Hasta el 30 de abril

Doce grandes inversores con el 25% de Dia tienen la llave de la opa de Fridman

La opa a 0,67 euros del fondo Letterone entra en su última semana de vida con escasa aceptación entre los accionistas

El nuevo 'look' Mijaíl Fridman tras su reciente victoria en Dia.
Mijaíl Fridman se resiste a mejorar la opa sobre Dia. / Letterone / Archivo

Son doce inversores de diferente pelaje y tamaño, pero igualmente importantes. Cada acción cuenta. Algunos tienen acciones de forma directa y otros no, pero atesoran derechos sobre el 25% del capital del grupo de distribución Dia. En cualquier caso se presentan como la llave para el éxito o fracaso de la opa de Letterone sobre la compañía. La cuenta atrás sigue activa a solo siete días para que termine el plazo para poder vender las acciones a 0,67 euros que ofrece el actual primer accionista.

El banco de inversión suizo Credit Suisse (3,75%), la gestora Boussard & Gavaudan (3,89%), el exCarrefour Gregorie Bontoux Halley (3,26%), el ‘hedge fund’ Melqart Asset Management (1,14%) y The Bank of Nova Scotia (1,77%) aparecen como accionistas significativos, según los registros de CNMV, y quienes han entrado en el accionariado de forma más reciente a la espera de mejoras en el precio o la posibilidad de contraopas. Son los inversores de mayor rango en el capital de Dia por detrás de Letterone, impulsor de la opa y dueño del 29%.

Según datos de Morningstar a 31 de marzo, firmas internacionales como Vanguard (4,3%), Black Creek (2,5%) o Dimensional Fund Advisors (1,15%) o Blackrock (0,9%) aúnan otro 7,7% del capital de Dia, mientras que gestoras españolas como Renta 4 (1,8%), Caixabank (0,9%) o Gescooperativo (0,7%) mantienen otro 3,5% del capital de Dia. Su porcentaje acumulado no suma como para bloquear una operación de compra, pero sí podrá hacerlo si se añaden otros fondos de inversión minoritarios en la compañía.

En total, los citados doce inversores fondos reúnen el 25% del capital, un paquete accionarial suficiente como para derribar la opa voluntaria de Fridman, que se dirige al 71% del capital que no controla, pero también capaz de darle las llaves de las 7.400 tiendas que forman parte de Dia si se incluyen a los franquiciados. El fondo con base en Reino Unido y que opera desde uno de sus fondos en Luxemburgo en su ofensiva por Dia declaró la semana pasada que apenas el 3,3% del capital de la empresa había dado la orden de aceptación a la opa de Fridman a 0,67 euros.

Por este motivo, Letterone amplió el plazo de aceptación del 23 al 30 de abril y ha vuelto a convocar a analistas e inversores este martes para volver a explicarles la situación de la compañía, que registró en el primer trimestre de 2019 una caída de ventas en sus superficies comparables del 4% interanual. La reunión tendrá lugar en Londres en la sede de Goldman Sachs, según dijeron fuentes del fondo a Efe.

En teoría, la opa de Fridman se dirige al 71% del capital que no controla pero a esta cifra hay que restarle el 4% que supuestamente está en manos de Goldman sachs, el banco que compró las acciones a Letterone desde mayo de 2017 a octubre de 2018, y actual asesor del fondo de cara al proceso de opa y futura ampliación de capital. Por tanto, en realidad, la opa está dirigida al 67% de modo que para que triunfe necesitará un 33%. Letterone ha dicho por activa y por pasiva que no tiene intención de mejorar el precio o las condiciones de la misma -rebajando los niveles de aceptación-, si bien puede verse abocado a hacerlo.

“Dado el importante componente minorista de la base de accionistas, no damos por sentado el éxito. En caso de que falle la opa voluntaria, Dia tendrá que resolver sus problemas de solvencia con cierta urgencia. En el caso de que la opa tenga éxito, los accionistas que no vendan se enfrentarán a un aumento significativo de capital. LetterOne ha dejado claro que ve a Dia como una inversión de cambio a largo plazo, por lo que cualquier esperanza de que los resultados mejoren rápidamente puede ser optimista”, explican los analistas del banco británico Barclays en un informe reciente sobre la multinacional española.

Semanas críticas para evitar la insolvencia

Dia afronta semanas críticas para su futuro bajo la necesidad de conseguir al menos 500 millones de euros de la prometida ampliación de capital de Letterone en el hipotético caso de que fructifique su opa. Sin embargo, para que se active ese proceso, el millonario ruso exige un acuerdo de refinanciación con la banca acreedora para alargar los vencimientos de sus préstamos hasta 2023. Además, Letterone ha elevado las peticiones de liquidez a la banca para poder contar con mayor flexibilidad en su plan de rescate integral para Dia. La deuda de la compañía se eleva por encima de los 900 millones de euros solo en bonos, mientras que el resto, hasta 1.800 millones, se corresponde con préstamos y líneas de liquidez que tiene con las entidades financieras.

Según Efe, que cita fuentes de mercado, Dia tiene hasta el 20 de mayo para salir de la causa de disolución y alejar el riesgpo del concurso o la reestructuración, y antes de esa fecha deberá facilitar los resultados del primer trimestre de 2019. De lo contrario, incurrirá en situación de impago y los acreedores intervendrán invocando el preconcurso y nombrando un equipo de administradores judiciales. En ese escenario, los accionistas lo perderán casi todo e, incluso, Fridman tendrá poco que decir pese a tener el 29% de Dia. Serán los bancos quienes ejecuten y tomen las riendas del grupo como intentaron en la Junta del 20 de marzo.

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