El Gobierno de Ceuta creará una tasa para que las empresas ubicadas cerca de la frontera paguen seguridad y limpieza

El Gobierno de Ceuta que preside Juan Vivas (PP) llevará este mes a la Asamblea autonómica el texto de la Ordenanza Reguladora de una nueva tasa con la que se pretende obligar a los dueños u ocupantes de los negocios ubicados cerca de la frontera del Tarajal a sufragar el coste de los servicios municipales de seguridad pública y privada, limpieza y control fiscal que ofrece en la zona la Administración.

La Ciudad Autónoma pretende que todas las empresas radicadas en los cuatro polígonos del Tarajal, la Carretera Nacional que llega hasta la frontera, la barriada de La Almadraba, Loma Rubio y Arcos Quebrados abonen cada año 48,7 euros por metro cuadrado de superficie ocupada.

El Ejecutivo autonómico ha cuantificado en 5,71 millones de euros el coste que supone para las arcas públicas actualmente mantener dotaciones de la Policía Local, el Parque Móvil, Servicios Tributarios, la concesionaria de limpieza pública viaria y otras sociedades municipales trabajando cerca de la frontera. Solo en la recogida de cartones (950 toneladas métricas al año) y su posterior traslado a plantas de Andalucía la Ciudad Autónoma calcula que gasta cada ejercicio dos millones de euros.

La Ordenanza, a cuyo texto ha tenido acceso Europa Press, no contempla exenciones pero una bonificación del 25 por ciento de la cuota tributaria "por cada puesto de trabajo a jornada completa vinculado directamente afecto a la actividad empresarial que se desarrolle en el establecimiento o local correspondiente". Cuando el número de trabajadores supere la cifra de tres el importe de la tasa será a cien euros al año.

El Gobierno ceutí ya intentó el año pasado crear un nuevo tributo para gravar a los empresarios del Tarajal y su entorno cuya aprobación abortó a última hora al dudar de su viabilidad legal. Entonces su planteamiento era cobrar 0,15 euros por cada kilogramo importado de "prendas y complementos de vestir y sus partes, mantas, ropa de cama, mesa, tocador o cocina, artículos de tapicerías, calzado, sombreros y demás tocados" que presentasen "señales apreciables de uso" o llegasen a la ciudad empaquetadas "a granel, balas, sacos, bolsas, fardos o acondicionamientos similares", indicios de que su destino final sería Marruecos.

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios