Viernes, 21.06.2019 - 02:04 h
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Un capitalismo sin crecimiento es posible (y quizás es la única salida que tenemos)

Creemos que una economía capitalista colapsará sin crecimiento y un crecimiento sin límites condenará al planeta a la extinción. Pero hay alternativa.

¿Es posible seguir creciendo 'ad infinitum'? / Pixabay
¿Es posible seguir creciendo 'ad infinitum'? / Pixabay

Estimular el crecimiento económico es el objetivo de los gobiernos de todo el mundo. Y, de hecho, no se concibe la prosperidad de la población sin que aumente el Producto Interior Bruto y crezcan los beneficios de las empresas, pese a que esto tenga como consecuencia el padecimiento de recesiones recurrentes.

Pero, crisis aparte, ¿puede la economía crecer de forma infinita en un mundo finito? Es la gran pregunta que se han realizado históricamente los economistas. En (muy) resumidas cuentas, la corriente dominante insiste en que es posible alcanzar un crecimiento económico sostenido, gracias al avance de la tecnología y el libre comercio, pero numerosos autores insisten en que el crecimiento tiene límites, sobre todo debido al impacto ecológico de la actividad humana.

Los defensores del crecimiento sostenido suelen tachar a los críticos de este casi de hippies trasnochados, pero incluso economistas como John Maynard Keynes insistieron en sus límites. El británico predijo en 1930 que el crecimiento económico mundial se frenaría por completo a finales de siglo, aunque no tenía claro si era posible conservar el capitalismo sin depender de este. Cierto es que a día de hoy la economía mundial vuelve a crecer, pero no sin antes haber sufrido una de las crisis más devastadoras de la historia y colocar al planeta en un brete debido a la emisión de gases de efecto invernadero.

El fantasma no se ha ido: sigue existiendo la preocupación de que, en última instancia, una economía capitalista colapsará sin crecimiento, pero un crecimiento sin límites condenará al planeta a la extinción.
Pero ¿y si fuera posible alcanzar un sistema capitalista estable sin crecimiento? Esto es lo que plantea el investigador de la Universidad de Sussex Adam Barrett, que asegura que una economía postcrecimiento podría ser más estable e, incluso, generar mayores salarios.

Un nuevo modelo macroeconómico

Como explica Barret en un artículo publicado en The Conversation, los estudios previos sobre la “economía posterior al crecimiento” han tendido a buscar un punto donde la economía sea lo suficientemente estable y robusta como para hacer frente a todos los shocks. Pero teorizar sobre esta posibilidad no aborda la cuestión de si el fin del crecimiento, en general, haría una economía más o menos estable.

Para su estudio, Barret ha desarrollado un nuevo modelo matemático, que se basa en la teoría de la inestabilidad financiera, desarrollada por el economista estadounidense Hyman Minsky (1919-1996).

El economista Hyman Minsky / Pontificador
El economista Hyman Minsky / Pontificador

En resumen, Minsky descubrió que en tiempos de prosperidad se desarrolla una euforia especulativa mientras aumenta el volumen de crédito, hasta que los beneficios producidos no pueden pagarlo, momento en que los impagos producen la crisis. El resultado es una contracción del préstamo, incluso para aquellas compañías que sí pueden pagarlo, y la economía entra en recesión.

Suena familiar. No en vano el trabajo de Minsky, que no había recabado demasiada atención en su día, se recuperó como una explicación excelente de las crisis tras la debacle de 2008.

El modelo desarrollado por Barret incluye un sector bancario que cobra intereses comerciales sobre los préstamos. De esta forma, se puede abordar la preocupación de que esta característica clave del capitalismo podría en sí misma crear una necesidad de crecimiento (mientras que otros aspectos de las finanzas podrían reformarse para una economía posterior al crecimiento, es difícil imaginar un capitalismo sin deuda e interés). El modelo también incluye un mercado laboral básico, con salarios dinámicos.

El análisis se basa en un enfoque de “dinámica de sistemas complejos”. Las suposiciones simples se combinan para crear un modelo “no lineal” de una economía cuyo comportamiento es diverso e impredecible. Este enfoque es esencial para una comprensión completa de las fluctuaciones, los ciclos y las crisis ocasionales que atraviesan las economías reales.

“Ejecuté algunos escenarios en los que la productividad crece constantemente (al 2 % anual) y otros en los que la productividad deja de crecer”, explica el investigador. “Los resultados mostraron que, en todo caso, es más probable que los escenarios de crecimiento cero permanezcan estables”.

¿Es posible acabar con las crisis?

“Al observar las transiciones graduales y repentinas a una economía posterior al crecimiento, descubrí que ninguna de ellas desencadenaría una crisis”, asegura Barret. “Los resultados también mostraron que el fin del crecimiento no causaría una creciente desigualdad. De hecho, la parte de las ganancias que se destinaría a los trabajadores aumentaría”.

En definitiva, el investigador británico asegura que un capitalismo sin crecimiento es posible, y se podría alcanzar sin desmantelar el sistema bancario y manteniendo una tasa de interés positiva sobre los préstamos.
“Por supuesto, se tendrían que hacer algunas reformas en el sistema financiero global”, reconoce el investigador. “He descubierto que el fin del crecimiento reduce las ganancias para los dueños de negocios. Por lo tanto, si sigue siendo relativamente fácil que el dinero fluya a través de las fronteras, los inversores podrían abandonar un país con una economía postcrecimiento para ir a otro en el que se siguiera creciendo”. Además, habría que lidiar con los accionistas, que quieren que la economía siga creciendo para acumular mayores beneficios.

“Puede ser que los ecologistas que intentan proteger los recursos de la Tierra no tengan el poder de frenar los excesos del capitalismo”, concluye Barret. “Sin embargo, el crecimiento se ha desacelerado en los países avanzados, y algunos comentaristas y economistas predicen una transición a una era posterior al crecimiento, cualquiera que sea nuestra política ambiental, lo que significa que el estudio de la economía posterior al crecimiento es un campo que crecerá”.

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