En su última reunión del año

El BCE planea reinvertir los bonos que venzan cuando empiece a subir los tipos

El emisor mantendrá los tipos de interés a cero al menos hasta el verano de 2019 y el tiempo que sea necesario para que la inflación converja al 2%

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi
El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi. / EFE

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés a cero en su última reunión del año. Ha sido un encuentro en el que el organismo ha revisado a la baja sus perspectivas de crecimiento para la zona euro los próximos años, principalmente porque persistirán las tensiones geopolíticas, por el proteccionismo y en torno a los emergentes. El organismo reinvertirá la deuda que vaya venciendo cuando aumente el precio del dinero.

Antes, el emisor confía en que los tipos se mantengan en estos niveles históricamente bajos al menos hasta después del próximo verano y, "en cualquier caso durante el tiempo necesario para garantizar la convergencia sostenida y continua de la inflación a niveles inferiores, pero cercanos, al 2% a medio plazo". La tasa de la facilidad de depósito continuará en el -0,40% y la de la facilidad de préstamo en el 0,25%.

El BCE planea además "reinvertir" la mayoría de la deuda que vaya venciendo durante un período "prolongado" una vez que finalicen las las compras netas de activos y una vez que empiecen a subir los tipos de interés. El objetivo será mantener las condiciones de liquidez y un amplio grado de acomodación monetaria, tal y como ha explicado su presidente, Mario Draghi.

El BCE mantendrá el ritmo previsto del programa de compras de activos, que culminarán este mismo mes, después de hacerse durante el último mes del año con un volumen neto de 15.000 millones de euros. El propio Draghi ha dejado claro que el BCE tiene "los instrumentos (necesarios) para abordar contingencias en este clima de gran incertidumbre"

Rebaja ligeramente las previsiones de crecimiento

El presidente del organismo, Mario Draghi, ha dejado claro que los riesgos que rodean la previsión de crecimiento en la zona euro son aún equilibrados. La entidad rebaja ligeramente las previsiones de crecimiento para éste y el próximo año. Así, en 2018, el BCE contempla que el PIB del área del euro avance al 1,9% (una décima por debajo de lo que preveía previamente). Reduce en la misma medida el crecimiento estimado para 2019 hasta el 1,7%.

Al mismo tiempo, el emisor mantiene sus cálculos de un impulso de la actividad del 1,5% en 2020 y por primera vez ofrece sus perspectivas de cara a 2021, un ejercicio para el que el escenario del BCE fija un avance del 1,5% de la economía de los países que comparten el euro. 

En lo que respecta a la inflación, el emisor prevé un incremento de una décima para 2018, hasta el 1,8%, mientras que para 2019 la estimación se ha recortado hasta el 1,6% (frente al 1,7% que preveía en septiembre). Al igual que sucede con el crecimiento, el organismo no toca la estimación de 2020 (con un IPC del 1,7%), y de cara ya a 2021 apunta a que el avance de los precios se incrementará ligeramente, hasta el 1,8%.

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