Lunes, 10.12.2018 - 10:24 h
Nec Oitum

¿Quién creará la primera IA terrorista... Uber, Facebook, Google o Amazon?

El primer atropello mortal de un coche autónomo es el primer homicidio involuntario, a priori- de la Historia llevado a cabo por la IA.

Terminator podría ser una realidad más pronto que tarde.
Terminator podría ser una realidad más pronto que tarde.

En la saga Terminator, James Cameron concibe como posible uno de los hitos de la Humanidad que más debate llevan suscitando en la era electrónica: la creación de la Inteligencia Artificial, un avance sin precedentes que se torna en pesadilla cuando Skynet escapa al control y pasa a aniquilar a la toda raza humana. Pero esta visión distópica de los peligros de jugar a ser Dios -como la de tantas otras obras de ciencia-ficción-, paradójicamente, sólo ha servido para alentar a las grandes empresas tecnológicas contemporáneas para desarrollar una IA cada vez más potente y cada vez más barata. Hasta que, al fin, la realidad ha superado a la ficción: este lunes, se producía el primer atropello mortal provocado por un coche autónomo de Uber.

La noticia no es baladí, pues se trata del primer homicidio -involuntario, a priori- de la Historia llevado a cabo por una Inteligencia Artificial compleja. Y es, por tanto, el punto de partida de lo que vendrá en los próximos años: desde la legislación que regulará la conducta de los robots autónomos, hasta el sistema penal que hipotéticamente se les aplicaría, pasando por supuesto por la determinación del grado de responsabilidad de su creador o dueño. De este modo, se abre un abanico de interrogantes que sólo parece que puedan responder las grandes tecnológicas como Facebook, Google, Amazon o la propia Uber, en los próximos años. ¿Quién creará a Skynet?

Facebook y los robots que inventan lenguajes

La base de la inteligencia es el lenguaje. Gracias a él, los humanos hemos pasado del plano instintivo y sensorial al ideológico y el de la representación. Y con los robots sucede lo mismo: a través de la codificación de una simbología común, ya empiezan a ser capaces de comunicarse y de construir ideas nuevas a partir de lo aprendido. El ejemplo más claro -y terrorífico- se produjo el año pasado, cuando Facebook anunció que había desconectado a dos robots por haber creado un lenguaje propio, eludiendo así el control de los programadores de la compañía. Una IA con un lenguaje que no sea comprensible es un buen punto de partida para una película de James Cameron. Pero también una de las grandes amenazas para la raza humana.

Facebook Portada
Facebok ha tenido robots rebeldes.

Google Brain y la IA que crea IA

Otro de los pasos definitivos de la Inteligencia Artificial es la capacidad de creación de IA por parte de otra IA, o “máquinas haciendo máquinas”, que diría C3PO. Algo que parece más cerca que nunca gracias al equipo de Google Brain, que afirmaba el pasado diciembre que había logrado crear una IA capaz de diseñar otros modelos de IA superiores a cualquiera de los creados por los seres humanos. Un proceso en el que se elimina la intervención humana y, por tanto, el control de la IA.

Amazon y la IA como mano de obra

Por su parte, Amazon apuesta por la IA como una fórmula de abaratamiento de la mano de obra: ¿para qué contratar a un contable cuando un programa es capaz de hacer su mismo trabajo más rápido, más eficientemente y sin cotizar en Seguridad Social alguna? Es más, el año pasado dio un paso más y desarrolló una de las primeras inteligencias capaces de hacer un trabajo creativo. En concreto, diseñar la moda que será tendencia en el futuro. Un campo, como el del periodista que escribe estas líneas, hasta ahora reservado para los humanos, pero que demuestra que no sólo los trabajos mecánicos están amenazados por la robótica. Y que siembra serias dudas acerca del futuro de nuestra especie: ¿qué pasaría si dejamos a la IA que se encargue de otros campos tan creativos como la Defensa? Cabe recordar que en todas las guerras ficticias contra las máquinas los humanos lo pasamos fatal hasta que Keanu Reeves o Arnold Schwarzenegger deciden sacrificarse por nuestra raza.

Uber y la IA aplicada a la locomoción

Por último, el reciente atropello mortal llevado a cabo por un coche de Uber demuestra dos cosas: que, por suerte, los humanos seguimos siendo más infalibles al volante que el robot de Desafío Total y que la IA es capaz de matar, aunque sea involuntariamente. Y, dadas las últimas técnicas de atropellos masivos utilizadas por grupos terroristas en entornos urbanos masificados, no cabe duda de que representa un grave peligro para la Humanidad si esta tecnología cayese en las manos equivocadas. O peor, si una IA descontrolada y con sobresaliente en el Test de Turing desarrollase en algún momento ideas subversivas que lleven a toda una raza de máquinas a exterminarnos a través de atentados de este tipo. Por suerte, esta película aún está por rodarse, pero desde el departamento de IA de Uber ya trabajan para que los coches autónomos del futuro se sepan de memoria el callejero de todas las ciudades del planeta y las velocidades y comportamientos que son dañinos o letales para los humanos.

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