Miércoles, 15.08.2018 - 10:40 h
Adiós a la 'guerra de opas' 

El posible pacto de ACS con Atlantia tiene un damnificado: el accionista de Abertis

La operación corporativa tendría sentido ya que "ACS estaba más interesada en los activos nacionales mientras que Atlantia apostaba por los italianos"

Florentino Pérez, presidente de ACS
Florentino Pérez, presidente de ACS  / EFE.

El jueves en la apertura del mercado saltaba la noticia. ACS señalaba, a través de un hecho relevante, que "el grupo ACS confirma que se encuentra en conversaciones con Atlantia sobre la opa por Abertis sin que hasta la fecha haya llegado a acuerdo alguno". Por tanto, en caso de fructificar dichas conversaciones, asistiríamos al fin de la 'guerra de opas' y habría dos claros vencedores y un derrotado. A pesar de que según Criteria, presente en el capital de Abertis, "no le consta ni está participando en ellas". 

Roberto Berzal, Sales Trader de Orey iTrade, ha señalado que las conversaciones entre ACS y atlantia "son realmente muy positivas para ambas compañías compradoras. Estaban entrando en una guerra y una vorágine por la opa sobre Abertis que en el medio plazo iba a repercutir negativamente en sus cuentas". 

El experto argumenta que "debido a la situación de tipos de interés inusualmente bajos existente en Europa (hoy mismo el BCE ha confirmado que se mantienen en el 0,00%), ambos grupos europeos
pueden obtener liquidez sin apenas apalancarse
; pero si los tipos suben a medio plazo, como está más que previsto por todos los agentes, esta guerra por hacerse con Abertis podría condicionar su futuro. Al haber llegado a un principio de acuerdo, aún muy verde, se evita la batalla de opas que comentaba, por lo que no tendrían que hacer un desembolso mayor por la concesionaria española en caso de que estas conversaciones llegaran a buen puerto". 

El plan inicial, tanto de ACS como de Atlantia, era la posterior venta de activos del conglomerado español para reducir deuda, una vez se hubieran hecho con el control de la misma. A grandes rasgos, "ACS estaba más interesada en los activos nacionales, mientras que Atlantia apostaba por los activos italianos y centroeuropeos de Abertis. Mención especial al interés que tenía también el gobierno de España en que los activos nacionales siguieran controlados por una compañía nacional, por lo que apostaban y presionaban porque ACS ganara esta batalla". 

Por tanto, Roberto Berzal cree que el posible reparto de activos es un planteamiento que encaja en parte con el plan inicial que tenía contemplado cada compañía. Aun así, destaca que "de momento es complicado hacer una estimación de qué activos se quedaría ACS o cuales Atlantia". 

Lo que sí parece claro es quién es el perjudicado de la operación y no es otro que el accionista de Abertis. "Con el fin de la guerra entre ACS y
Atlantia, el mercado ya descuenta que los precios no alcanzarán niveles superiores a los 20 euros por acción, como se estimaba no hace tanto".  Inicialmente Atlantia ofreció 16,5 euros por cada título de Abertis mientras que ACS ofreció a través de su filial alemana Hochtief 18,76 euros por cada uno de sus títulos, que se quedarían en 18,36 euros una vez
descontado el dividendo de Abertis de 0,40 euros.

El mercado descontaba este nuevo escenario. El cierre del jueves fue bastante claro. ACS se anotaba una subida del 7,75% y Atlantia un avance del 5,05% mientras que Abertis sufría una caída del 3,97%, hasta los 18,63 euros por acción. 

El posible pacto de ACS con Atlantia tiene un damnificado: el accionista de Abertis

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