Se salvó en la revisión de junio

El error con Ence de los 'sabios' del Ibex: la papelera incumple las reglas del índice

El desplome en bolsa del productor de pasta de celulosa le deja al borde de su expulsión del Ibex 35 por su pequeño tamaño bursátil. 

Juan Luis Arregui es presidente de Ence.
Juan Luis Arregui controla el 29,4% de Ence. / Archivo

Hay dos requisitos que debe cumplir una empresa para poder cotizar en el Ibex 35, el índice de referencia de la bolsa española. El primero de ellos es gozar de unos niveles de liquidez bursátil (medido por el nivel de compraventas y rotación de las acciones en bolsa) que le coloque entre los valores más negociados. Es el principal, pero no el único. El segundo es mantener una capitalización bursátil de, al menos, el 0,3% del 'free float' del Ibex 35, que 'vale' 450.000 millones. Ence cumple con el primero, pero incumple de forma flagrante el segundo desde enero.

Su cumplimiento es preceptivo aunque el comité de 9 ‘sabios’ de BME que gestiona quién entra y sale del exclusivo club bursátil a veces, en el pasado, puede hacer la vista gorda si la liquidez del valor lo justifica. Ence, que entró en el Ibex 35 el pasado diciembre, no ha cumplido con ello ni ahora ni nunca, sin embargo, en la pasada revisión del índice en junio, el comité de sabios que preside Mikel Tapia indultó su expulsión, pese a que es lo que pensaban una buena parte de los analistas.

Su capitalización en bolsa apenas alcanza los 850 millones de euros y suma una caída del 36% desde enero. De este modo, la compañía papelera controlada por la familia Arregui (29%), el exCocaCola Comenge (5%) y el exIberdrola Urrutia (6,2%) apenas pesa ya un 0,18% del índice, muy lejos del 0,3% necesario para que siga en el selectivo.

Se trata de una de las ponderaciones más bajas registradas por una empresa en el Ibex 35, comparable a la que tenía Dia cuando fue excluida a principios de diciembre de 2018. Entonces, el comité que gestiona los índices Ibex de BME optó por dar salida a los supermercados pese a su elevada liquidez en bolsa. Además de Tapia, el órgano está compuesto por José Ramón Lasuén, Pablo Fernández, Máximo Ferrando, Simón Sosvilla, Antonio Giralt, Carmen Ansotegui, Marta Gómez y Natividad Blasco.

Según explica la propia BME, “para que un valor sea un posible candidato a formar parte del índice Ibex 35, debe superar unos filtros mínimos. El primero de ellos establece que, para poder ser elegible, la capitalización media del citado valor a computar en el índice, deberá ser superior al 0,3% de la capitalización media del índice durante el periodo de control”. Más allá de la liquidez también hay otras opciones. Una  de ellas es el tamaño: "Si esto último no fuese así, este valor aún podría ser elegido si estuviera dentro de los primeros 20 valores por capitalización".

Sin embargo, para que Ence salga debe haber recambios de calidad en el mercado continuo y es algo que escasea. Compañías como el fabricante de automoción Gestamp, la farmacéutica Almirall, la empresa de seguridad Prosegur o la constructora Sacyr podrían optar a una posición en el Ibex debido a su mayor tamaño, aunque cojean en términos de negociación en bolsa. Másmóvil, la última incorporación al indicador, acabó sustituyendo a Técnicas Reunidas, con poco movimiento en bolsa y con un bajo ‘free-float’.

Dos supergigantes fuera del Ibex 35

Otra dos opciones sobre la mesa que dotarían al índice español de un mayor atractivo es el ‘fichaje’ de alguno de los gigantes empresariales extranjeros que tienen vinculación a España como ocurre con la siderúrgica Arcelor Mittal. Entre ellos se encuentra la francesa Airbus (antigua Eads), que pese a tener su ficha bursátil principal en la Bolsa de París y sede francesa, cotiza también en la Bolsa española y tiene a España como uno de sus principales accionistas. Airbus, con cerca de 100.000 millones de euros de capitalización, supera en tamaño a Inditex, Telefónica o a la suma de Santander y BBVA juntos.

Sin embargo, el candidato más claro por simple potencia y vinculaciones es el embotellador europeo Coca Cola European Partners (CCEP), controlado en más de un 30% por un grupo de familias españolas entre los que destacan los Daurella, Comenge (accionista también de Ence) o los Gómez Trenor. La capitalización del grupo de bebidas se eleva hasta los 23.000 millones de euros, lo que le colocaría en el puesto número 11 del Ibex 35 por detrás de Naturgy y por delante de Repsol. CCEP tiene en sede en Londres, aunque cuenta con parte de su base de operaciones en España y su acción, muy poco líquida, también cotiza en las bolsas gestionadas por la empresa BME, dueño de los índices Ibex.

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