En máximos históricos

El desembarco bajista: el indicador que presagiará la corrección del S&P 500

El nuevo estirón al alza de Wall Street comienza a echarse a la espalda algunos riesgos como las tensiones geopolíticas, las elecciones presidenciales o la segunda ola del Covid-19 con la vuelta al cole.

Bolsa de Nueva York, Wall Street
Bolsa de Nueva York, Wall Street
Pixabay

El S&P 500, índice de referencia de Wall Street, ha plasmado una recuperación suculenta desde los mínimos del pasado 23 de marzo, volviendo a sobrevolar la zona de los máximos históricos. Sin embargo, las dudas llegan para los inversores sobre cuándo puede virar esa tendencia y qué tipo de señales lo pueden indicar. De ahí a que los expertos estén empezando a ponerse manos a la obra para anticiparse a futuras convulsiones en los mercados en el último tercio de 2020.

En este sentido, las políticas del Congreso estadounidense en un punto muerto sobre los estímulos y las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China no han impedido que el S&P 500 mantenga su impulso alcista a poco más de un 1% para alcanzar cotas de récord superando la marca de los 3.386 puntos del 19 de febrero.

Los legisladores demócratas y republicanos el pasado viernes no pudieron llegar a un acuerdo sobre un proyecto de ley para generar nuevas ayudas, lo que presionó a Donald Trump a considerar a tomar medidas ejecutivas. Mientras tanto, el presidente norteamericano volvió meter el dedo en la llaga contra China después de prohibir las transacciones de Estados Unidos con la empresa matriz de TikTok, ByteDance.

Con este contexto, los analistas observan cuáles pueden ser los futuros movimientos que pueden impactar directamente a los índices norteamericanos. Chris Harvey, jefe de estrategia de renta variable de Wells Fargo Securities, no se siente preocupado de que ninguno de estos catalizadores adversos detenga el movimiento alcista de Wall Street para alcanzar nuevos máximos. Sin embargo, ve otros factores que podrían impedir un rally mucho más pronunciado.

Lo que más nos preocupa es la narrativa de la vuelta de los tipos al terreno negativo interés negativos, el hecho de que pensamos que el riesgo político está infravalorado y que la vuelta de los niños a los colegios va a provocar muchos rebrotes, lo que podría influir en la economía directamente”, analiza.

Y no solo eso. Hay un factor que puede frenar el impulso en el S&P 500, que es la campaña de las elecciones presidenciales. “La percepción de que una victoria de Biden sería un mal resultado para los mercados no está corroborada por el historial de los presidentes demócratas”, comenta Bob Kaynor, responsable de Small and Mid Cap de Estados Unidos Schroders.

“Los inversores deben centrarse en su programa político y sus posibles implicaciones para la inversión”, destaca Kaynor. Así, si los demócratas vencen en el Congreso, es probable que los precios de las acciones norteamericanas descuenten el aumento de los impuestos a las empresas.

“Esto reforzaría el atractivo de las acciones no estadounidenses, especialmente si va acompañado de una reducción de las fricciones comerciales de Estados Unidos ahora parece ir a la zaga de Europa”, apunta el experto de Schroders. Por tanto, a medida que se acerque la cita, la volatilidad en el selectivo puede ir in crescendo.

El índice para centrarse

Teniendo en cuenta todos los factores, la cuestión clave es qué puede indicar que el S&P 500 puede retomar una corrección a la baja. Harvey dice que hay una variable “contrarian” en busca de señales de que la recuperación del mercado de valores podría estar comenzando a cambiar.

Hemos visto bajadas muy dramáticas de los intereses a corto plazo a medida que el mercado se ha recuperado, lo cual es una señal positiva a corto plazo”, analiza. “Nos dice que la gente es mucho más constructiva y que mucho bajista se ha retirado del mercado”, afirma. Sin embargo, también indicaría que hay un margen significativo para que aumente ese interés de las posiciones cortas.

El interés de los cortos en el S&P 500 como porcentaje fue del 3,1% la semana pasada, según los datos publicados por Wells Fargo Securities. Se trata de un dato por debajo del 3,3% a mediados de julio. El interés de los bajistas fue especialmente reducido en utilities, atención médica y finanzas.

“Por lo general, algunas de las peores retiradas de cortos que hemos visto son cuando el interés bajista sube desde niveles muy bajos, que es donde está (…) No es un catalizador en sí mismo, pero es una preocupación, porque vemos que el mercado se desvanece”, dice Harvey.

El experto prevé que el S&P 500 tocará los 3.388 puntos antes de retroceder. “Los riesgos electorales de noviembre se desconocen y puede ser lo que termine provocando la corrección en el índice estadounidense”, concluye.

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