No tocará tipos hasta mediados de 2019

Fin (en diciembre) a la era de estímulos: el BCE recorta compras a 15.000 millones

El organismo presidido por Mario Draghi ha metido la 'tijera' a su programa de compra de deuda y vaticina el final del QE en diciembre de 2018. 

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE) / EFE

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves que las compras de deuda pública y privada de la entidad se reducirán a partir del próximo septiembre a 15.000 millones de euros, pero amplía su plaza y concluirán en diciembre de este año. Actualmente, la compra de deuda era de 30.000 millones al mes. 

Asimismo, el BCE mantuvo el tipo de interés al que presta a los bancos a una semana en el 0%, les seguirá cobrando un 0,4% por el exceso de sus reservas a un día (facilidad marginal de depósito) y continuará prestándoles a un día al 0,25% (facilidad marginal de crédito). Además, ha anunciado este jueves que espera mantener los tipos de interés en sus niveles actuales al menos hasta el verano de 2019 y en cualquier caso tanto tiempo como sea posible para asegurar la evolución de la inflación hasta su objetivo.

El banco destaca que sus decisiones mantienen "un amplio grado de acomodación monetaria", que asegurará la convergencia hacia su objetivo de inflación. Además, reinvertirá el dinero de los títulos de deuda adquiridos que vayan venciendo "durante un período prolongado tras el final de sus compras netas de activos y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario". De esta forma, "contribuirá a que las condiciones de liquidez sean favorables y a que la orientación de la política monetaria sea la adecuada".

Mario Draghi, en la posterior rueda de prensa, ha anunciado que la entidad ha revisado a la baja tres décimas sus previsiones de crecimiento para 2018, desde el 2,4% al 2,1%, y eleva sus proyecciones de inflación desde el 1,4% hasta el 1,7% tanto para este año como para 2019.

Tras conocerse la decisión del BCE, el euro ha caído con fuerza, en torno a un 1%, y se sitúa en los 1,1672 dólares por euro. Por su parte, las bolsas europeas han dejado atrás las leves caídas que registraban y han entrado en terreno positivo: el Ibex 35 rebota un 0,15% y el Dax alemán lo hace un 0,4%. 

Patrick O'Donnell, director de inversiones senior de Aberdeen Standard Investments, ha señalado que "el del BCE es un mensaje bastante cauteloso. Al decir que el QE terminará este año, pero sin señalar una cifra exacta de incremento de tipos al menos hasta el próximo verano, el señor Draghi está dando una mano y retirando la otra. En esta etapa, se ha comprometido a esperar, como poco, hasta la segunda mitad del año que viene para elevar tipos. Esto dará comodidad a los mercados pero tenemos que tener en cuenta que en este momento es solo una guía y no una garantía". 

Nick Peters, gestor de fondos multiactivos de Fidelity, ha destacado que "la respuesta instintiva de los mercados ha sido vender euros, lo cual puede ir a más. La eurozona no solo tiene que lidiar con una economía que ha llegado al máximo y tiene un desempeño inferior al de EEUU, preocupaciones geopolíticas a medio plazo y precios más altos del crudo... ahora además puede que no llegue a tener tipos de interés positivos antes de la próxima recesión mundial, y entrar por tanto en esa recesión con muy poca munición".

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