Freno en los 9.000

El ciclo de la vacuna cumple 12 meses: las dos caras de un Ibex 35 inmunizado

El principal selectivo español cogió impulso tras el anuncio de la efectividad de las vacunas, pero en los últimos meses pierde fuelle ante la incertidumbre sobre la recuperación económica. 

Bolsa de Madrid, Ibex 35
Bolsa de Madrid, Ibex 35
EFE/ Vega Alonso

A finales de octubre de 2020 las farmacéuticas aceleraban en sus ensayos para determinar la efectividad de sus vacunas contra la Covid-19. Éxito o fracaso tras meses de confinamiento. El mundo se jugaba todo para poder salir adelante tras un parón inédito que desplomó la economía. El resultado positivo de Pfizer y Moderna inundó de optimismo los mercados e inició un ciclo alcista que ahora cumple un año. En los doce meses siguientes el Ibex 35, principal índice español, ha vivido dos caras: un impulso inédito aupado por los valores cíclicos y, después, una ralentización de su crecimiento. 

Pese a los avances en las investigaciones, el optimismo tardó en imponerse en el mercado español, de hecho el mes de octubre lo cerró con pérdidas y sumido aún en los 6.400 puntos. Pero la 'estampida' alcista finalmente llegó en noviembre, cuando marcó su mayor subida mensual de la historia (+25,2%) y tras lo que recuperó los 8.000 enteros. 

Las dudas en torno a la eficacia de la vacuna y la capacidad para distribuir las dosis necesarias en poco tiempo frenaron el crecimiento e hicieron tambalear la recuperación, pero el avance de la vacunación -que comenzó a coger ritmo pasados los primeros meses- devolvieron la confianza a los inversores. De nuevo, inició un periodo de subidas que llevó al Ibex a su máximo anual de 9.281 puntos que alcanzó en el mes de junio. Todo ello aupado por la recuperación económica refrendada por los datos macro y las previsiones. Sin embargo, esta escalada no le permitió recuperar el nivel previo que registraba antes de la pandemia -en febrero de 2020 llegó a tocar los 10.000 puntos-.

En este trayecto el impulso del sector bancario ha sido clave. Los bancos se desplomaron tras el estallido de la Covid-19, pero ahora recuperan terreno, sobre todo tras el regreso de los dividendos y la llegada de planes masivos de recompra de acciones. Casi a la par, con una revalorización próxima al 130%, destacan BBVA y Banco Sabadell. El segundo banco español por valor en bolsa llegó a cotizar en 2,3 euros por acción y ahora supera los 5,6 euros, en niveles de 2018. Además del dividendo, la entidad que dirige Carlos Torres anunció la recompra de acciones por más de 3.000 millones de euros, hasta el 10% del capital, que comprometió el año pasado tras la venta de BBVA USA

En el caso de Banco Sabadell, también asentado ahora en niveles prepandemia, llegó a caer al mínimo histórico de 0,255 euros. Sus acciones aceleraron en el mes de abril entre las expectativas de la vuelta de los beneficios tras las pérdidas registradas en el año de la Covid-19. Los otros bancos también registran repuntes destacados: Santander (+96%), Caixabank (48%), y Bankinter (38%). Más allá de la situación concreta de cada uno, el sector se vio reforzado tras los avances en la vacuna que anticipaba una recuperación más rápida a nivel mundial.

Además, entre los grandes valores destaca Repsol, que en el último año logra un repunte próximo al 100%, aunque el valor más alcista es Fluidra. La compañía de equipamiento de piscinas y wellness debutó en el índice el pasado 29 de marzo en sustitución de Bankia y ha visto incrementarse su valor casi un 140% desde octubre de 2020, al calor del empuje que la pandemia ha dado a su negocio, sobre todo en el segmento de piscina residencial.

La mayoría de las cotizadas del Ibex 35 han recuperado valor en el último año, pero hay excepciones. Precisamente el único valor farmacéutico del selectivo -sector que se ha visto beneficiado por la pandemia- es el farolillo rojo. PharmaMar, que se incluyó en el Ibex hace poco más de un año, ha registrado un turbulento 2021 tras lograr su precio máximo en noviembre del año pasado y en los últimos doces meses ha perdido un 35% de su valor. El 'rally' que logró tras los resultados de varios ensayos, uno de ellos contra la Covid, se queda en 'nada' y sus acciones ya cotizan al nivel de mayo de 2020. 

Además, las energéticas Endesa (-20%), Iberdrola (-6%) y Enagás (-1,4%), también registran pérdidas en medio de la crisis energética que ha llevado al Gobierno ha plantear medidas como el decreto contra los 'beneficios caídos del cielo' que reduce los beneficios de la producción hidroeléctrica y nuclear, que afectó a sus cotizaciones. Aún así, su actividad no está tan vinculada a la reapertura económica y el efecto del coronavirus en sus acciones fue más moderado. 

Incertidumbre sobre lo que vendrá

El Ibex 35 pasó de cerrar 2020 como el peor índice del mundo a codearse con los mejores -se pugnó con el Cac francés el 'trono' europeo del segundo trimestre-. Pero, ahora pierde fuelle y se queda atrás frente a las ganancias de los grandes selectivos. Desde enero sus ganancias se reducen al 11%, un porcentaje que ha caído en los últimos meses. El mes de junio marcó el punto de inflexión hacia las pérdidas y, aunque agosto lo cerró en positivo y mantiene las ganancias en lo que llevamos de octubre, el índice español no logra avanzar atascado en los 9.000 puntos. La incertidumbre económica, en medio de las tensiones inflacionistas, impide consolidar esa cota clave. 

Por ahora, la 'super recuperación' esperada se enfría ante la crisis energética, los problemas en las cadenas de suministros y la escasez de chips que han obligado a parar la producción en varias fábricas y ha llevado a muchas compañías a revisar sus previsiones de crecimiento. 

La inflación preocupa a los inversores y su escalada parece no tener fin, de momento. En España, por ejemplo, el último dato de IPC se disparó al 4%, la cifra más elevada en los últimos 13 años. El Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca en su último informe que las tensiones inflacionistas son "transitorias" y prevé que la inflación disminuirá en 2022, pero reconoce que hay que estar "vigilantes" porque persisten factores que pueden seguir presionando los precios.

El riesgo se produce ante una economía que "aún cojea" por la crisis, lo que ha llevado a la institución a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento global. Respecto a España, rebajó su crecimiento al 5,7% en 2021, cinco décimas menos que su cálculo de hace tres meses, pero elevó la de 2022 al 6,4%, seis décimas más. Estas rebajas lastran la confianza de los inversores en el camino del Ibex hacia el objetivo de los 10.000 puntos. 

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