Por parte del BCE

Draghi calma la prima italiana en pleno debate en Europa sobre la condonación

Una quita parcial de la deuda podría desencadenar una reacción en cascada al generar un enorme agujero patrimonial en el balance del emisor y desencadenaría en un 'efecto pobreza'

Draghi calma la prima italiana en pleno debate en Europa sobre la condonación
Draghi calma la prima italiana en pleno debate en Europa sobre la condonación
Pixabay

El debate abierto por un grupo de economistas europeos sobre la posibilidad de que el Banco Central pueda condonar parte de la deuda a los estados ha caldeado unos mercados que en los últimos días se habían dejado llevar por el 'bálsamo Draghi'. El expresidente del BCE avanza en las negociaciones para la formación de un nuevo gobierno tecnócrata que saque a Italia de la triple crisis que la azota: política, económica y sanitaria. La llegada del romano ha supuesto un revulsivo para el sector bancario en bolsa -dado que se espera sirva para relanzar la necesaria reforma del sector que los distintos gobiernos han venido posponiendo desde la pasada crisis financiera- y también ha tenido un impacto notable en términos de reducción de los costes de financiación

La prima de riesgo transalpina, el sobrecoste que los mercados exigen a Italia por emitir deuda en relación a lo que paga Alemania, ha caído más de un 10% en los últimos cuatro días hasta su nivel más bajo desde finales de 2015,en los 95 puntos básicos. Desde que el riesgo país italiano y el español estaban parejos el diferencial entre ambos no había sido tan reducido, puesto que la prima española se sitúa ahora en los 64 puntos básicos. El 'efecto Draghi' se ha visto eclipsado por el debate abierto en torno a la dispensa de la deuda por parte del emisor como posible solución para hacer frente a la peor crisis económica en tiempos de paz para la zona euro.

Evolución de las primas de riesgo española e italiana desde la crisis financiera
Evolución de las primas de riesgo española e italiana desde la crisis financiera
Nerea de Bilbao (Infografía)

Alrededor de un centenar de economistas europeos se han adherido al manifiesto Anular la deuda pública mantenida por el BCE para que nuestro destino vuelva a estar en nuestras manos, encabezado por el francés Thomas Piketty, y que en nuestro país suscriben una veintena de firmas, entre las que destacan la de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y la del responsable de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, a quienes se suman otras firmas como las de Jordi Sevilla, José Moisés Martín Carretero o Jorge Fabra Utray.

Los firmantes del documento, que ha publicado en España El País, ven "positivo y útil" el debate sobre la anulación de las deudas en manos del BCE que se ha desarrollado en Francia, Italia, Luxemburgo y Bélgica, así como "en los pasillos de las instituciones europeas, entre los representantes del propio BCE y los distintos ministerios de finanzas de la zona euro", en un contexto en el que casi el 25% de la deuda pública europea se encuentra en manos del banco central. En el caso de España la cifra de la que la entidad es tenedora supera los 300.000 millones de euros.

La propuesta de este grupo implicaría la firma de un contrato entre los Gobiernos y el BCE, de forma que el emisor se comprometa a condonar las deudas públicas que posee o a transformarlas en deudas perpetuas sin intereses para que los Estados inviertan dichas cantidades -que en el conjunto de la zona euro superarían los 2,5 billones de euros- en la reconstrucción ecológica y social. Los firmantes consideran que el BCE puede permitirse una opción de este tipo dado que podría "incluso crear dinero para compensar estas pérdidas". 

El documento ha recibido una respuesta contundente por parte de los responsables del emisor. En declaraciones a la prensa gala la presidenta de la entidad, Christine Lagarde, que la ha tachado de "inconcebible" y ha aconsejado a sus autores que dediquen esfuerzos a aprovechar bien los fondos europeos. "Si la energía que se gasta en pedir la cancelación de la deuda por parte del BCE se dedicara a un debate sobre el uso de esta deuda, ¡sería mucho más útil! ¿A qué se destinará el gasto público? ¿En qué sectores del futuro invertir? Esa es la cuestión clave hoy", ha asegurado en el semanal Le Journal du Dimanche.

Efecto empobrecimiento y el caso griego

El problema que tendría una medida de este tipo, según los economistas consultados, es que podría desencadenar una reacción en cascada que nos colocaría en una situación similar a la que han vivido países como Argentina. Una condonación de la deuda por parte del BCE generaría un enorme agujero patrimonial en su balance, puesto que se estaría reconociendo que el emisor de esa deuda es insolvente y que, por lo tanto los activos que le ha adquirido el banco central ni son de la máxima calidad, ni entrañan bajo riesgo. 

Esa situación acabaría con la estabilidad del BCE y supondría un varapalo para el euro, lo que devaluaría fuertemente la moneda con el consiguiente efecto empobrecimiento de la población, además esta decisión probablemente impediría al organismo comprar más deuda de los estados a los que ha condonado en un futuro. La zona euro tiene un ejemplo de esta propuesta en Grecia, donde la quita de la deuda se hizo a costa de la entrada de los 'hombres de negro' para fiscalizar cada una de las políticas del país, que tuvo que poner en marcha importantes recortes y reformas. 

Recuerdan además que si algo mantiene en mínimos los costes de financiación para nuestro país son, precisamente, las compras masivas de deuda que está llevando a cabo la entidad. De hecho y sólo desde que estalló la pandemia en marzo, el organismo ha destinado 123.636 millones de euros a la adquisición neta de bonos españoles a través de sus distintos programas de compra de activos. Esta cantidad incluye 89.846 millones de su bazuca antipandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) y otros 33.790 millones mediante el programa de adquisición de deuda soberana PSPP, según los últimos datos facilitados por la entidad.

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