Domingo, 21.01.2018 - 23:33 h

La Junta libera una hembra de lince en Villafranca, para reforzar genéticamente la especie

La suelta, según ha informado la Junta, se ha llevado a cabo en la finca La Ventilla, en la zona del Guadalmellato, y ha contado con la presencia de escolares del Colegio Ferroviario de Córdoba, que han puesto nombre al ejemplar, Niebla, que es hija de Coscoja y Kilimanjaro y procede del centro de cría en cautividad de La Olivilla, en Santa Elena (Jaén).

Esta actuación forma parte de las primeras sueltas de lince ibérico al medio natural iniciadas por la Junta de Andalucía este año y que, en concreto, se desarrollarán entre los meses de enero y abril, periodo durante el que se liberarán un total de ocho ejemplares, seis hembras y dos machos, en las áreas de reintroducción de Guadalmellato, en la provincia de Córdoba y en Guarrizas, en Jaén.

El objetivo es reforzar las poblaciones de esta especie en dichas comarcas. Así, tanto en Córdoba, como en Jaén, se soltarán tres hembras y un macho, que han sido seleccionados en función de las necesidades genéticas de cada zona.

Esta iniciativa se desarrolla en el marco de proyecto Life Iberlince, coordinado y liderado por la Junta de Andalucía, que contempla una serie de medidas para asegurar la pervivencia de la especie en el territorio andaluz y su reintroducción en otras áreas de la Península Ibérica. En este programa participan administraciones, empresas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales.

Las tres hembras que se liberarán en Guadalmellato, además de Niebla, son Noa (hija de Hubara y Hache) e Niagara (hija de Fábula y Juncabalejo). Mientras que el macho, procedente del centro de cría en cautividad de Granadilla (Cáceres), responde al nombre de Navío (hijo de Jarilla y Gazpacho).

Desde el año 2009, en el que se realizaron las primeras reintroducciones en Andalucía, se han liberado en la Península Ibérica un total de 176 ejemplares, a los que este año se sumarán otros 40. Para alcanzar estos resultados ha sido fundamental el apoyo de los propietarios de fincas, gestores, cazadores, cotos de caza y la población en general. De estos 176, en estos siete años se ha conseguido liberar en Andalucía 94 linces, 43 de ellos en Córdoba.

IMPLICAR A LA SOCIEDAD

A este respecto, Crespín ha destacado la "implicación de toda la sociedad en la defensa del lince ibérico; una sensibilización que se trata de imprimir desde edades muy tempranas; de ahí la participación de los centros educativos". Junto a ello, cobra importancia, según ha señalado, la colaboración de los propietarios de fincas en las que se realizan las sueltas, y los convenios que este programa de conservación mantiene con ellos.

Según ha indicado la delegada del Gobierno andaluz en Córdoba, "el lince ibérico, símbolo de la conservación de los ecosistemas mediterráneos, es una especie única y su situación hace totalmente inviable su pervivencia sin el compromiso de toda la sociedad".

"Los cordobeses y los andaluces --ha proseguido-- tenemos una obligación histórica para evitar la desaparición del lince ibérico y el orgullo y la legítima satisfacción de conservarlo en nuestro territorio, y por ello debemos apostar por un desarrollo armónico y respetuoso con nuestro patrimonio natural, que es una garantía de desarrollo socioeconómico sostenible y duradero".

Para la delegada, es fundamental "insistir en la necesidad de aunar los esfuerzos de todas las administraciones, de la sociedad civil, a través de sus organizaciones y de los particulares, para garantizar la supervivencia del lince ibérico en Andalucía, así como apoyar, tanto económicamente, como mediante el reconocimiento social e institucional, las actuaciones encaminadas a hacer posible el desarrollo socioeconómico con la pervivencia de esta especie".

Por su parte, el delegado de Medio Ambiente de la Junta en Córdoba, Francisco de Paula Algar, ha agradecido el trabajo de todas las personas implicadas en el proceso de recuperación desde el programa Life+ Iberlince, así como a los propietarios de fincas conveniadas, a la comunidad científica, a las asociaciones conservacionistas, ecologistas, asociaciones de cazadores, y a todos los colectivos que con su voz y sus acciones propician que sea posible la recuperación de esta especie.

Algar ha resaltado "la historia que hay detrás de cada ejemplar, en esta ocasión el padre de la hembra liberada es un ejemplo de afán de supervivencia de la especie, nacido en el Centro de Cría del Lince Ibérico El Acebuche, fue preparado para valerse por sí mismo en el medio natural y se liberó en el área de reintroducción del Valle del Guadalmellato cuando tenía un año de edad".

"La ayuda y la implicación ciudadana --ha señalado-- es fundamental para la reintroducción de la especie, ya que, un mes después de ser liberado, se recibió el aviso por un vecino de la zona de un lince atrapado en un cepo".

Era el padre de Niebla, al que "se capturó y, tras semanas de intenso esfuerzo, colaboración y coordinación, entre el personal de los Centros de Recuperación de Especies Amenazadas, de los Centros de Cría del Lince Ibérico y del equipo de seguimiento del Proyecto Life+Iberlince, se recuperó en el CREA El Blanqueo. Tras la imputación de su extremidad se incorporó al programa de cría en cautividad y actualmente es un reproductor con éxito de dicho programa, como demuestra el nacimiento de una camada de dos cachorros, entre ellos Niebla".

Por ello, Algar ha resaltado "la importancia de la transmisión a las nuevas generaciones de los valores y la defensa de esta especie, gracias a la participación de escolares en las jornadas y en las sueltas de los ejemplares".

La elección de esta área para la reintroducción no es casual, ya que esta zona, junto a la del Valle de Guarrizas (Jaén) fueron elegidas por la Consejería de Medio Ambiente para la reintroducción por su calidad de hábitat, altas densidades de conejo y el fuerte apoyo social a la reintroducción, entre el que cabe destacar la colaboración de los propietarios de fincas privadas y las sociedades de cazadores que gestionan terrenos donde se concentra el grueso de la población de linces.

La liberación de estos ejemplares de lince ibérico forma parte de las actividades del proyecto Life+Iberlince, que aborda desde 2011 y hasta 2017 el objetivo de recuperar la distribución histórica de lince ibérico en España y Portugal. Un programa que está financiado por la Junta de Andalucía y por la Unión Europea (UE), junto a una veintena más de socios de España y Portugal.

389 LINCES EN ANDALUCÍA EN 2016

Desde el año 2002, en que se constata que la situación del lince era dramática, ya que solo quedaban 94 ejemplares en la Península Ibérica, todos ellos en Andalucía, la Junta se volcó en su conservación. Primero, consolidando las poblaciones de Doñana y Sierra Morena y después iniciando reintroducciones en áreas de presencia histórica de la especie.

Así, el censo provisional de 2016 muestra la consolidación del incremento de las poblaciones de lince ibérico; ya que se ha cuadruplicado el número de ejemplares hasta llegar a 389 linces en Andalucía y 86 en las áreas de reintroducción de fuera de Andalucía. Por lo que la Península Ibérica cuenta con 475 ejemplares.

Los trabajos por la conservación del lince están dando sus frutos y, no en vano, la UICN viendo la positiva evolución de las poblaciones de Lince ibérico rebajó en 2015 su categoría de amenaza de "en peligro crítico" a "en peligro".

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios