El pacto UP-PSOE pasa factura en bolsa a las empresas participadas por el Estado

Garzón, Montero y Lastra fueron testigos del pacto 'Sánchez-Iglesias'.
Garzón, Montero y Lastra fueron testigos del pacto 'Sánchez-Iglesias'.
L. I.

Bolsa a la baja, prima de riesgo al alza y pérdidas latentes para el patrimonio bursátil del Estado. El acuerdo de coalición de gobierno entre Unidas Podemos y PSOE tuvo más impacto en el mercado este martes que el resultado electoral del 10-N el lunes. La posible entrada en Moncloa de la formación “anti-establishment” (Bloomberg) o “extrema izquierda” (Financial Times) provocó que la bolsa española se desviase de las subidas del resto de Europa. Las 9 empresas en la órbita gubernamental registraron una pérdida latente de unos 300 millones de euros para el Estado en tres horas, según los datos compilados por ‘La Información’.

Es el 1,25% y el resultado temporal registrado por la caída del valor de las participaciones del Estado, que suma 23.400 millones de euros: Enagás, donde tiene un 5%, Ebro Foods (10,3%), IAG (2,5%), Indra (20%), Red eléctrica (20%), Abengoa (3%), Airbus (4,1%), Aena (51%) y Bankia (61%). Las acciones de este último registraron el mayor descenso en bolsa, lastrados por los planes de Unidas Podemos para desarrollar su concepto de banca pública. El resto del sector financiero español también se vio golpeado y cerró el martes con una pérdida de capitalización bursátil de 3.221 millones de euros tras el anuncio del pacto.

Solo Airbus e IAG, que cotizan también en París y Londres, se salvaron del tono negativo. Las acciones de la empresa pública EnAire en el gestor de los aeropuertos Aena cedieron un 107 millones de euros, la mitad que las de Bankia (-205 millones). Red Eléctrica, presidida por el socialista Jordi Sevilla, bajó un 1,4% al cierre y el Estado vio como disminuía en 20 millones el valor su posición. En el resto de participadas, las caídas fueron menores aunque la presencia pública también es minoritaria y hay otros accionistas de referencia en su capital.

El Ibex 35, la referencia bursátil española, se dejó un 0,87% desviándose de las subidas del resto de Europa y de Wall Street. En los mercados de deuda, las ventas de los inversores elevaron la rentabilidad del bono a diez años hasta el 0,44%, mientras que la referencia de Alemania se mantuvo en torno al -0,25%. El diferencial entre ambos subió. La prima de riesgo de España escaló al cierre de los mercados de deuda hasta los 69 puntos básicos en una jornada en la que el Tesoro Pública, horas antes, había vuelto a salir al mercado para colocar en Letras a seis y doce meses entre inversores a un precio algo más ‘caro’ que antes de las elecciones del domingo, aunque todavía con intereses negativos.

Ese escenario favorable para la financiación del Estado puede cambiar a corto plazo y dibujar progresivamente un aumento de los costes. Igor de Maack, fund manager de DNCA (Natixis IM), advierte que “los años de tipos negativos pueden estar llegando a su fin” aunque recuerda que “estos años dejarán su huella por la extravagancia de las políticas monetarias implementadas con el objetivo de "salvar el capitalismo privado”. En lo que va de noviembre, las rentabilidades de la deuda soberana europea no han hecho sino subir.

Francia, que formaba parte del club de países que ‘cobran’ a sus acreedores a diez años, vio cómo su bono a ese plazo rentaba el 0,04%, al igual que Irlanda (0,13%), Eslovenia (0,18%) o Eslovaquia (0,0%). El cambio en la percepción de riesgo de mercado se produce a pesar de que el escenario de tipos de interés sigue igual. De hecho, el Banco Central Europeo (BCE) ha reactivado desde el 1 de noviembre las compras de deuda soberana y las subastas de liquidez a la banca (TLTRO III).

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