Jueves, 23.11.2017 - 09:11 h

Un 73 por ciento de las aguas costeras de Gaza están contaminadas por la reciente crisis energética

Aunque la situación energética en la Franja de Gaza ha mejorado sensiblemente en las última semana gracias a la llegada de combustible egipcio, las alarmantes restricciones en el sistema de alcantarillado han provocado que un 73 por ciento de las aguas costeras del enclave palestino hayan acabado contaminadas y no aptas para los usuarios, según ha informado el Departamento de Calidad de Aguas.

La única planta energética de Gaza reanudó ayer sus operaciones a plena potencia tras varias semanas de rendimiento a bajo nivel que culminaron con su apagado total el pasado miércoles. De momento, el consumo privado sigue siendo muy limitado -- cuatro horas al día -- pero las funciones de servicios públicos parecen desarrollarse ya con normalidad.

La crisis, derivada tanto del bloqueo israelí como de enfrentamientos por los pagos de electricidad entre facciones palestinas, ha provocado que ahora solo cuatro de las playas del enclave sean aptas para su uso, según el departamento, que ha prohibido el baño en Ciudad de Gaza o el paso de Rafá.

El cierre se debe a que 110.000 metros cúbicos de aguas residuales tuvieron que ser expulsados al mar sin depuración previa por los cortes en las instalaciones pertinentes. Las aguas contaminadas pueden causar, según las autoridades gazacíes, inflamación de las vías respiratorias, irritación en ojos, oídos y piel.

De hecho, la contaminación de Gaza llegó a extenderse a las costas israelíes, según ha informado la agencia de noticias palestina Maan.

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