Jueves, 09.04.2020 - 13:33 h
Au pair en versión animal

Cómo viajar (casi) gratis por todo el mundo cuidando los gatos de los demás

Hay muchas formas de planear viajes baratos, pero pocas que sean tan innovadoras como la que utiliza Madolline Gourley, una escritora australiana.

Tubo de juegos para gatos.
Cómo viajar (casi) gratis por todo el mundo cuidando los gatos de los demás. / IKEA.

A quién no le gustaría viajar gratis... Aunque hay opciones low-cost para mileuristas tanto en verano como en invierno, lo cierto es que hay pocas formas de evitar rascarse el bolsillo: al transporte hay que sumar el alojamiento (en algunos lugares es realmente prohibitivo) y la comida. Pero, ¿qué pasa si se logran suprimir dos de esos tres gastos fijos? Pues que el viaje se convierte en algo realmente barato. Y, si encima lo haces para una actividad tan desestresante como cuidar gatos ajenos, pues mejor.

Es el caso de Madolline Gourley, una escritora australiana que se define a sí misma como "viajante" y que cuenta en este reciente artículo de 'Business Insider' cómo ha logrado viajar prácticamente gratis por 12 estados de EEUU durante años, simplemente ejerciendo de 'au pair' de gatos en períodos vacacionales de las familias que la han acogido, sin tener que pagar ni alojamiento ni comida.

"Mi viaje comenzó como algo repentino [...], con solo algunas responsabilidades adicionales y un gato incluido. También fue una oportunidad para explorar San Francisco. Pero lo que comenzó como unas vacaciones de 'hogar lejos del hogar' de 10 días me ha llevado a viajar de ida y vuelta de Australia a Estados Unidos cuatro veces más. He ido de Seattle a Boston, a Cincinnati y a Santa Fe con otras ciudades intermedias. Durante mi último viaje, cuidé hogares y gatos en Nashville (Tennessee), Austin (Texas); Parque Forestal del Lago (Washington) y Birmingham (Alabama). Han sido como unas vacaciones de verano prolongadas y low-cost, completadas con un compañero animal perfecto", explica Gourley.

Invertir primero para ahorrar mucho en viajes

Para hacerlo, se apuntó a varias webs de cuidado de casas y mascotas ajenas en períodos vacacionales, como un guarda de una finca, pero sin el aislamiento ni los vastos terrenos que cuidar. El problema es que para ser miembro de este tipo de sociedades se suele abonar una tasa anual que no es precisamente barata. En su caso, llegó a gastarse 220 dólares al año solo para estar en la base de datos de cuatro agencias distintas.​ Sin embargo, el ahorro a largo plazo le compensaba.

Y cita un ejemplo: "La casa en Boulder que cuidé durante la Navidad de 2018 durante unos 10 días era muy grande y estaba en una excelente ubicación (una casa similar en Airbnb habría costado cerca de 8.000 dólares por un período de tiempo similar, lo cual nunca hubiera he podido pagar, incluso si dividiera el coste con amigos). De esta manera, la tasa anual de housecarers.com [una de las agencias, por la que pagó 50 dólares al año] se amortizó cien veces".

Pero no es la única ventaja. Lo bueno de ser 'au-pair' es que la familia de acogida suele implicarse con la persona y facilitarle la vida en todo lo posible, tal y como explica Gourley: "Las personas que me han acogido a menudo se han ofrecido a recogerme del aeropuerto y, si regresaban a casa antes de que me fuese, estaban más que felices de llevarme de vuelta para tomar mi vuelo de regreso. Esto me ahorra entre 20 y 40 dólares por cada viaje hacia o desde el aeropuerto, y probablemente cerca de 800 dólares en total durante los dos años que llevo lejos de casa".

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