Sube un 11% tras bajar un 6,6%

El fin está cerca... Dia estalla en bolsa con los 'hedge funds' haciendo de las suyas

La cadena de supermercados baja un 6,6% el martes y sube un 11% el miércoles en espera del resultado de la opa y las negociaciones con la banca

Junta de Dia
Dia vive sus horas más críticas. / J. González

Los grandes inversores siguen agitando a Dia en bolsa como a un muñeco de trapo. La cadena de tiendas vive esta semana los mayores vaivenes en bolsa en meses después de que la opa a 0,67 euros por acción de Letterone, que finalizó el pasado lunes 13 de mayo, haya dejado de guiar su cotización. El martes, sus acciones se desplomaron un 6,6%, hasta 0,625 euros, y el miércoles se han disparado un 11,5%, hasta 0,698 euros, su nivel más alto desde febrero cuando el fondo de Mijaíl Fridman lanzó a la opa voluntaria sobre el 100% de la empresa.

Detrás de tanta agitación se encuentran los ‘hedge funds’ que operan en la acción desde antes de que comenzase la crisis de la compañía. Su caída en bolsa desde los 6 euros en que se movía en el verano de 2017 hasta los 0,7 actuales (-88%) se sitúa entre los mayores descensos de la bolsa española. En esa caída a tumba abierta de su cotización, los ‘hedge funds’ o fondos de inversión libre han hecho su agosto gracias a las posiciones ‘cortas’ o bajistas, que se revalorizan con las caídas.

Según los datos de la CNMV, ni siquiera en estos momentos tan delicadas han dejado de moverse. El fondo Kite Lake ha comunicado al supervisor un aumento del 38% en su corto sobre Dia, que pasa del 1,6% al 2,25% del capital con fecha de 13 de mayo. Se trata de su posición más alta desde que está presente en la acción. Junto a este fondo se mantienen con cortos en la acción Citadel Europe LLP (1,8%), Whitebox (1,5%) y Sand Grove (0,97%). Solo entre los cuatro fondos agrupan el 6,6% del capital de Dia.

Las posiciones cortas o bajistas se revalorizan con la caída del precio. Más allá de operativas con derivados financieros, se construyen vendiendo las acciones en bolsa que previamente han sido prestadas por otro accionista presente en el capital o por alguno de los bancos de inversión que usan sus carteras de ‘trading’ de hasta el 4,5% del capital para dar liquidez y acciones a este tipo de clientes o, directamente, se las compran en mercado para poder dárselas en préstamo. A cambio, el prestamista cobrará un alquiler pactado.

Para liquidar una posición bajista, el inversor debe recomprar las acciones en mercado y devolvérselas a su legítimo dueño. Por este motivo, tanto cuando invierten como cuando liquidan, las cotizaciones experimentan bruscos movimientos al alza o a la baja. Fuentes financieras explican a ‘La Información’ que la agitación bursátil de Dia en estos dos últimos días se debe a los movimientos de estos grandes inversores que controlan, según los registros, alrededor de 41 millones de títulos de Dia, valorados en unos 27 millones.

En espera de la ampliación

Los fondos ‘bajistas’ no se han dejado intimidar por la posibilidad de disolución de la empresa y apuestan por el escenario de reestructuración y ampliación de capital. Fridman se comprometió a suscribir 500 millones de euros a un mínimo de 0,1 euros por acción, según los acuerdos aprobados en la pasada Junta de Accionistas del 20 de marzo.

De este modo, las acciones de Dia volverían a experimentar una nueva avalancha de papel en el mercado que, según algunos cálculos, multiplicaría por 9 su número de títulos hasta superar los 5.000 millones de acciones. Sin embargo, todo está pendiente de un acuerdo de refinanciación de la deuda entre Letterone y los bancos acreedores, que a su vez están esperando a que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publique entre jueves y viernes el resultado de la opa que lanzó Fridman. Aunque cuenta con el 29% de Dia, su oferta eliminó los niveles mínimos de aceptaciones debido a su escasa acogida.

Al borde de la quiebra

En vísperas de las elecciones autonómicas, locales y europeas, la sombra de un ‘macroconcurso’ de acreedores vuelve a sobrevolar a Dia, el tercer grupo de distribución alimentaria en territorio español por detrás de Mercadona y Carrefour. Es, además, el que mayor número de establecimientos (6.100 tiendas en total, 3.374 en España); solo en nuestro país emplea a 26.000 personas y factura más de 5.000 millones anuales. Sin embargo, por mucho que vende no logra ganar dinero y le ahogan las deudas. Estas se elevaron en un 63% entre diciembre y marzo, hasta los 2.377 millones de euros debido al impacto de la NIIF 16 -que obliga a incorporar arrendamientos como pasivos-.

Dia perdió 144 millones de euros entre enero y marzo, en tanto que sus fondos propios negativos se situaron en los 308 millones, un 85% más que al cierre de 2018. El descontrol de las cuentas es tal que se sitúa al borde de la insolvencia. Tanto que la compañía está situación de causa de disolución a la espera de realizar una ampliación de capital que no parece llegar nunca y que cuenta con un obstáculo insalvable: la refinanciación de la deuda bancaria con los bancos (900 millones) y la aplicación de ‘quitas’ a los bonos (otros 900 millones). El consejo de administración de Dia que dirige Borja de la Cierva ya baraja la entrada en concurso como uno de los escenarios factibles para la empresa.

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