Tras las quitas a la deuda

Abengoa pagará dividendo a las nuevas acciones privilegiadas durante 10 años

Los bancos y fondos acreedores salvaran la prohibición de reparto de dividendos de la compañía sevillana como parte del acuerdo de rescate porque serán pagos intragrupo para compensar las quitas a la deuda.

Abengoa
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EFE

Fue un pequeño lapsus, pero aun así revelador. Durante la ‘conference call’ del lunes para repasar el acuerdo de rescate, el presidente ejecutivo, Gonzalo Urquijo, se refirió en tercera persona al mencionar a Abengoa SA y en primera, como presente, a Abenewco 1, la nueva sociedad dominante del grupo de ingeniería y energías renovables. Si todo sale bien, la empresa, sus activos y empleados cambiarán desde el primer grupo al segundo para que el conglomerado industrial sobreviva con esta reencarnación corporativa.

Todo el mundo empieza a pensar en la nueva compañía que surgirá las inyecciones de capital, avales, desinversiones y canjes de deuda por acciones. Todos menos los actuales accionistas de Abengoa SA, que afrontan un panorama incierto tras verse relegados al último lugar de la fila y diluidos en un 97% respecto a la situación anterior. La CNMV, además, mantiene suspendidas de cotización las acciones A y B después del calentón que registraron el pasado 14 de julio entre especulaciones sobre el rescate.

Los minoritarios que quedan en Abengoa se quedarán con el 2,7% de Abenewco siempre que superen la causa de disolución que amenaza la empresa tras el agujero de 388 millones de euros detectado en el patrimonio del grupo. La solución aportada es que los acreedores conviertan deuda por valor de 153 millones de euros en préstamos participativos y consoliden una adhesión del 96% de los bonistas. De nuevo, los accionistas seguirán a merced de lo que decidan los acreedores hasta el final de la reestructuración.

Acciones con dividendo

Con el rescate de Abenewco 1 se introduce una nueva clase de acciones en la ecuación que servirán para atender a las capitalizaciones de deuda, es decir, a la conversión de los bonistas en accionistas. Se llaman Acciones Privilegiadas y tienen mayor poder que las ordinarias en el caso de liquidación. De hecho, estarán blindadas a perpetuidad y gozarán de unas condiciones ventajosas para sus propietarios como el pago de un dividendo anual equivalente al 3,5% del importe convertido del llamado ‘New Money 2’ (NM2), equivalente a 163 millones ahora y a 107 millones después.

Estos acreedores podrán elegir entre recibir una quita del 50% de la financiación actual o estas nuevas acciones que solo representarán el 0,1% de Abenewco, pero pagarán dividendo anual equivalente al 3,5% de la deuda. Será devengado cada año y, si no puede ser pagado, se cobrará al cabo de 10 años de golpe. “Tales acciones serán senior con respecto a las ordinarias en caso de liquidación y venta hasta un importe máximo equivalente al importe de la Financiación NM2 capitalizada más el dividendo acumulado, siendo este privilegio de carácter perpetuo”, explica Abengoa en una presentación.

Además, los acreedores del subgrupo NM2, “que así lo elijan”, tendrán derecho a recibir hasta un máximo del 4,3% del capital social de Abenewco 1 (post-dilución) en acciones ordinarias (“Comisión NM2”), es decir, más que los propios accionistas actuales de Abengoa SA. Los pequeños propietarios podrán reclamar, como ya hicieron con el rescate de 2016 contra la anterior dirección, pero el camino judicial se presume harto complicado. “No prevemos iniciar nuevas acciones judiciales. En el anterior proceso reclamamos por el menoscabo y equívoca información a los accionistas en la ampliación de capital de hace tres años”, explica un despacho de abogados que agrupó medio centenar de afectados.

En 2017, el proceso de reestructuración se realizó de forma mucho más simple con canjes de deuda por acciones y una ampliación de capital masiva que diluyó, por ejemplo, a la familia Benjumea desde una posición de control del 50% a apenas un 3% del capital.

Los anteriores dueños acabaron, a su vez, demandando al Santander por haber provocado la situación de iliquidez a la que llegó la empresa. La situación actual parece bien diferente. "Es lógico que los minoritarios piensen en agruparse para demandar, pero parece difícil pensar que no esté todo bien atado jurídicamente", explican fuentes financieras que auguran escaso éxito para este tipo de movimientos judiciales.

Con el rescate, se romperá el grupo económico y fiscal de Abengoa, de forma similar a lo ocurrido con Pescanova y Nueva Pescanova. Esta vez participarán tanto el Estado a través del ICO, Cesce o la Junta de Andalucía como los grandes bancos salvo escasas excepciones como Sabadell o Unicaja, a quien Urquijo lanzó el guante para que se involucre con una de las mayores multinacionales de su radio de acción en Andalucía.

En otros procesos de rescate como el reciente de Deoleo, el minoritario salvó los muebles con la entrega de warrants y el derecho a participar en la ampliación de capital. Con Abenewco, los acreedores se quedarán al final con la totalidad de la empresa a cambio de condonar deudas.

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