Bocado final a Ebro: Comenge invierte 30 millones a última hora y sobrepasa el 5%

Comenge (centro, corbata rosa), junto a sus socios de Coca-Cola.
Comenge (centro, corbata rosa), junto a sus socios de Coca-Cola.

Ha sido una de las órdenes más llamativas antes de que expire 2019. José Ignacio Comenge Sánchez-Real, una de las mayores fortunas del país y accionista cofundador de la embotelladora Coca-Cola European Partners (CCEP), ha completado uno de los objetivos que tenía antes de la llegada de 2020: superar el 5% del capital de Ebro Foods, consolidar la ventaja fiscal de esa posición y afianzar su sillón en el consejo de administración.

El millonario de la Coca-Cola -forma parte de una de las dinastías que se unión para crear la actual CCEP- y de la cerveza -su familia poseyó El Aguilá hasta los 80 y se la vendió a Heineken- ha puesto el foco de su fortuna en las acciones de Ebro Foods, la mayor compañía española de alimentación por facturación. En una operación fuera de mercado notificada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Comenge se hizo el pasado jueves con 1,5 millones de acciones, equivalente al 1% del capital, tras invertir 30 millones de golpe.

Es el estirón final de Comenge después de emprender el pasado 1 de noviembre una frenética carrera en bolsa por acumular acciones de Ebro Foods. En apenas mes y medio, el empresario e inversor ha elevado su posición del 3,8% al 5,13% tras invertir 43 millones. Prácticamente ha comprado acciones todos los días del mes pasado, aunque ha sido ahora cuando ha dado el empujón final a sus adquisiciones de títulos. En total posee 7,9 millones de acciones de Ebro, valoradas en 155 millones.

Comenge, que ocupa la presidencia de Ball Beverages Ibérica (principal productor de envases y latas de refrescos para Coca-Cola), se consolida como el sexto mayor accionista de Ebro por detrás de las familia Hernández Callejas (16% a través de Hercalianz y Tradifin), la familia March (un 14% en Corporación Alba) o los Carceller (el 11,5% con Corporación Delta). También está presente la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), dueña de algo más del 10%, o la familia Gómez Trénor, socios históricos de Comenge en Coca-Cola, que mantienen el 7,8% del capital, según la CNMV.

Ventaja fiscal del dividendo

Tras superar el 5% del capital, como Amancio Ortega y Pontegadea con Enagás, Comenge ha consolidado la venta fiscal de los accionista de largo plazo y estables que quedan exentos de la tributación por dividendos para evitar una doble imposición con el Impuesto de Sociedades (IS), es decir, pagar dos veces a Hacienda por el mismo dinero. Mendibea 2002 y La Fuente Salada SL, las patrimoniales de la familia Comenge que agrupan sus acciones en Ence, PRIM o CCEP, cobrarán 4,5 millones en dividendos de Ebro a lo largo del año que viene.

Coincidiendo con el movimiento de Comenge, el consejo de administración de Ebro Foods anunció el viernes que mantendrá en 0,57 euros por acción su dividendo para 2020, que supone una rentabilidad del 2,9% en el momento actual un desembolso bruto de 87 millones. Es el mismo importe que en los cuatro ejercicios precedentes.

Dos tercios de ese dinero irá a parar a manos de los seis grupos citados que controlan el 64% del capital del gigante del arroz, todos exentos de la retención del dividendo. Para obtener todos los beneficios fiscales que otorga una posición de accionista estable en una empresa cotizada, la Agencia Tributaria exige una serie de criterios para el accionista.

El porcentaje de la participación debe ser de, al menos, el 5% del capital o bien que el importe de la inversión supere los 20 millones de euros. Además se introduce un factor temporal: las acciones se deben mantenerse de forma ininterrumpida durante los doce meses anteriores al reparto de los dividendos o, a posteriori, hasta alcanzar ese plazo.

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