Bolsa alemana y española

La ESMA sanciona a una filial de registro de derivados de Deutsche Boerse y BME

El supervisor que agrupa a la CNMV y sus homólogos europeos quiere más transparencia con el uso de estos contratos opacos y no regulados

Steven Maijoor (sentado) preside el consejo de supervisores ESMA.
Steven Maijoor (sentado) preside el consejo de supervisores ESMA. / L. I.

La regulación de los derivados financieros es el próximo caballo de batalla de los supervisores de la bolsa y los mercados financieros. Una guerra que, de momento, van ganando los ‘hedge funds’, grandes fortunas y bancos de inversión que siguen toreando a los reguladores a la hora de comunicar las prácticas opacas que se realizan con derivados. Sin embargo, la ESMA (European Securities Markets Association), la junta de supervisores europeos que incluye a la CNMV española, está dispuesta a cambiar las cosas: su estrategia pasa por mejorar los protocolos y métodos de registro de estos contratos.

En una notificación pública, la ‘policía de los mercados’ ha emitido una sanción sobre Regis-TR, una filial al 50% de los rectores de la bolsa alemana (Deutsche Boerse) y española (BME), por no permitir el acceso directo e inmediato a la CNMV a los detalles de contratos derivados como exige la norma EMIR (Reglamento Europeo de Mercados e Infraestructuras). "Este es un requisito clave para mejorar la transparencia y facilitar el seguimiento de los riesgos sistémicos en los mercados de derivados", dijo la ESMA en un comunicado anexo a la sanción simbólica de 56.000 euros.

Regis-TR se dedica a la gestión y registro de información relativa a instrumentos derivados tales como swaps y operaciones de derivados del tipo over-the-counter (OTC) o instrumentos negociables en los mercados. La sociedad con sede en Luxemburgo se creó en 2010 por Clearstream e Iberclear, los sistemas de liquidación y registro de valores de las Bolsas de Alemania y España, aunque no comenzó a funcionar de forma efectiva hasta bien entrado 2013. “El objetivo [de su creación] es conseguir más transparencia en los mercados financieros y evitar, en lo posible, nuevos episodios de crisis y riesgo sistémico derivados de la opacidad y la falta de información generalizada en un buen número de operaciones de gran envergadura”, explicó BME en su lanzamiento.

Durante todo 2018 y principios de 2019, la ESMA desarrolló su investigación sobre las actividades de esta cámara de registro de derivados. Según el supervisor, la filial de BME y Deutsche Boerse no implementó sistemas capaces de proporcionar a los reguladores acceso directo e inmediato a los datos de derivados entre febrero de 2014 y octubre de 2016. “La ESMA constató que Regis-TR había cometido la infracción de manera negligente y, por lo tanto, está sujeta a una multa. Al calcular la multa, se consideraron los factores agravantes y atenuantes previstos en la norma”, explica el organismo europeo.

Cambio en la dirección

No hubo respuesta previa de BME y Deutsche Boerse a la petición de comentarios sobre las razones de la sanción y a qué operaciones afectaba, Tampoco hubo respuesta sobre si esta sanción ha tenido que ver con el relevo en la dirección de Regis-TR, que el pasado mes de junio nombró a Thomas Steimann como nuevo consejero delegado en sustitución de Elena Carnicero. Tras la publicación de este artículo, un portavoz de la bolsa alemana explica a 'La Información' que, "al descubrir la infracción, tomamos medidas voluntariamente para corregir la situación y garantizar que no pueda ocurrir una infracción similar en el futuro. No hubo un impacto directo en el cliente".

No obstante, según el documento de la ESMA consultado por ‘La Información’, el volumen de transacciones afectado supera los 3.700 millones de euros. Fuentes financieras explican que Regis-TR no habría suministrado los datos y el acceso a la CNMV, “en tiempo y forma”, a las valoraciones de diversos contratos derivados así como las garantías usadas por inversores no identificados.

En la bolsa española, los derivados financieros se han usado de forma masiva, por ejemplo, en la compra de Dia por parte del fondo Letterone de la mano de Goldman Sachs; en las coberturas de la familia Villar Mir con Société Général y Natixis en la constructora OHL; o en las operaciones de Moreno Carretero, a través de Citigroup, en Sacyr, uno de los principales accionistas de la constructora. Gracias a estos instrumentos de inversión creados por los bancos de inversión para actuar sobre las acciones, los inversores han podido operar sin tener los títulos, protegerse de la caída de la acción o, simplemente, especular.

El pasado 17 de junio entró en vigor la EMIR, pero la ESMA ya ha detectado “el desalineamiento” de los organismos encargados del registro de este tipo de operaciones como las contrapartes creadores de este tipo de derivados financieros. El supervisor de supervisores que preside Steven Maijoor y del que forma parte el español Sebastián Albella admite que todavía no se han resuelto los desafíos de la nueva regulación, en especial, sobre aquellos operadores que están exentos de comunicar sus operativas a los reguladores nacionales europeos.

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