Sábado, 21.07.2018 - 17:27 h

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria cuenta con un nuevo recinto para atender a grandes mamíferos

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria cuenta con un nuevo recinto para atender a grandes mamíferos

El Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre (CRFS) de Cantabria cuenta desde hoy con un nuevo recinto para atender a grandes mamíferos y para cuya construcción la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno regional ha hecho una inversión de 78.000 euros.

Este nuevo área en el centro de recuperación, ubicado en la localidad de Obregón en el municipio de Villaescusa, abre a estas instalaciones dependientes del Ejecutivo cántabro "nuevas posibilidades de trabajo" que convertirán al centro en "referencia a escala nacional".

El consejero de Medio Rural, Jesús Oria, ha inaugurado el nuevo recinto este lunes y ha recorrido las instalaciones acompañado por los directores generales del Medio Natural y de Pesca y Alimentación, Antonio Lucio y Marta López; el jefe de Conservación de la Naturaleza, Ángel Serdio; el director de la Oficina de calidad Alimentaria (ODECA), Fernando Mier; y el alcalde de Villaescusa, Constantino Fernández.

Oria ha manifestado su "satisfacción y orgullo" por la existencia de un Centro como éste en la región, al tiempo que ha felicitado al personal por su "magnífico y vocacional trabajo", así como por el "excelente estado" de las instalaciones.

Las nuevas instalaciones y la ampliación de otras ya existentes se han llevado a cabo con el fin de "ampliar el abanico de servicios que se puedan acometer", y han consistido fundamentalmente en la construcción de un nuevo recinto destinado al cuidado y recuperación de grandes mamíferos.

El nuevo recinto, de 150 metros cuadrados, cuenta con tres salas cubiertas, una de ellas subdividida por una pared móvil, y una gran sala exterior de 70 metros cuadrados dotada de un estanque, que confiere gran versatilidad a las instalaciones.

El recinto se ha construido prestando especial atención a las necesidades del oso pardo cantábrico, además de estar preparado con otras dependencias que permiten atender y albergar ejemplares de otras especies, visitándose para ello centros similares y consultado a expertos en la materia, a fin de garantizar la efectividad de las obras. Gracias a esto, "se ha creado finalmente un centro de referencia y se cubre así una necesidad a escala nacional".

Paralelamente a las obras del recinto de grandes mamíferos, se han realizado trabajos de acondicionamiento del voladero circular para poder albergar aves de gran tamaño que necesiten ejercitar su vuelo como fase previa a su liberación.

También se ha acondicionado este espacio para poder albergar, cuando sea necesario, a aquellos urogallos que puedan llegar al centro, tanto desde el medio natural como remitidos dentro del programa nacional de cría en cautividad del urogallo cantábrico, del que Cantabria forma parte.

MÁS DE 2.300 ANIMALES ATENDIDOS EN 6 AÑOS

El CRFS ha demostrado a lo largo de sus seis años de funcionamiento su "utilidad y relevancia" como herramienta para la conservación de la fauna silvestre, atendiéndose en este tiempo, dentro de su labor como hospital y centro de recuperación de fauna, a un total de 2.329 animales silvestres, con una tasa media del 47% de éxito de recuperación y reincorporación al medio natural.

El Centro, además, realiza un amplio abanico de actividades complementarias, realizando informes periciales, seguimientos toxicológicos, labores educativas y divulgativas, y colaborando en diversos programas científicos de toda España destinados a la conservación de la biodiversidad.

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de Cantabria, perteneciente a la Dirección General del Medio Natural y coordinado por el Servicio de Conservación de la Naturaleza, inició su actividad en el año 2010.

El CRFS responde en la actualidad a una necesidad que se venía presentando en Cantabria de prestar atención sanitaria a los cientos de ejemplares de animales silvestres que anualmente se encuentran heridos o con problemas en el medio natural.

Solo durante el pasado año 2016 se han producido 428 ingresos de animales vivos para su atención veterinaria (288 aves, 33 mamíferos, 6 reptiles y 1 anfibio), pertenecientes a 80 especies diferentes.

Asimismo, se han atendido 35 ingresos de animales exóticos, domésticos o invasores, siendo la exótica más común el galápago de Florida, que es su vez la más común en acuicultura dedicada a la acuarofilia.

La causa mayoritaria de ingresos en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre ha sido el traumatismo de diversa etiología (colisiones con ventanales, atropellos), representando en este año el 33% de los ingresos. Las crías de animales abandonados han sido la segunda causa de ingresos con un 26%, seguida por los ingresos de animales en estado debilitado con otro 26%.

LA MAYOR PARTE DE INGRESOS EN VERANO

Año tras año se repite el patrón temporal de ingresos en el centro, registrándose un gran pico de actividad en la estación estival producido por las crías de animales y el ingreso de animales huérfanos e inexpertos.

Un ejemplo de esta casuística, que tuvo repercusión durante el pasado verano, fue la entrada en el Centro de Recuperación de ejemplares subadultos de buitre leonado procedentes del Monte Candina tras caer al agua, posiblemente durante sus primeros vuelos, obteniéndose su completa recuperación y liberación de nuevo en el medio natural.

Además, en primavera y otoño, se producen ingresos de animales que se corresponden con el paso migratorio de las aves.

El periodo en el que se registra un menor número de ingresos corresponde a los meses de invierno. Excepcionalmente durante estos meses puede haber un repunte de intervenciones producido por ingresos de animales marinos, debido a los temporales marítimos de invierno.

En el año 2016, se recuperaron y fueron devueltos a su medio natural 197 ejemplares de fauna silvestre, lo que corresponde al 46% de los animales atendidos en el centro durante el año. De estos 197 animales, 146 se liberaron por suelta directa, mientras que 51 se liberaron mediante la técnica de crianza campestre (hacking).

Pese a todo, 113 animales (27% de los animales atendidos) tuvieron que ser sacrificados por la gravedad de sus lesiones y 104 animales (24% de los animales que ingresaron) murieron durante el ingreso o durante el periodo de recuperación. Actualmente, 14 animales que ingresaron en el año 2016 permanecen aún en recuperación.

Entre las especies atendidas en el centro de recuperación se encuentran especies muy amenazadas tanto a nivel nacional como regional, a las que se dedica especial atención y con las que en ocasiones se colabora con proyectos de conservación de estas especies tanto en nuestro país como en países vecinos.

Como ejemplo está la recuperación durante los últimos años de cuatro ejemplares jóvenes de buitre negro (Aegypius monachus), que han sido cedidos a proyectos de reintroducción de la especie en la Sierra de la Demanda, en Burgos, o en los Alpes franceses.

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