Alta volatilidad de las acciones

Acuerdo o preconcurso... Dia cotiza una 'quita' de 300 millones para los bonistas

La cadena de supermercados cumple este lunes 20 de mayo el plazo legal para que restablecer su equilibrio patrimonial.

Borja de la Cierva, consejero delegado de Dia.
Borja de la Cierva, consejero delegado de Dia. / José González

Todo está visto para sentencia. Solo falta la rúbrica a la nueva estructura financiera para que Banco Santander y Letterone salven o hundan a Dia en la situación concursal, es decir, de la protección legal frente a los acreedores y la renegociación de la deuda de 2.400 millones de euros que arrastra la compañía entre préstamos y bonos. Estos últimos ya reflejan un escenario de quitas y las cifras reflejan lo que se está hablando en la mesa de negociación durante las últimas jornadas.

Desde el pasado viernes, el banco -que controla un 23% de la deuda bancaria- y el fondo -que se ha hecho con el 70% de las acciones de Dia- mantienen un dura negociación para rebajar la deuda que ha llevado a la empresa a las puertas del juzgado mercantil. Más de 40.000 empleados y más de 6.100 tiendas en todo el mundo están en vilo por esta situación.

Letterone anunció un acuerdo con 16 de los 17 prestamistas, salvo Santander, y su intención de inyectar el dinero necesario para solucionar la situación de urgencia en la que vive la empresa de supermercados. Si se produce el acuerdo con la banca, Fridman procederá a realizar una ampliación de capital de 500 millones de euros aunque prevé adelantar ese dinero en forma de préstamo participativo para que le dé tiempo a Dia de evitar una situación de impago que pocos quieren.

Desplome de los bonos

Tras la apertura de mercado de este lunes, las acciones de Dia comenzaron cayendo un 1,6%, hasta 0,632 euros, aunque luego se han dado la vuelta y subían un 2%, hasta 0,66 euros. Una hora antes del cierre, las declaraciones a la prensa de la presidenta de Santander, Ana Botín, y sus mensajes en Twitter acabon por agitar su cotización que se desplomó hasta un 5% antes de la subasta de cierre y salió plana de ella.

"Decir lo que va a ocurrir en Dia es como acertar la lotería. Si hay acuerdo, el accionista se verá diluido porque hay una ampliación de capital en marcha. La decisión más lógica es estar fuera del valor", señala en declaraciones a Capital Radio, Nicolás Fernández Picón, director de análisis de Banco Sabadell.

Mientras tanto, los bonos de la compañía cotizan quitas en la deuda, es decir, una rebaja del importe adeudado para evitar el impago. Las tres series de bonos por valor de 900 millones de euros en el momento de su emisión, cotizan en el mercado con un descuento agregado de un tercio o 290 millones, según datos de la bolsa alemana.

La emisión de 300 millones de euros con vencimiento el 22 de julio (cupón 1,5%) cotiza en 80 con un descuento del 20% sobre un nominal de 100, mientras que el bono que vence en abril de 2021 (cupón 1%) se mueve en 65, con un descuento del 35% sobre el nominal. El más castigado es el instrumento de deuda senior a devolver en abril de 2023 (cupón 0,8%), que cotiza en 58 y con un descuento del 42%.

¿Cuatro meses de preconcurso?

Las opciones de Dia se han quedado reducidas con el paso de las semanas, aunque el consejo de administración de la compañía ya tiene preparada la petición de preconcurso de acreedores para poder afrontar con mejores garantías su situación, aunque todo dependerá del acuerdo final que firmen el banco, que pide quitas en los bonistas, y el fondo, que exige una refinanciación a largo plazo... y que Santander se involucre en el nuevo proyecto de Dia en un plan a cinco años.

El banco, sin embargo, no está por la labor de convivir con el ruso después de las malas experiencias pasadas. Según Efe, uno de los escollos es el trato a los bonistas, ya que Fridman pretende utilizar parte de la ampliación de capital de 500 millones de euros para devolver la totalidad de los bonos que vencen en julio. En cambio, no prevé devoluciones del principal al resto de acreedores como los bancos. Además, fuentes del mercado apuntan a que una parte de los bancos implicados han decidido vender -con pérdidas- a fondos 'distress'.

Desde diciembre hasta ahora, el deterioro de la compañía se ha acelerado con un aumento de la deuda del 63%, hasta 2.400 millones; de los fondos propios negativos en un 8% , hasta 308 millones; de las ventas (-7%), del Ebitda o de sus pérdidas (-144 millones entre enero y marzo de 2019).

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