Jueves, 09.04.2020 - 04:24 h
Pasado y futuro del empleo

La revolución tecnológica nos permite hoy trabajar 15 años menos que en 1930

Un estudio de Adecco ofrece datos sorprendentes sobre la evolución del entorno laboral, como que pasamos la mitad en el trabajo que hace un siglo.

Fotografía de un trabajador freelance.
La revolución tecnológica nos permite hoy trabajar 15 años menos que en 1930. / Imagen de Free-Photos en Pixabay.

Las nuevas tecnologías no gustan a todos, especialmente a aquellos que ven amenazado su puesto de trabajo por culpa de la automatización del empleo. Sin embargo, el progreso tecnológico en los puestos de trabajo ha sido abismal en los últimos 25 años. La incorporación de la Inteligencia Artificial ha transformado el día a día de las empresas y de sus empleados en todas las dimensiones. Tanto es así que si en 1930 un español dedicaba una media de 55,9 años (109.564 horas) al trabajo a lo largo de su vida, en 2012, destinaba 40,9 años (68.875 horas), es decir, quince años menos. De este modo, si hace un siglo pasaban un 20,1% de su vida en el ámbito laboral, en 2012 este tiempo se redujo a un 9,6%.

Son algunas de las conclusiones de un nuevo informe realizado por el Adecco Group Institute en el que se encuesta a más de 200 directores de RR.HH. y que concluye que gracias a la tecnología una jornada laboral de 1970 se completa en el presente en tan solo una hora y media. Los expertos no creen que la aparición de máquinas y robots en el mercado laboral sea sinónimo de destrucción de empleo. De hecho, tal y como señala el Adecco Group Institute, el 74% de los profesionales en esta materia pronostican que la IA no supondrá un peligro alguno y un 72% cree que las tecnologías mejorarán las condiciones de vida de los empleados. En unos años, éstas se encargarán de tareas rutinarias como el intercambio de información, el análisis de datos tanto estructurados como desestructurados y las destrezas manuales, labores que, hoy en día, entorpecen el trabajo. Siguiendo esta línea, el 48% de los expertos señala el intercambio de información y el análisis de datos desestructurados como la función en la que más incidirá el desarrollo de estas tecnologías.

Dentro de este marco, el Grupo Adecco pronostica que, en los próximos 10 años, estas labores con poco valor añadido podrían verse reducidas hasta en un 20%, lo que equivaldría a 8 horas semanales o, lo que es lo mismo, a una jornada laboral completa diaria. Así, la implementación de estos sistemas no solo traerá consigo una mejora en la calidad de vida de las personas. El 98% de los entrevistados considera que conllevará también un aumento exponencial de la productividad de las empresas.

Hacia la rehumanización del tiempo

Lejos de ser un enemigo para la creación de empleo, los expertos confían en que, si se implementan correctamente, estas tecnologías pueden revolucionar el modo en el que la gente trabaja y vive y crear sociedades más productivas y felices. La llave está en saber generar relaciones fructíferas entre seres humanos y máquinas a través de actividades híbridas. Para poder llevar a cabo dichas acciones, se necesitarán nuevas competencias a las que se las ha denominado fusion skills (competencias combinadas, en español). Una de las más destacadas es la rehumanización del tiempo, que contribuye a generar un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral para el ser humano. De este modo, las horas que la compañía gana gracias a la Inteligencia Artificial se pueden invertir en dar a las personas incentivos como una mayor flexibilidad.

Las máquinas y robots son excelentes para tratar datos y análisis, pero los humanos les llevan ventaja en términos de soft skills, también conocidas como habilidades blandas. En este sentido, un informe lanzado por Accenture Strategy asegura que duplicar la inversión en habilidades blandas reduciría el porcentaje de trabajos en riesgo por la automatización del 10% al 4%. Porque, pese a que la Inteligencia Artificial va ganando terreno, las capacidades verdaderamente humanas seguirán siendo muy relevantes. Soft skills como el liderazgo, la empatía y la creatividad serán habilidades imprescindibles en la economía y en el mercado laboral del futuro.

En este sentido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) estima que un 32% de los puestos de trabajo en el área OCDE sufrirán cambios significativos y en torno a un 14% está en riesgo de automatización. Paralelamente, un informe del Foro Económico Mundial pronostica que para 2025 las máquinas realizarán más tareas que los humanos, en comparación con el 71% que realizan las personas hoy en día.

Por eso, y porque al mismo tiempo aparecen puestos de trabajo que antes no existían -un 67% de los profesionales opina que la eliminación de estos puestos se verá claramente compensada por la creación de otros nuevos-, el informe señala que los empleadores han de centrarse en el desarrollo del talento adaptable y en la recapacitación. En todos los niveles de cualificación, pero sobre todo en los más elevados, el personal necesitará aprender competencias como la adaptabilidad, la inteligencia social, la comunicación y la resolución de problemas. La formación continua tendrá una función clave y el reciclaje será necesario para la adquisición de estas capacidades.

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