Miércoles, 17.07.2019 - 07:21 h
Baten a la mayoría de gestores activos

La banca, culpable de que España esté a la cola en fondos indexados pese a su boom

Las entidades optan por vender otro tipo de productos financieros ya que la gestión pasiva tiene menos comisiones y ganan menos por su venta. 

Evolución de los fondos indexados

La gestión pasiva cerraba un curso satisfactorio a nivel global, aunque con algún 'pero' como es el caso de España. Los inversores de nuestro país han decidido refugiarse en otros tipos de fondos de inversión y su patrimonio se ha reducido en un 16,6%, hasta los 16.026 millones de euros, a cierre de noviembre. Todo ello pese a que evolución ha sido ligeramente mejor que la media de la industria: caían un 1,67% frente al 2,97% del sector, según datos de la patronal Inverco. 

Por tanto, los fondos indexados representan un pequeño porcentaje dentro de la industria de fondos y no alcanzaría ni un 1% en España. No obstante, en otros países el porcentaje es mucho más alto. En Estados Unidos, según Moody's, el 18% de los activos bajo gestión se encuentran en ETFs y la cifra asciende al 37% en los fondos indexados, frente al 14% que supone la gestión pasiva en Europa. No obstante, las perspectivas son halagüeñas ya que la firma de calificación prevé que uno de cada cuatro activos esté en productos pasivos en el año 2025. 

España se ha quedado rezagada y contaría con un principal culpable: los bancos. La venta de fondos de inversión está claramente bancarizada (pocas gestoras independientes) y la gestión pasiva, al contar con menores comisiones, hace poco atractiva su venta. Giorgio Semenzato, consejero delegado de Finizens, ha señalado que las entidades, que acaparan los mayores canales de venta, "se enfrentan a un conflicto de intereses ya que les interesa vender los fondos que les dan más margen". Además, da un dato de dicha evidencia ya que "la cuota de mercado en Asia, con canales de venta menos bancarizados, alcanza el 48".  

Este comportamiento en España choca con la tendencia observada tanto en Europa como en Estados Unidos. El 'boom' de la gestión pasiva en la última década es un hecho. Según datos de Morningstar, su patrimonio se ha disparado desde los 1,35 billones de dólares hasta los 9,6 billones, lo que supone un montante siete veces superior (611%) al de hace diez años. Por su parte, la gestión activa solo ha avanzado un 154%, es decir, ha multiplicado por 2,5 veces su volumen gestionado. 

La evolución de los flujos en Europa durante el mes de noviembre de 2018 confirma esta tendencia, ya que se observa un trasvase del dinero de los fondos activos hacia otros productos pasivos. De hecho, los fondos gestionados activamente sufrieron reembolsos (más salidas que entradas) en todos los grandes grupos de tipos de activos, al contrario que los indexados. 

La evolución más dramática fue en los fondos de renta fija. Los gestionados de forma activa sufrieron las mayores salidas desde junio de 2013 mientras que los pasivos registraron su vigésimo cuarto mes de entradas consecutivas, aunque a menor ritmo. Los inversores se refugian en este tipo de activos ya que, a largo plazo y gracias a sus bajas comisiones, obtienen rentabilidades prácticamente idénticas al índice que replican.

El gurú y famoso inversor Warren Buffett es otro de los que alaba las bondades de la gestión pasiva. El billonario estadounidense lanzaba en 2007 la apuesta del millón de dolares a que sería capaz de batir a diez años la rentabilidad de cualquier gestor simplemente con invertir en un ETF que replicase al S&P 500 y Ted Seides, fundador de la firma Protégé Partners, recogía el guante. El resultado: victoria del 'oráculo de Omaha' ya que el Vanguard S&P 500 (la apuesta de Buffett) se disparaba más del 80% mientras que su rival, que optaba por seleccionar cinco hedge funds, solo había subido por debajo del 30%. 

Al boom de la gestión pasiva le están sacando partido varias firmas en España. Finizens, gestor automatizado especializado en inversión pasiva, experimenta un rápido crecimiento desde que entrara hace dos años ya que cuenta con más de 4.500 clientes y espera doblar dicha cifra antes de 2020. Por su parte, Indexa Capital ha pasado de 3.000 a más de 6.300 clientes, con un volumen bajo gestión de 140 millones de euros, más del doble que hace un año (64 millones). 

Unai Ansejo, cofundador y co CEO de Indexa Capital, ha destacado que a medida que aumenta el horizonte temporal y "si nos centramos en fondos a diez años se aprecia como el 90% de los fondos indexados bate a los de gestión activa", sobre todo gracias a las bajas comisiones. Este es, sin duda y junto a la diversificación de activos, una de sus grandes ventajas ya que "permite obtener un 2,5% de rentabilidad extra frente al resto de fondos". 

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