Lunes, 20.11.2017 - 00:57 h

La CE destina 1,5 millones a un proyecto de I+D+i para convertir las cajas de pescado en envases de yogurt

El proyecto LIFE EPS Sure, coordinado por Cicloplast, tiene una financiación de 1,5 millones de euros, de los que la Comisión Europea aporta un 60%.

La CE destina 1,5 millones a un proyecto de I+D+i para convertir las cajas de pescado en envases de yogurt

Un consorcio de empresas españolas desarrollará durante tres años un proyecto de I+D+i con el que tratará de convertir las cajas de corcho blanco, las de poliestireno expandido (EPS) en las que se transporta habitualmente el pescado y otros productos frescos, en un nuevo plástico apto para uso alimentario de lácteos, como envases de yogurt.

Segun Cicloplast --la organización que aglutina a la industria del plástico-- estos envases tienen "excelentes propiedades de aislamiento térmico, protección y seguridad alimentaria", pero gran parte de ellos terminan en los vertederos de toda Europa.

El consorcio está formado por la Asociación nacional de Poliestireno Expandido (ANAPE), COEXPAN, Cicloplast, El Corte Inglés y Total Petrochemicals Ibérica ha iniciado este proyecto que tendrá una duración de tres años, hasta julio de 2020 y se desarrollará en la planta piloto de Total Petrochemicals Ibérica situada en El Prat de LLobregat (Barcelona).

Su objetivo es buscar una solución técnica, ambiental y económicamente viable que convierta este residuo en un recurso con valor y lograr reducir en un 80 por ciento el vertido de cajas de EPS en Europa.

Para la directora general de Cicloplast, Teresa Martínez, el proyecto "es un claro ejemplo de la verdadera economía circular de los plásticos", ya que convierte el residuo plástico en un nuevo recurso que muestra una aplicación concreta de "alto valor añadido" para un residuo que en la actualidad se desperdicia en vertedero.

Además, ha explicado a Europa Press que los residuos de cajas de pescado alcanzan las 110.000 toneladas en Europa al año, de los que en la actualidad, el 42 por ciento se desperdicia y termina en vertederos, mientras el resto, o se recicla o se destina a valorización energética.

"Nuestro objetivo es desviar de vertedero y dar una solución de reciclado a la mayor parte de los residuos. El objetivo global en Europa es que se desvíe hacia el reciclado un 80% del total", ha defendido.

Asimismo, ha añadido que los países donde este tipo de envases presentan un mayor problema además de España, son Italia, Reino Unido y Grecia, por lo que el proyecto contará con expertos de esos países dentro del Comité externo asesor del proyecto que mientras dure el proyecto permitirá "replicar y transferir" los resultados a estos países, aunque la demostración del proyecto se realizará en la planta de Total de El Prat (Barcelona) y se utilizarán los centros comerciales de El Corte Inglés en Cataluña.

Martínez ha precisado las fases del proyecto, de modo que en primer lugar, la fase de la recogida incluye la optimización del acondicionamiento previo del material antes del reciclado, porque "toda la logística de triturado, compactación y lavado previo es fundamental". A continuación, ha explicado que en la segunda fase el material se transforma en poliestireno grado alimentario y ha destacado que "ahí es donde está el valor añadido del producto".

"Vamos a conseguir reciclar un producto complicado en un otro apto para el contacto alimentario y, por tanto, la trazabilidad completa del circuito, para asegurar el cumplimiento de los máximos niveles de exigencia que la UE demanda para plásticos de uso alimentario", ha celebrado.

En definitiva, asegura que se trata de un proyecto "muy ambicioso" porque "hasta ahora en ningún lugar del mundo se ha conseguido convertir este producto en plásticos alimentario" y confía en que si los resultados son positivos, a partir de julio de 2020, se podrá empezar el desarrollo para su comercialización.

"Esto es fomentar la cultura de la economía circular. Hay que demostrar la circularidad de los plásticos, de un envase de pescado a un nuevo envase para contacto alimentario de yogures y lácteos", ha valorado.

Por su parte, la directora de ANAPE, Raquel López, ha defendido que las cajas de pescado de EPS son 100 por 100 reciclables, pero en el flujo comercial por su dificultad del transporte, no se valorizan correctamente. "Este proyecto demostrará que existen aplicaciones finales de gran valor añadido que harán rentable la gestión de este residuo y su resultado será clave para acelerar el aumento del reciclado", ha pronosticado.

Mientras, el director de organización de El Corte Inglés, Enrique Bautista, ha justificado su apoyo al proyecto por su "apuesta" por la economía circular, que les mueve a participar en proyectos como EPS SURE porque "aportan soluciones sostenibles" para sus centros comerciales.

Desde Total Petrochemicals Iberia, su consejero delegado, Marcelo Miranda, asegura que es "todo un reto ambiental y tecnológico" al tiempo que destaca que se trata de una iniciativa "pionera" ya que no existe una tecnología similar en Europa.

Asimismo, el director técnico de COEXPAN, Gonzalo Sánchez, ha manifestado que con el proyecto se demuestra su "compromiso" con la sostenibilidad y con la economía circular, mediante el impulso de nuevas aplicaciones de plástico reciclado de alto valor.

"Realizaremos diferentes prototipos de envases de PS con distintos porcentajes de reciclado procedente de las cajas de pescado de EPS. Es un reto muy importante ya que hay que conseguir las propiedades técnicas necesarias para el envase óptimo", ha concluido.

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