Punto de inflexión o continuidad

Coronavirus, ¿quo vadis? Bolsa europea, euro, libra y bonos de EEUU como refugio

Firmas como Amundi, Julius Baer o JPMorgan incitan a moverse hacia activos de calidad ante el episodio de volatilidad que ha provocado el virus.

El coronavirus ha disparado la volatilidad en las bolsas.
El coronavirus ha disparado la volatilidad en las bolsas. / L. I.

Hay un meme del mundo de los negocios que positiviza la palabra ‘crisis’ en chino con un significado ‘oportunidad’ ante el ‘peligro’. En realidad, se trata de una expresión que alerta de la ‘posibilidad’ o ‘riesgo’ ante una crisis o amenaza. La actual epidemia china del coronavirus de Wuhan (2019-nCoV) ha infectado de volatilidad a los mercados con dos bloques de inversores, el ying y el yang: para unos hay moverse a la caza de 'oportunidades', para otros hay que protegerse ante  lo que pueda venir.

En el lado agorero se sitúa uno de los grandes tiburones bajistas de los mercados y especialista en actuar ante grandes eventos macroeconómicos. Ray Dalio, fundador de ‘hedge fund’ Bridgewater, ha escrito un post en Linkedin al hilo de esta crisis en el que describe la receta que le ha llevado a la cima con un fondo de 150.000 millones de euros bajo gestión: la gestión del miedo de otros inversores.

"Ante lo desconocido, la mejor estrategia de inversión es diversificarse de manera inteligente en ubicaciones geográficas, clases de activos y en monedas", apunta sin mención a sus famosos 'cortos' o posiciones bajistas que obtienen beneficio cuando el mercado cae. El gurú de los 'hedge funds' viene de cerrar un 2019 con malos resultados y ha comenzado el 2020 animando a estar invertido porque “el efectivo es basura”, según dijo este mes en el foro de Davos.

¿Cisne negro?

En su nueva tribuna, que ha tenido un amplio eco en la prensa especializada estadounidense, Dalio muestra su visión más cínica: admite que no tiene ni idea de las consecuencias del coronavirus, pero quiere adelantarse al pánico de los inversores ante la incertidumbre. "Queremos prestar atención a lo que realmente está sucediendo, lo que la gente cree que está sucediendo que se refleja en los precios (en relación con lo que es probable) y qué indicadores indicarán la reversión", explica Dalio en su visión actual de mercado en el que incluso hace mención de la llamada ‘gripe española’ de hace un siglo que provocó millones de muertes en todo el mundo. ¿Hay algo peor?

En este sentido, Yves Bonzon, del banco suizo Julius Bäer, cree que también se van a producir grandes movimientos en los mercados por motivos similares. “El contagio del coronavirus se está propagando mucho más rápido de lo esperado. Solo la semana pasada, los expertos afirmaron que esta era una situación menos grave en comparación con el SARS (síndrome respiratorio agudo severo). A medida que el número de casos aumenta rápidamente, otros especialistas lanzan avisos alarmantes. La situación es claramente muy grave, pero nadie sabe cómo evolucionará el escenario en el corto plazo”, arguye.

La agencia de calificación de riesgo Moody's advierto del riesgo del peor de los escenarios para la estabilidad financiera. "Una pandemia de coronavirus sería aún más un 'cisne negro' que la crisis financiera mundial y la Gran Recesión de 2008-2009. A diferencia del colapso de la hipoteca de la vivienda en Estados Unidos, nadie predijo la llegada a principios de 2020 de una pandemia potencialmente devastadora", apunta en un análisis su economista jefe, John Lonski.

"Y a diferencia de la crisis financiera, los encargados de formular políticas económicas y de salud pública pueden verse limitados en cuanto a su capacidad para remediar o compensar una pandemia al estilo 1918 (o gripe española)", augura en un informe sobre la cuestión. Lonski recuerda que el índice de precios de metales industriales de Moody’s Analytics se ha desplomado (-7%) en respuesta a los riesgos planteados por la posible propagación del coronavirus. "En gran medida, el último episodio de deflación de los precios de los metales industriales se debe a la enorme influencia de China en la actividad industrial global", dice.

Lo cierto es que hay unanimidad entre los economistas y estrategas a la hora de cuantificar un importante impacto negativo para la economía china en forma de algunas décimas de desaceleración. Pascal Blanqué y Vincent Mortier, jefes de inversión en el gigante francés de la gestión de activos Amundi, consideran que de no producirse un ‘shock’ que haga descarrilar la economía china, que no lo creen, los excesos en las caídas en bolsa excesivos retrocesos a la baja en los precios podrían proporcionar puntos de entrada a los inversores. “En particular, vemos oportunidades selectivas en los mercados emergentes dada la aceleración del crecimiento de las ganancias, valoraciones atractivas y la perspectiva de un dólar más débil”, apuntan en un nota a clientes, en el que sí consideran que el virus de Wuhan se comerá el empujón extra que estaba generando la tregua comercial entre China y EEUU.

David Lafferty, estratega jefe de la gestora francesa Natixis IM, considera que “el daño económico del brote ya está comenzando a notarse”, sobre todo “en el consumo diferido” y advierte que, aunque por ahora la pérdida económica ha sido contenida en gran parte por China, probablemente se extenderá en las próximas semanas. H&M, la cadena textil competidora de Zara, ha reconocido este jueves que sus ventas en China en las dos últimas semanas están sufriendo una severa caída por la menor actividad comercial en el país.

El seguimiento de las enfermedades infecciosas nunca es bueno para los resultados macroeconómicos. El brote está afectando a China en un momento inoportuno ya que el crecimiento está en fase de desaceleración (...) y probablemente, el brote reducirá 1%-2% del PIB (anualizado), representando un serio viento en contra”, señala en un informe. Esa lectura, advierte Lafferty, podría resultar optimista si la epidemia de afectados y fallecidos no se contiene en las próximas semanas.

Situación temporal

Los estrategas del banco JPMorgan Chase consideran que la agitación en las acciones mundiales provocada por el brote de coronavirus podría terminar en una oportunidad de compra. “La venta masiva de acciones podría continuar antes de que la situación mejore, pero en el pasado tales brotes importantes solo llevaron a una caída en el valor de las acciones de aproximadamente 4,7% en promedio, señalaron. El índice S&P 500 ha caído un 2% desde que alcanzó un récord de cierre el 17 de enero”, apuntan en un informe recogido por Bloomberg. En este sentido, la reacción de los mercados a otras crisis similares como el SARS de 2003 o el Zika no han llegado a tener impacto en bolsa.

Entre las propuestas de los expertos consultados se encuentran los posicionamientos defensivos pero con rentabilidad como los bonos del Tesoro estadounidense. Los treasuries, a diferencia de la deuda soberana europea, cotiza en positivo y ofrece subidas de precios gracias a la posibilidad de que la Reserva Federal reanude las bajadas de tipos este año, lo que redundará en precios más altos de los bonos ‘viejos’ debido a que ofrecen rentabilidades más altas que las futuras emisiones.

El ‘vuelo a la calidad y seguridad’, en referencia a la rotación del dinero hacia activos más seguros, predecibles y con ‘track record’, este conjunto de expertos sitúan a la bolsa europea, infravalorada frente a otros mercados de mayor crecimiento, así como monedas como el euro o la libra, que viven su particular luna de miel tras haber llegado con un acuerdo amistoso al temido Brexit. Otros de los factores a favor del ‘Viejo Continente’ son los estándares más altos en seguridad, sanidad y transparencia frente al tradicional oscurantismo a las estadísticas chinas.

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