de los que puedas sentirte orgulloso y si encima funcionan bien, sino lo cierras y haces algo nuevo con todo lo aprendido, que es mucho. Pero hay mucha prueba y ajuste, hay muchos fallos.

¿Tiene valor el fracaso? Es otro de los mantras del emprendimiento.

El fracaso en sí no es bueno. Punto. Otra cosa es que es lo que vayas a hacer después. Hay tres opciones: aporrearte en la cabeza, abrazarlo y decir que has aprendido mucho y no aprender nada, y, la tercera, ignorar el fracaso que no es más que un evento puntual y recordar todas las cosas que has construido por el camino, que has aprendido, no tanto para hacer un postmortem, sino para que la siguiente vez no falles de la misma manera. Si puedes hacer este proceso aprenderás a pensar en una escala distinta, que es una de las cosas de las que hablo en el libro. En vez de exponerte a un fracaso de grandes magnitudes, puedes anticipar la mitad de maneras en que tu empresa va a fracasar, y verificarlas a una escala menor en las que solo son un error, y cuando llegas a una escala mayor si fracasas será de una forma nueva, de una forma que no podrías haber previsto de ninguna de las maneras. Y así es como piensan la mayor parte de los emprendedores que luego admiramos y que no siguen exactamente ese proceso de fracasar operativamente. Aunque ahora en Twitter hablen de fracaso, en realidad lo que dicen es que intentaron cosas y no todas les funcionaron.

¿La innovación debe ser sistemática?

Te diría que sí, pero "sistemática" es una palabra con mucha trampa. ¿Qué debe ser sistemático? La innovación en sí es el resultado final, es cuando la gente dice “mira lo que ha hecho esta persona”. ¿Qué significa ser sistemático? Para mi significa tener una manera de practicar las habilidades en un continuo hasta que finalmente mejoras. Es un proceso de aprendizaje, y esto puede ser muy sistemático, igual que aprender a tocar un instrumento. Va a haber errores, cosas que no están afinadas, pero al final puedes progresar porque pones una práctica intencionada para llegar a un objetivo. Y el objetivo no es tener una empresa. Eso ya lo tienes, es muy fácil tenerla. Lo que hay que ser es sistemático en esta práctica, y ¿por qué? Porque no vas a tener ninguna medida de progreso visible durante mucho tiempo, así que si no eres capaz de imponerte un sistema para progresar y no ver tu propio progreso antes de que sea visible por una medida externa no vas a progresar. Cuando la gente habla de innovación sistemática piensa que lo sistemático es la innovación, pero no, lo sistemático es la práctica diaria y la gestión de tu tiempo y el de tu equipo para seguir avanzando en el objetivo final.

Perez-Breva en la Fundación Rafael del Pino.
Perez-Breva en la Fundación Rafael del Pino.

¿Puede haber innovación si un modelo de negocio? Es decir, algo que parce innovador, pero con lo que no se gana dinero. Es algo que le está ocurriendo a muchas empresas. Un caso reciente,y extremo, es el de MoviePass, una compañía que ofrece un abono para ir al cine por 10 euros al mes que a ellos le cuesta hasta 200.

Hay que distinguir emprendeduría de innovación. Esta gente ha tenido una idea de negocio y están creando un negocio cuyo modelo de negocio es perder dinero. Este puede ser un modelo transitorio que es necesario para acumular usuarios, que es lo que todo el mundo espera, o puede ser un fallo radical en el modelo que no sea salvable. Si esta gente sobrevive será por que en algún momento encontrará una manera de innovar que les cubra esta brecha. Innovar será el resultado de tratar de resolver todos estos problemas. ¿Puede haber innovaciones sin modelo de negocio? Sí, pero debe ser transitorio, pero hay muchos que salen así y nunca hacen el paso final de innovar en modelo de negocio, oferta o lo que sea. Netflix durante mucho tiempo perdía dinero, pero encontraron una manera de innovar hacia delante que les permitió hacer muchas compañías unas encima de otras. Empezaron repartiendo DVD por correo y al final llegaron al streaming y la producción. Ha sido esta recreación como negocio con la que han llegado a un número de suscriptores global enorme, pero aun así tiene menos suscriptores globales que Snapchat, que no hace dinero. La gente que se empeña en acumular usuarios al final tiene que resolver con más tensión un problema fundamental y es que no han innovado aún, solo se han dedicado a acumular usuarios.

Habla siempre de la innovación como una forma de resolver problemas, pero creo que mucha gente no entiende la innovación así. Hay muchas empresas que solo resuelven problemas que ya estaban resueltos solo que de una forma distinta y no necesariamente mejor. ¿Se confunde innovación con novedoso?

Sí, totalmente. Y es uno de los motivos que me llevaron a escribir el libro después de estar años en MIT viendo esta tendencia. “Nuevo” no significa innovación, y hacer un negocio tampoco requiere innovación. Se puede hacer un negocio perfectamente válido, y no solo un restaurante, que no requiere ningún tipo de innovación, y esta obsesión por mezclar los temas lo que está haciendo es confundir a mucha gente, que se cree que innovar es básicamente copiar el modelo de Uber pero en una lavandería o lo que sea. No digo que sea mala idea, ni que sea bueno que se aventuren a ello. A mí no me gustan ese tipo de modelos, pero eso no quiere decir nada; si lo logran hacer y funciona, genial, y si ganan dinero, mejor. Pero eso no es innovar. Yo busco innovación que realmente cambia nuestras vidas a mejor de manera súper radical. Al final, no al principio. Los teléfonos móviles, todo lo asociado con internet y los buscadores, los coches eléctricos... Tecnologías para avanzar como sociedad. Esas son las innovaciones que queremos y se pueden hacer con el mismo precio e incluso más barato que algunas de estas compañías que abusan del término novedad para llamarlo innovación. Sí, se puede emprender y se puede innovar, pero hay que separar los términos.

Perez-Breva es una de las piezas más importantes del MIT.
Perez-Breva es una de las piezas más importantes del MIT.

Habla en el libro de la obsesión por ser “disruptivo”. La verdad es que ya no tengo si quiera claro que significa esto, porque muchos de los cambios que se venden como disruptivos parecen ser a peor.

Sí, muchos. Ningún cambio disruptivo en sí viene solo en positivo. Por ejemplo, los teléfonos móviles nos han traído un nuevo modo de vida que en muchos casos nos permite llegar más lejos, pero también han traído consigo muchos problemas nuevos que no conocíamos y que ahora tenemos que resolver. Nunca hay un cambio neto positivo o neto negativo, hay una mezcla.

Volviendo al término “disruptivo”, nadie sabe lo que significa porque todo el mundo lo atribuye al punto equivocado de la secuencia. Todo el mundo habla de ideas disruptivas, pero las ideas no son disruptivas, y mejor que no lo sean porque eso significa que tienes que cambiarlo todo antes de empezar. Lo que es disruptivo es el impacto que puede tener algo. Tú puedes jugar a futurista y decir que algo será disruptivo, y sería mejor que la gente lo dijese así, pues sabríamos que están intentado adivinar, pero en lugar de esto hay toda esta moda de poner todos los atributos a la idea: disruptiva, escalable... Acciones que tienes que hacer tú se transforman en atributos de la idea. Esto es una pena, porque entonces la gente vende grandes ideas que son realmente ideas muy pequeñitas, pero con mucha fanfarria. En vez de perseguir grandes problemas y traerlos a una escala comprensible y obrar con los actos el impacto. Los primeros autores que hablaban de disrupción, como Christensen, hablan de que las compañías pequeñas que consiguen crecer acaban disrumpiendo a las que ya exiten, pero lo que es disruptivo no es la idea ni la compañía. Es la misma idea que Schumpeter. Pero con esta manía de hacer usuarios, productos y mucho marketing sobre ideas en vez de construir, se han vuelto atributos de la idea, porque en marketing lo que cuentan son los atributos. Las ideas nunca son disruptivas, lo que empiezan siendo es malas, y hay que trabajar mucho para que una organización cambie realmente la manera de operar de muchas personas. Todo eso sucede porque uno lo hace. La gente que mira historias de innovaciones pasadas lo describe como un hecho, pero ese hecho es solo porque alguien hizo otra cosa antes.

De hecho, las empresas suelen triunfar con cosas que tienen poco que ver con lo que hacían al principio

Las ideas primigenias son simplemente la manera de empezar. La gente se complica mucho, busca ideas súper grandes, que parezcan grandes, y luego se da cuenta de su idea en realidad era bastante pequeña y no saben qué hacer con el dinero que han recaudado. Se sienten atados a una idea en la que han invertido tanto tiempo en perfeccionar y hacer bonita. Casi es una trampa. Yo espero aportar por lo menos una alternativa. Hay otra manera de empezar, teniendo en cuenta lo malas que son todas las ideas al principio es mucho mejor probarlas antes de buscar dinero para algo que no sabes si va a funcionar.

¿Qué papel tienen los inversores? Da la impresión de que hay mucha gente poniendo dinero en empresas que no van a ninguna parte

En los últimos 15 años el coste de adquisición de capital es bajísimo. Hay mucho dinero y la gente no sabe qué hacer con él para seguir invirtiendo. Esto no será siempre así, habrá momentos en el futuro en el que los tipos de interés subirán y adquirir capital será mucho más complicado, pero llevamos muchos años con un coste de capital muy bajo. En estas circunstancias la gente se siente muy feliz dando dinero, pero lo que necesitamos saber es que pasará cuando el coste de capital suba, ¿seguiremos dando a las ideas el dinero que necesitan? Como inversor es mejor no invertir en ideas, sino en gente que quiere escalar una organización para la que ya han demostrado algo. No tiene que ser un producto, sino una demostración tangible de que hay un problema a resolver. Esta inversión funcionará también cuando el capital sea más caro. Lo que veremos cuando el capital suba es que la mitad de los fondos de inversión desaparecerán, la mitad de los emprendedores desaparecerán, y hay que darles una manera de actuar también en estas circunstancias.

¿Qué innovaciones de verdad que se están trabajando en la actualidad resolverán problemas importantes y cambiarán nuestra vida? No necesariamente tecnológicas.

Para el MIT la tecnología es cualquier cosa o combinación de cosas que aumenta el poder de los humanos sobre la naturaleza. Un modelo de negocio también es tecnología. Es la definición que vió nacer a MIT. Por tanto, para mi todas las cosas son tecnología, y es innovación cuando consigues que esa tecnología realmente se materialice en un impacto. No puede haber innovaciones antes de que haya un impacto, aunque el impacto pueda ser pequeño.

¿Qué cosas se mueven ahora? En el campo de la inversión es la primera oportunidad que tenemos para crear un vehículo que permita invertir en innovación, y esto se está moviendo muy fuerte y yo estoy trabando directamente en ello. Y no es obvio. Es algo que se ha estado probando en el último año y me he encontrado a un montón de gente y fundaciones que tienen una visión a largo plazo y preferirían invertir su dinero en innovaciones que afecten directamente a la economía, para mejorarla. Está, claro, la computación cuántica y la inteligencia artificial, que van a traer cambios importantes, pero no de ninguna de las maneras que se hablan a día de hoy. Vamos a ver también un cambio político muy importante como consecuencia de la economía compartida, blockchains y parecidos, porque está dando una fuerza a los individuos que va a requerir que pensemos de manera muy distinta cómo nos organizamos como colectivo, que es básicamente la base de la política. La comunidad tiene más herramientas ahora y esto implicará un cambio que irá a mejor, creo. También vamos a ver un cambio muy notable en lo que hagan o dejen de hacer Facebook y parecidos. No por la nueva legislación de privacidad, sino porque Facebook ha introducido una cosa muy rara en el mundo y no creo que la gente se esté dando cuenta. Lo que vende Facebook es tus ojos y tu tiempo, y eso es una forma de trabajo no compensado. Tu creas el contenido y tienes los ojos que Facebook vende. Se está hablado de los datos, pero vamos a cambiar la conversación. Facebook está haciendo dinero a mi consta, por mi contenido, mis horas puestas en la plataforma, y por mis ojos. ¿Qué puede pasar? La gente puede exigir compartir los beneficios y cuando veas que tu tiempo está pagado por mucha menos cantidad que en otros lugares te darás cuenta de que el único partido que sacan es que tu no les cobras, pero si les cobrases por tu tiempo o exigieras un beneficio porque venden tus ojos lo mismo como negocio no está resuelto. Es un diálogo por tener.

Las distopías imaginan siempre un futuro del individuo sometido al dictado de las grandes empresas o estados, pero ¿usted ve un futuro en el que el ciudadano tiene más poder?

Sí, porque cada vez hay más herramientas y cada vez hay más dificultad para manipularlo todo. Hay un vector de cambio. No sé cómo sucederá. Pero es muy importante, porque entronca con lo que hablábamos de innovadores que pueden hacer avanzar al mundo. Es una situación más individual, pero por que los individuos se preocupan por el colectivo. No es un individualismo malo.

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