Viernes, 17.08.2018 - 10:57 h
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Tres claves para que tus compañeros de trabajo no resulten estresantes

No dejes que tu pareja, tus familiares, tus amigos o tus compañeros de trabajo terminen afectándote en el entorno laboral.

Nuestros compañeros de trabajo pueden resultar agotadores / Pixabay
Nuestros compañeros de trabajo pueden resultar agotadores / Pixabay

Sucede que la postmodernidad ha impuesto unos códigos totalmente nuevos en el mercado productivo que han transformado por completo las condiciones y los entornos laborales. De alguna manera, el estrés se ha convertido en el principal problema contemporáneo gracias a que en el último siglo se han logrado importantes conquistas sociales como la jornada laboral regulada, el salario mínimo, el derecho a vacaciones... Quizás por eso sea tan importante en la actualidad detectar y corregir los principales estresores que afectan a en torno al 59% de los trabajadores españoles y que conforman el 30% de las bajas laborales.

Y es que, al margen de situaciones graves en el entorno laboral, como el mobbing o el acoso sexual, los principales detonantes del estrés para el trabajador son de carácter social, especialmente en la oficina, tal y como señala este artículo de Harvard Business Review. Así, atender a los mensajes que te envía alguien cercano, ver el nombre de tu pareja en tu smartphone cuando te llama o el típico compañero de trabajo que utiliza el chat como si fuera una tasca, pueden resultar factores realmente estresantes. Y no se resuelve sólo con utilizar el servicio de masajes en tu puesto de trabajo que te ofrece la compañía postmoderna para la que curras.

Establecer los límites

Elizabeth Grace Saunders, autora del artículo y coach en gestión de equipos, considera que el principal remedio contra los estresores sociales es establecer claramente los límites con quienes los desencadenan. “Una de las razones más importantes por las que uno se siente amenazado ante una comunicación no esperada es que no existe una sensación de seguridad, falta la confianza subyacente en las relaciones de que se está haciendo lo mejor que se puede para conciliar el estar disponible junto con la libertad de decidir cuándo responder en función de las circunstancias”, explica.

En este sentido, sostiene que “si no se tiene esta sensación de seguridad, uno se siente presionado a responder de cierta manera o en un momento determinado e, incluso, se sentirá culpable o hará enojar a la otra persona”. Por eso, es recomendable establecer límites con las otras personas, especialmente tu pareja, tus familiares o tus amigos, para que no te molesten durante tu turno de trabajo. Y la mejor idea es informarles de a qué hora estarás disponible para ellos.

Vivimos rodeados de demasiados estímulos / Pixabay
Vivimos rodeados de demasiados estímulos / Pixabay

Crear “habitaciones para respirar”

Es más, si ni siquiera logras desconectar en tus días libres, el problema se agranda. En España, parece asumido que disponer de tiempo es sinónimo de tener que llevar a cabo un plan con más gente que acabe a las tantas de la madrugada. Como alternativa, Saunders propone crear “habitaciones para respirar en tu agenda”; esto es, reservar un espacio de tiempo para uno mismo y poder desconectar del trabajo sin necesidad de quedar con otras personas.

“Para los demás, estos bloques parecen comprometer tu tiempo y reducen la probabilidad de reunirse contigo. Pero para ti, crean espacio para el trabajo extra que aparece durante toda la semana y te dan la oportunidad de aclarar tu mente”, asegura Saunders, quien considera esencial hacer estas pausas sociales incluso en el trabajo. No pasa nada por comer solo de vez en cuando si lo que te pide el cuerpo es desintoxicarte del entorno laboral.

Mantén la perspectiva

En cualquier caso, nada de esto implica asumir una actitud ermitaña y encerrarte en una cueva. Se trata simplemente de gestionar esos estresores sociales para que no te afecten en el trabajo. Es probable que haya momentos en los que la carga de trabajo o las circunstancias te impidan prestar toda la atención a los demás, pero en cualquier caso, hay que mantener la perspectiva de la situación y que ésta no se termine volviendo en tu contra.

Porque, tal y como explica Saunders, incluso “cuando te sientes estresado, presionado o enfadado y tu reacción inicial es evitar a esa persona que es importante para ti o despacharla con una respuesta cortante, tómate un momento para pensar en lo agradecido que puedes estar porque alguien se preocupe por ti y trate de conectar contigo”.

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