Pablos advierte de que la Junta "no puede mirar para otro lado" respecto de la residencia de Babilafuente

El secretario del PSOE de Salamanca, Fernando Pablos, ha advertido hoy de que la Junta de Castilla y León "no puede mirar para otro lado" respecto de la situación de conflicto generada en la residencia de ancianos de Babilafuente tras las denuncias de exempleadas sobre la precariedad laboral y las malas condiciones sanitarias de los residentes.

Pablos advierte de que la Junta "no puede mirar para otro lado" respecto de la residencia de Babilafuente

Pablos, antes de participar, junto a cargos públicos, orgánicos, militantes y simpatizantes del PSOE de Salamanca en la manifestación convocada para defender los derechos laborales de los trabajadores y las condiciones en la prestación del servicio a los residentes de la residencia de mayores en la localidad salmantina de Babilafuente, ha insistido en la necesidad de intervención de la Administración autonómica tras recordar que "las condiciones de trabajo condicionan al final la prestación del servicio y ello repercute negativamente en las personas que allí están".

El político socialista, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha calificado la situación de "absolutamente injustificable en el siglo XXI ante la persecución de trabajadoras por intentar defender sus derechos y despidos que no tienen ninguna justificación, lo que produce una sensación de indefensión e impotencia".

La situación de conflicto, como así ha recordado Pablos, ha llevado ya al PSOE salmantino a mantener reuniones con las trabajadoras afectadas y a plantear ante las Cortes iniciativas para que la Junta aporte toda la documentación respecto del funcionamiento de dicho centro y de otro que se encuentra en Castellanos de Moriscos.

"Las condiciones y derechos de los trabajadores son irrenunciables, y si en algún lado se ve alterados, nuestro partido siempre va a estar al lado de ellos", ha sentenciado.

En este caso concreto, los sindicatos ya han denunciado falsificación de las plantillas de trabajo para superar las inspecciones; jornadas laborales que en ocasiones superan las 48 ó 50 horas semanales; ingresos de salarios inferiores a los fijados en nómina o desempeño de funciones propias de enfermería por personal no cualificado, todo ello, según apuntan, para aumentar el margen de beneficios a costa de las trabajadoras y de la calidad prestada a las personas residentes.

Ahora en portada

Comentarios