Según varios estudios

Renunciar a la jubilación anticipada puede mejorar tu salud (y tu bolsillo)

El Gobierno quiere impedir que los trabajadores con un rango salarial más alto sigan sin ver apenas afectada su prestación cuando se prejubilan.

La diferencia de la cuantía de la pensión en España entre comunidades es evidente.
Renunciar a la jubilación anticipada puede mejorar tu salud (y tu bolsillo)
Canva.

Hace unos días, el Gobierno anunciaba que cambiará la legislación de la Seguridad Social para impedir que los trabajadores con un rango salarial más alto puedan seguir jubilándose de forma voluntaria antes de los 65 años sin apenas ver afectada su prestación futura. Una medida destinada a que este tipo de jubilaciones anticipadas vean penalizada su pensión en la misma medida (hasta un 8% menos anual) que el resto de trabajadores, y por la que el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivà, ha sido ampliamente criticado desde estos segmentos sociales. Sin embargo, la ciencia avala en cierto modo la medida, ya que renunciar a la jubilación anticipada puede tener efectos beneficiosos para la salud (y para el bolsillo).

En los últimos años, hay varios estudios al respecto. Por ejemplo, en el campo de la neuroepidemiología se llevó a cabo en 2014 una de las mayores investigaciones al respecto, en la que participaron más de 400.000 personas. Sus autores terminaron relacionando una mayor edad de jubilación a un menor riesgo de demencia, demostrando la hipótesis principal: que el deterioro cognitivo ligado a la edad sería menos probable en personas que permanecían activas. En este sentido, la tabla de edades resultante es realmente contundente, ya que más del 50% de los sujetos que había desarrollado demencia se había prejubilado a los 60 años o antes.

Más recientemente, en 2019, otro estudio llevado a cabo en Suecia expresaba resultados similares. Su conclusión es que aquellos que siguen trabajando más allá de los 65 años tienen un 7% de posibilidades de disfrutar de una mejor salud en comparación con las que se jubilan a esa edad. Eso sí, el análisis también matizaba que jubilarse más tarde no era una condición 'sine qua non' para tener una mejor salud física, aunque los datos demostraron que en general los índices de enfermedades desarrolladas después del retiro eran menores en aquellos que optaban por no prejubilarse.

"Una posible explicación es que las personas ajustan su comportamiento gradualmente después de la jubilación. Cuando las personas han estado participando más recientemente en el mercado laboral, el trabajo en la vejez puede traducirse en una mejor salud a través de más contactos e interacciones sociales", señalan los investigadores que, sin embargo, advierten de que "estos efectos beneficiosos sobre la salud desaparecen a medida que aumenta el período de jubilación". Es decir, que llega un punto en el que la edad vital tiene más peso que la edad de jubilación: cuando uno llega a los 90 años, da igual haberse retirado a los 55 que a los 70.

Menos problemas económicos

Pero, al margen de los beneficios para la salud, no prejubilarse también puede ayudar a mitigar los problemas económicos en el futuro. Esto se debe a dos motivos, principalmente. En primer lugar, porque los salarios al final de una carrera profesional suelen ser altos o, al menos, mayores que la cantidad que pueda quedar de una pensión. Esto significa que, por ejemplo, una persona que se prejubila con 55 años tiene muchas probabilidades de generar menos ahorros hasta los 65 años que otra que sigue trabajando durante esos 10 años. Por otro lado, la jubilación suele implicar una mayor tendencia al gasto: al no tener que estar trabajando durante 40 horas a la semana, se dispone de mucho más tiempo para gastar, mientras que el volumen de ingresos sigue siendo el mismo siempre.

Incluso en esas circunstancias, una de las soluciones de quienes se han prejubilado pronto o de aquellos que desean complementar su pensión con otros ingresos, es seguir trabajando más allá del retiro. Y hay algunos empleos que legalmente pueden compatibilizarse con el cobro de la prestación. Por ejemplo, la de escritor: actualmente, una manera fácil de iniciarse en el mundo de la escritura es publicar en Amazon, plataforma que premia las mejores autopublicaciones con más de 4.000 euros. Además, un amplio grupo de escritores han ganado fama y mucho dinero gracias a sus publicaciones en la sección de libros electrónicos.

Otra profesión compatible es la de jardinero, una gran opción para ganar un dinero extra, respirar aire fresco y mantenerse activo físicamente. Existen multitud de cursos gratuitos y a bajo coste en internet para adquirir los conocimientos necesarios e iniciarse en el sector. Otra opción alternativa es cultivar plantas y después venderlas. También se puede ser artista: la escultura, la costura o la pintura son perfectas para disfrutar durante la jubilación activando la mente. Las obras finales se pueden vender en plataformas como Ebay para conseguir beneficios.

Y, si se tiene un don para la decoración, uno puede asociarse con agencias inmobiliarias o empresas de mueblería para ayudar a los clientes a decorar sus casas. Uno también puede convertirse en maquillador, algo que requiere simplemente mucha práctica de prueba y error. Existen muchos vídeos tutoriales en internet como guía y una vez se adquieran los conocimientos se pueden ofrecer los servicios a compañías de teatro, eventos de moda o de actos de presentaciones a nivel local. O chef, el trabajo perfecto para los amantes de la cocina con el que se puede llegar a ganar mucho dinero por hora como chef a domicilio.

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