Tras la crisis financiera

El 'Ibex' paga 56.600 euros en dividendo al minuto: 300.000 millones desde 2009

La remuneración de las empresas cotizadas en la bolsa española se eleva hasta mayo un 19% respecto al mismo periodo del año pasado.

Evolución del pago de dividendos en la bolsa española.

“¿Y el dividendo?”, le preguntaron los accionistas del Popular a Emilio Saracho en plena debacle del banco en 2017 poco antes de su intervención. El dividendo en la bolsa española ha sido casi sagrado y ni siquiera en los peores momentos, los accionistas han visto con buenos ojos su sacrificio. Por el Ibex 35 es uno de los índices más rentables por dividendo a nivel mundial y de ahí las cifras que destinan las empresas españolas a satisfacer su pago.

El pago de dividendos de las empresas que cotizan en España vuelve a acelerarse. Entre enero y mayo, los desembolsos brutos a los accionistas se situaron en 13.322 millones de euros, un 19% más que el año pasado, según datos de BME. La cifra sitúa la proyección anual camino de los 30.000 millones, su nivel más alto desde los 43.260 millones de 2014. Aquel año se mantiene como máximo histórico de dividendos en España debido a los dos pagos extraordinarios que realizó la eléctrica Endesa.

Con esa cifra, con Santander, Inditex y Telefónica a la cabeza por volumen de dividendos desembolsados, el mercado español acaba de superar la barrera de los 300.000 millones de euros en la última década. En concreto, desde que en 2009 las bolsas comenzaron a recuperarse tras el crash financiero de 2008. Se trata de una cifra equivalente a la mitad del valor actual de todo el Ibex 35 y supone que se han pagado desde entonces 56.600 euros por minuto en dividendos.

Tal como explica la sociedad rectora de las bolsas españolas, desde el año 2009 hasta la fecha, la cifra de dividendos incluye el total pagado bajo la fórmula de dividendo opción o scrip dividend, tanto lo cobrado por los accionistas que venden su derecho de suscripción a la empresa como el equivalente monetario de los derechos que son ejercitados. Desde 2009 a 2017 se han realizado pagos en especie o scrips valorados en 17.456 millones de euros, según publicó ‘La Información’.

Este tipo de dividendos, que suponen una ampliación de capital, disminuyen el efectivo que cobra el accionista y suponen un refuerzo inmediato del capital de la empresas por dos motivos: no hay salida de caja y se emiten nuevas acciones que pasan a formar parte de la base de capital. Los bancos, en especial Santander, han sido los que más han usado esta fórmula durante la última década para reforzar su capital.

Dividendo vs recompra de acciones

Una de las claves del peor rendimiento del Ibex 35 frente a otros índices es, precisamente, la alta predisposición de las empresas a repartir dividendos. Como suponen una salida de caja se descuentan de la cotización y resta dinero del balance de la empresa. En EEUU, en cambio, la fórmula de recomprar acciones es mucho más utilizada que el reparto de dividendos y las empresas usan ese dinero para recomprar sus acciones en bolsa y amortizarlas, lo que redunda en mayor capacidad de revalorización de esa empresa.

Esto también está cambiando. Las compañías que forman parte del Ibex 35 invirtieron 6.621 millones en 2018 en la compra de acciones propias y para remunerar al accionista. Solo en 2018, las principales empresas de EEUU destinaron cerca de un billón de dólares a este tipo de actividad, más de lo que invierten en su propio negocio. El resultado queda fuera de toda duda: los índices Dow, Nasdaq o S&P están en máximos históricos.

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