El BCE entra en campaña

Draghi pide apoyo fiscal a los gobiernos porque el 'invierno económico' se acerca

El presidente del BCE quita hierro al efecto de los tipos negativos sobre la banca y responde que hay “superpoblación” y “exceso de capacidad”.

Draghi camina hacia la rueda de prensa escoltado por Guindos.
Draghi camina hacia la rueda de prensa escoltado por Guindos. / Efe

Fue la reunión del no. Contra todo pronóstico, la esperada reunión del Banco Central Europeo (BCE) no resolvió nada, ni concretó medida alguna ni cambió el panorama de los mercados o de los bancos europeos. Como si no se hubiese celebrado en lo relativo a esa materia. El gobernador Mario Draghi no se sacó ningún conejo de la chistera y los inversores, sorprendentemente, se lo tomaron con calma. El BCE mantuvo los tipos de interés de referencia en el 0% y dijo que se mantendrán así, al menos, hasta finales de este año, según el comunicado oficial, aunque muchos lo aplazan a 2020 o 2021.

Tampoco movió la tasa de penalización (-0,4%) a los depósitos de la banca que se resguardan en el propio BCE, ni hizo ademán de que lo hará. Draghi vino a decir que si la pusieron en marcha es para algo: que la banca utilice esa liquidez al 0% para dar préstamos y hacer negocios en el mundo real en lugar de esconderla en su balance. Fue contundente al respecto y recomendó al sector una receta tradicional para alcanzar la rentabilidad: consolidación, fusiones, ajustes de plantilla y sucursales.

"Muchas entidades no son rentables. Hay una necesidad real de consolidación [fusiones] en el sector bancario. Se puede mejorar el modelo de negocio, pero esto solo puede llegar mediante la consolidación, también con la tecnología y ser más competitivos", dijo Draghi a preguntas sobre la falta de rentabilidad de la banca y los efectos que los tipos penalizadores están teniendo en las entidades. "El rol de los supervisores en una fusión es asegurarse de que la transacción sea exitosa, lo que significa que se crea una entidad que es más fuerte y capaz de enfrentarse a nuevos desafíos".

El invierno se acerca: Draghi pide ayuda a los gobiernos

Sin embargo, si algo destacó en el mensaje de Draghi tras la reunión de política monetaria fue el llamamiento a los gobiernos del euro para que pongan en marcha medidas económicas encaminadas al crecimiento económico y, a la vez, sean sostenibles desde un punto de vista presupuestario. "Para obtener todos los beneficios de nuestras medidas de política monetaria, hay otras áreas políticas que deben contribuir de manera más decisiva a elevar el potencial de crecimiento a más largo plazo y reducir las vulnerabilidades (..) Todos los países deben redoblar sus esfuerzos para lograr una estructura de las finanzas públicas más favorable para el crecimiento", apuntó el mandatario del BCE.

El invierno se acerca en forma de constante desaceleración económica y Draghi lo tiene muy presente porque con los tipos al 0% se ha quedado sin munición monetaria. El FMI acaba de revisar a la baja el crecimiento de Alemania e Italia en cinco décimas para este año, hasta el 0,8% y 0,1%. España, en el sur, es la única de las grandes economías del euro que volverá a crecer más del 2%, pero todo parece indicar que los vientos de la desaceleración llegarán al sur occidental de Europa, como ya lo han hecho en la vecina Italia tras el cambio a un gobierno populista en 2018.

Draghi fue prudente pero dejó escapar la oportunidad, a su manera, de criticar las actuales políticas económicas de muchos de los países del euros. "Los bancos centrales no suelen intervenir en el debate político. Aunque en ocasiones, el BCE puede defender el marco europeo y señalar maneras de completarlo o remediar determinadas debilidades". Palabra de Draghi, guardián del euro hasta el próximo mes de octubre.

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