Miércoles, 14.11.2018 - 08:48 h
Casi pierde la vida

De vagabundo adicto a la heroína a millonario: la historia de Khalil Rafati

Soñaba con ser actor en Los Ángeles pero cayó en la droga. Tras nueve sobredosis decidió cambiar su vida y ahora viaja en jet privado. 

Rafati, el drogadicto que se convirtió en millonario vendiendo zumos
Rafati, el drogadicto que se convirtió en millonario vendiendo zumos / Youtube.

“Llegué a compartir jeringuillas con otros vagabundos y fui arrestado más veces de las que puedo recordar por delitos de drogas". La contundencia de estas declaraciones desvelan el pozo sin fondo en el que se convirtió la vida Khalil Rafati, natural de Ohio (Estados Unidos), que se mudó a Hollywoood para intentar ser actor y fracasó en el intento cayendo en una espiral de alcohol y drogas que casi termina con su vida.

A su llegada a la meca del cine consiguió ganar un bueno dinero lavando los coches de las estrellas del momento, entre las que se encontraban Elizabeth Taylor o Jeff Bridges, pero el 'background' del mundo del espectáculo pronto se llevó por delante las aspiraciones de Khalil, y con ellas todo su dinero, para ser invertido principalmente en heroína y crack. 

Se convirtió en vagabundo, durmió en cajas de cartón y como él mismo comenta en el documental 'Malibu Stories' compartió jeringuillas con otros drogadictos. El círculo vicioso le llevó además a vender droga para financiarse su propia adicción.

Así hasta los 33 años, así hasta que la novena sobredosis de su existencia casi le cuesta la vida. Los paramédicos lograron reanimarle de milagro. Era el año 2003 y Khalil pesaba 49 kilos y tenía múltiples úlceras en su cuerpo. 

Fotografía de Khalil Rafati, CEO de Sunlife Organics.
Khalil Rafati ha contado su historia de superación en un libro. / Sunlife Organics.

"Estaba hecho un completo desastre... y sentía tanto dolor que no podía dormir", cuenta en declaraciones a la 'BBC'. Había tocado fondo y decidió cambiar su vida pasando cuatro meses en un centro de rehabilitación, una decisión clave.

De pasear perros al estrellato

Tras salir del centro de rehabilitación un amigo suyo le presentó a Sherman, una cuidadora de perros. Khalil buscaba desesperadamente un trabajo para volver a empezar y encontró uno que le liberó. “Pasear a los perros me alejó de la sociedad, de los prejuicios, de mis miedos…”, detalla. 

Poco a poco fue ahorrando y en 2007 alquiló una casa y abrió su propio centro de rehabilitación, Riviera Recovery, para clientes que pudieran pagar los 10.000 dólares al mes que costaba la estancia. "Pude ahorrar 80.000 dólares en ocho años. Trabajé arduamente, siete días a la semana, 16 horas al día", señala.

Por aquel entonces un amigo hippie le empezó a enseñar sobre vitaminas y comida orgánica, una idea que caló hondo en la mente de Khalil, que optó por abrir una empresa de zumos y comida saludable.

En 2011 fundó Sunlife Organics con una primera sucursal en Malibu y el dinero que había ahorrado. Lo hizo en asociación con su novia y su mejor amigo y el éxito fue inmediato: alcanzó el millón de dólares en ventas el primer año. 

Fotografía de los productos de Sunlife Organics.
Varios de los productos de Sunlife Organics. / Sunlife Organics.

En la actualidad, Sunlife Organics cuenta con sucursales en buena parte de los Estados americanos y planea su expansión a Asia. 13 años después de su novena sobredosis, a sus 46 años es millonario y viaja en jet privado. Ahora cuenta su historia de superación en el libro 'I forgot to die' (Me olvidé de morir)

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